(I) Frente Amplio y la politización como redención social. Introducción. (por Jan Doxrud)

 “Creemos que el Frente Amplio es el espacio desde donde debemos comenzar a construir la mayoría popular” 

(Partido Poder Mayoría Popular)

 

Adscribimos a la perspectiva marxista de análisis de la realidad considerando que nuestra sociedad hoy se produce y reproduce a sí misma a partir de la existencia de clases en pugna constituidas a partir de la contradicción capital trabajo. Comprendemos que esta es una de las herramientas que apuntan a la superación de la explotación del ser humano por el ser humano y de la conformación de estructuras sociales que representan los intereses de la clase explotadora.

 (Movimiento Autonomista)

 

Aspiramos a la democratización mediante un modelo de desarrollo que tenga como fin el buen vivir del ser humano a través de la emancipación de las personas, abandonando la búsqueda del consumo desmedido, la acumulación, el crecimiento únicamente económico y la extracción de recursos naturales de manera desmedida, reconociendo así los límites de la biósfera. Deseamos construir una sociedad que busque el buen vivir y, por lo tanto, la felicidad y la libre autodeterminación de los pueblos. Esta sociedad está basada en un nuevo modelo de desarrollo sustentable que se sostenga en relaciones armónicas con la naturaleza, pues estas son una parte fundamental de la felicidad de los pueblos.

(“Sentido e Identidad”, Revolución Democrática)

*Antes de leer: al final de cada artículo dejaré links con otros de mis artículos que pueden ayudar a aclarar con mayor detalle algunos conceptos abordados aquí.

El Frente Amplio es una coalición político - electoral chilena fundada el 21 de Enero de 2017. Se encuentra integrado por 13 partidos políticos y movimientos (como aparecen en su “Orgánica”). Para las primarias presidenciales del Frente Amplio lanzaron la candidatura de la periodista Beatriz Sánchez (quien venció a Alberto Mayol) y obtuvo un importante 20,27% de los votos en primera vuelta, lo cual no fue suficiente para pasar a segunda vuelta. En lo que respecta a las elecciones parlamentarias, el Frente Amplio logró obtener 21 escaños en la Cámara de Diputados y un senador (período 2018-2022). También obtuvieron un triunfo en Valparaíso donde Jorge Sharp se convirtió en su nuevo alcalde. En su página web, el Frente Amplio se describe como sigue:

Somos las familias chilenas, mujeres y hombres de distintas edades y orígenes que compartimos un mismo sueño: cambiar Chile. Trabajamos para recuperar nuestras vidas, nuestra educación, salud, vejez, vivienda y los recursos naturales de quienes hoy lucran con nuestros derechos.

¡Que la política sea de todos y todas!

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 Cabe señalar que lo único rescatable de este conglomerado es el Partido Liberal que se encuentra compartiendo con movimientos y partidos completamente hostiles a la libertad. Imagine el lector que en su página web el Partido Liberal, dentro de los “libros recomendados”, se encuentran “Sobre la Libertad” de John Stuart Mill, El Espíritu de las Leyes de Montesquieu y John Locke y su Carta sobre la tolerancia. Es decir, recomienda autores que se encuentran en las antípodas de los que predican los demás miembros del conglomerado. Hay que esperar cuánto más resistirá esa artificial e ilógica coalición entre el Partido Liberal y las demás agrupaciones frenteamplistas.

Como ya abordaré más adelante,  el título de estos artículos pone énfasis en esa casi obsesión del Frente Amplio por la política y su creencia (falaz y reduccionista) de que TODO es política y que todos los problemas existentes tienen una solución política. Así, no entienden que hay múltiples espacios o esferas de la sociedad en donde la política no tiene cabida, porque de ser así, entonces (si todo es política) estamos abriendo la puerta al totalitarismo. Como escribió Giovanni Sartori:

En realidad, nadie ha teorizado  una politización tan extrema como Hobbes.  Él no planteaba únicamente la absoluta independencia y autarquía de la política, sino que afirmaba  un «pan-politicismo» que todo lo reabsorbe y lo genera todo a partir de la política.

Esto está en consonancia con las palabras de Beatriz Sánchez (cuando aún era periodista y no incursionaba en política) en una entrevista con Axel Kaiser. Sánchez le pregunta si acaso él no se sentía parte del Estado. La periodista, sin saberlo, estaba lisa y llanamente abrazando lo que se en los manuales se conoce como régimen totalitario y con las palabras del fundador del fascismo: Benito Mussolini. Mussolini considera que el Estado era una suerte de “espíritu del pueblo” y no existía libertad alguna fuera del Estado. Añadía Mussolini que para el fascista todo estaba en el Estado, de manera que nada humano y espiritual existía más allá del Estado. Por último Mussolini era explícito al afirmar que el fascismo era totalitario puesto que el Estado fascista constituía una síntesis de los valores, que interpretaba, desarrollaba y dominaba toda la vida del pueblo. Resulta curioso que la izquierda chilena proyecte el fascismo en la derecha cuando el fascista más grande de nuestro siglo fue Hugo Chávez. Ciertamente el fascismo, originado en la izquierda política en Italia, está más del lado de la izquierda en Latinoamérica (lo cual no implica que existan fascismo de derecha). En fin, esas breves palabras de Beatriz Sánchez nos lleva a dos conclusiones: 1) Bo sabe que es el estad, una Constitución y el Estado de Derecho o 2) Siente simpatía por las dictaduras totalitarias.

Como veremos también más adelante junto a la pretensión de politizar la sociedad se encuentra la entronización de la democracia como nuevo fetiche de culto y considerar l a “mayoría” como el fundamento de la política (siempre y cuando tal mayoría no le sea hostil al Frente Amplio). De ahí que hace unos días viniera de visita unos de los fundadores del conglomerado de izquierda español “Podemos” y asesor muy cercano del chavismo cuando gobernaba Hugo Chávez, Juan Carlos Monedero, y su nueva oferta ideológica: la Democracia Radical. Pero no ha sido el único cercano a Podemos que ha visitado nuestro país.

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Iñigo Errejón fue aquel que señaló (2016) que en Venezuela existían colas porque la gente tenía “más dinero para consumir más”. En lo que sí tenía razón es que habían, efectivamente más billetes (es los que más sobra en Venezuela, pero esos billetes carecen de poder adquisitivo debido a la hiperinflación. Expandir la masa monetaria sin respaldo productivo es la especialidad del socialismo. Pero Errejón no se quedó ahí y el 2018 señaló que en Venezuela “la gente hace tres comidas al día”. Pero después Errejón parece haber visto la luz y señaló: “Venezuela es un desastre y no es un modelo para nuestro país”.

¿Para qué escribo estos 4 artículos? Para exponer algunas de las ideas de parte de lo movimientos y partidos que componen el Frente Amplio y dar cuenta de cómo la izquierda latinoamericana aún se mantiene en un estado de subdesarrollo intelectual que lo mantienen empantanado y atado a discursos o metarrelatos políticos arrogantes, utópicos, totalizantes y redentores que la humanidad, tristemente, ya ha conocido en el pasado cercano. El mismo invitado estrella del Frente Amplio, Juan Carlos Monedero, se refería al socialismo como:

trascendencia sin dios, una espiritualidad laica que se ocupe de dar un sentido a la vida humana sobre bases filosóficas y vitales (no meramente funcionales o utilitaristas, pues para eso bastaría un buen código de derecho civil)

Puede llamarle socialismo (y colocarle adjetivos: humanista, científico, ecológico o feminista) o colectivismo…también se han re-bautizado con el nombre de “progresistas” (más bien retro-progresistas)

Esto me recuerda la distinción hecha por Karl Popper (1902-1994) entre el verdadero racionalismo y el pseudoracionalismo. El verdadero racionalismo es aquel representado por Sócrates y da cuenta de aquellas personas que son conscientes de los límites de la razón, que saben que pueden equivocarse y errar, lo que los lleva a ser humildes desde un punto de vista intelectual (y moral). En cambio, el “pseudoracionalismo” representa, para Popper, “la fe inmodesta en la superioridad de las propias dotes intelectuales, la pretensión de ser un iniciado, de saber con certeza y autoridad”. 

Popper denomina a este racionalismo como “intelectualismo autoritarista” que se caracteriza por tener una fe de poseer “un instrumento infalible de descubrimientos o de un método infalible (…)”. El Frente Amplio (y la izquierda latinoamericana en general) se caracteriza por la arrogancia intelectual y moral que se traduce en que ellos piensan (y realmente lo creen) que son los únicos que se preocupan por las personas más vulnerables y por los grandes problemas que han azotado a la humanidad por siglos. Esto los lleva a convencerse de que tienen el monopolio de la preocupación por temas tales como la pobreza o la desigualdad, mientras que sus contrincantes (“la derecha”) solo se caracterizan por tener un discurso economicista, materialista, superficial, sólo obsesionado con la eficiencia y las cifras. Es por ello que perder elecciones democráticas constituye un verdadero asalto a su estructura mental y su visión de mundo. Después de todo, si somos los representantes de los de los pobres, humildes y olvidados, entonces ¿por qué ese sector no votó por nosotros? En suma, ellos han identificado la raíz de todos los males (el neoliberalismo) y cómo ellos lo han denunciado, pasan automáticamente al bando del “bien” y son, por lo tanto, los llamados a extirpar ese mal de raíz.

¿Qué se puede decir de las ideas del Frente Amplio? Los programas y principios que pueden encontrarse en partidos y movimientos que componen el Frente Amplio no tienen absolutamente nada de novedoso, es más, sólo repiten viejas fórmulas fracasadas bajo un nuevo lenguaje (y otro no tan nuevo). Si bien en estos programas no se hace mención explícita del socialismo o el comunismo, salvo el Movimiento Autonomista que se declara marxista, sus propuestas son básicamente los que defienden los sistemas socialistas. La estrategia es tomar distancia de los experimentos de los socialismos reales ( aunque apoyan actualmente a Cuba) y rotularlos como desviaciones que no constituyeron verdaderos socialismos (ya sabe el lector, el socialismo es socialismo solo hasta que fracasa). Una idea (estrategia) que se repite en los teóricos socialistas de este siglo (y ahora presente en algunos frenteamplistas) es el repetir la idea de que el “socialismo se hace al andar”, que no existen recetas no fórmulas y que se desea un socialismo que sea “SIN CALCO NI COPIA” de otras experiencias socialistas (palabras tomadas de Mariátegui) Por ejemplo vea como Gabriel Boric y Jorge Sharp repiten el mantra: “SIN CALCO NI COPIA”

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Lamentablemente la realidad resulta ser lo contrario y finalmente ES CALCO Y COPIA de las experiencias socialistas pasadas. Se repetía que Venezuela no sería Cuba (SIN CALCO NI COPIA) y, en realidad, tenían razón, ya que Hugo Chávez logró dejar a Venezuela en peor estado que Cuba. Los que estas personas no logran entender es que el socialismo (que defienden sin nombrarlo) es en sí mismo un error intelectual y económico como demostró la experiencia histórica. Por ende, es irrelevante toda esa retórica que nos dice que esta vez se tendrán en cuenta las particularidades de cada país, de manera que nuestro sistema no es el mismo que el soviético, cubano o venezolano. La realidad fue que el socialismo implantado en les siglo XX en: Camboya, Europa Oriental, Etiopía, China (bajo Mao), Cuba…terminaron en lo mismo, y cada uno se adaptó a la “particularidad de cada país”. Pero por alguna misteriosa razón en el siglo XXI aun existen socialistas que se dicen a sí mismo “esta vez será diferente…funcionará”.

Así comienza a redefinirse el socialismo presentándolo  como un proyecto emancipador del ser humano, que no guarda relación alguna con las experiencias criminales del pasado.. Por ejemplo podemos leer en la página de Izquierda Autónoma:

“Entendemos el socialismo no como doctrina estática ni como promesa de un futuro ideal, sino como un proyecto emancipador en permanente actualización a través del cual la humanidad puja por tomar las riendas de su propio destino”.

Sin duda Marx es un autor interesante leer, pero insistir en tenerlo como guía para transformar el mundo resulta ser bastante infantil.

Sin duda Marx es un autor interesante leer, pero insistir en tenerlo como guía para transformar el mundo resulta ser bastante infantil.

Sólo se añaden algunos temas ausentes en los escritos de Marx, me refiero temáticas como el ecologismo, feminismo y reivindicaciones de pueblos originarios. A esto cabe añadir que el contenido de estos programas es una fiel  reproducción de lo que los teóricos del denominado Socialismo del Siglo XXI han escrito y que he abordado en varios artículos. En otras palabras, quien haya leído a Ernesto Laclau, Chantal Mouffe, Marta Harnecker, Heinz Dieterich, Alexander Buzgalin, István Mésazáros, Michael Lebowitz, Atili o Borón, Haiman El Troudi o Juan Carlos Monedero, no encontrará nada nuevo en las ideas del Frente Amplio (se me quedó en el tintero un teórico marxista más antiguo, pero el más influyente: Gramsci). Lo más patético de todo esto es que tales ideas tuvieron un laboratorio ideal en donde aplicarse, bajo un demo-tirano llamado Hugo Chávez que tenía el poder total (incluido del Ejército), pero que, a pesar de ello, la idea fracasó rotundamente. Por ende, estamos ante recetas políticas ya probadas e intentadas y que fracasaron.

El problema es que la mentalidad utópica-totalitaria (siempre basada en buenas itnenciones) carece de cualquier sentido de la realidad así como de autocrítica, de manera que ante cualquier fracaso, se esgrimirán una serie de razones para explicarlo: conspiración estadounidense, guerra económica, especulación, empresariado, burguesía apátrida, bloqueo, etc. No se aprende de la experiencia pasada y los iluminados socialistas de turno piensan que los fracasos del pasado se debieron a que ellos aún no habían nacido para haber implementado “ellos mismos” la ideología de manera correcta. Pero acá los tenemos en Chile encarnados en el Frente Amplio que ya ha invitado a dos ex “intelectuales” a mercenarios del chavismo:  Iñigo Errejón y Juan Carlos Monedero. Monedero fue un muy cercano colaborador de Hugo Chávez y es un verdadero comerciante de ideas, que sabe lucrar muy bien vendiendo ideas como a la élite política venezolana. Tal como García-Linera en Bolivia, a Monedero le gusta el papel de “rey filósofo”, el ideólogo detrás del poder en su pequeña Calípolis. Pero debemos confiar que lo que fracasó en Venezuela funcionará en Chile, porque el Frente Amplio estará para garantizarlo. Así, pues, no resulta  sensato apoyar a personas que tienen como referentes y modelos a seguir a la Unidad Popular, Evo Morales, Hugo Chávez, Nicolás Maduro, Daniel Ortega y los hermanos Castro.

En la retórica frenteamplista el lector podrá también percatarse del  uso y abuso del lenguaje colectivista, de abstracciones que no representan nada en la realidad,  conceptos imprecisos, trasnochados y carente de significado claro y preciso. Doy algunos ejemplos de lo anterior y que constituye el vocabulario preferido de los autodenominados “progresistas” (socialistas):

-Pueblos o pueblo.

-Clase trabajadora.

-Feminismo popular.

-Movimiento sociales.

-Actores sociales.

-Identidad popular.

-Mayorías populares.

-Construcción popular.

-Construir pueblo.

-Sociedad de lucro.

-Casta política (que no los incluye a ellos).

-Neoliberalismo (mantra favorito)

-Individualismo (entendido como egoísmo)

-Democracia real.

-Democracia radical.

Estas palabras son formas de conquistas discursivas que buscan penetrar en el imaginario colectivo, como señala Iñigo Errejón (miembro de Podemos y referente del Frente Amplio), a propósito del concepto de “casta” introducido en España para designar a la clase política. Así, y esto es importante, no hay que menospreciar ni infravalorar las batallas de ideas así como esa pugna en el plano discursivo que constituyen herramientas intelectuales con las que se pueden combatir en los debates.

Heinz Dieterich, uno d los principales ideólogos del chavismo, ya se distanció del régimen venezolano y el sociólogo argentino, Atilio barón, sigue preso de los delirios paranoicos sobre una conspiración contra Maduro.

Heinz Dieterich, uno d los principales ideólogos del chavismo, ya se distanció del régimen venezolano y el sociólogo argentino, Atilio barón, sigue preso de los delirios paranoicos sobre una conspiración contra Maduro.

También es común tanto por escrito como de manera oral, hacer uso y abuso del lenguaje moralista y apelar constantemente a las emociones. Popper advirtió lo peligroso que resulta ser anteponer las emociones a la razón. El ala izquierda del Frente Amplio no es capaz de condenar la dictadura cubana ni la tiranía venezolana, puesto que juzga a tales tiranía por las motivaciones e intenciones que las mueven, y no por los desastrosos resultados obtenidos. Es el hechizo que sufre la izquierda latinoamericana y su visión romántica y redentora de la violencia revolucionaria y las tiranías fundamentadas en las buenas intenciones. La solidaridad (nacional e internacional) de estas “tribus” o “colectividades emocionales”, como las denomina Popper, las llevan a pasar por alto todas aquellas violaciones que sí condenan cuando la comete el adversario ideológico. Gabriel Boric le rinde tributos virtuales a Fidel Castro, Claudia Mix decía no “creer” que existieran violaciones de DDHH en Venezuela y aclamara los 60 años de dictadura cubana por Twitter.

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Dedicatoria de Gabriel Boric al fallecido dictador Fidel Castro

Dedicatoria de Gabriel Boric al fallecido dictador Fidel Castro

Mercurio Valpo, Jorge Sharp opinando sobre la figura de Fidel Castro. Cabe preguntarse si el alcalde también estaría dispuesto a hacer “los balances correspondientes” con la dictadura en Chile? ( http://www.mercuriovalpo.cl/impresa/2016/11/27/full/cuerpo-principal/2/)

Mercurio Valpo, Jorge Sharp opinando sobre la figura de Fidel Castro. Cabe preguntarse si el alcalde también estaría dispuesto a hacer “los balances correspondientes” con la dictadura en Chile? ( http://www.mercuriovalpo.cl/impresa/2016/11/27/full/cuerpo-principal/2/)

Se entiende así que, al la larga, la figura de Pinochet les repugna no por haber sido un dictador, sino porque no fue un dictador de su bando ideológico. Popper está en lo correcto cuando señala estar firmemente convencido de que la insistencia irracional en la emoción y la pasión conducen, en última instancia, al crimen ya que lleva a un desprecio de la razón humana y al empleo de la violencia y la fuerza bruta como último árbitro en la disputa, tal como aconteció con el golpe de Estado bolchevique en Rusia bajo Lenin y la revolución francesa bajo los jacobinos. Popper añade:

“Pero siendo esto así, ¿qué le queda entonces al irracionalista como no sea acudir a otras emociones menos constructivas, a saber: el miedo, el odio, la envidia, y, por último, la violencia? Esta tendencia se ve considerablemente reforzada por otra actitud quizá más importante todavía, inherente también, a mi juicio, al irracionalismo; me refiero, a la insistencia en la desigualdad de los hombres”.

Tenemos, pues, que esta mentalidad y voluntarismo, que no es exclusivo del Frente Amplio, se fundamenta en buenas intenciones y en la falacia moralista. Como explicaba el filósofo Jesus Mosterín, la falacia moralista consiste en pretender inferir un hecho a partir de un deseo, valor, imperativo o enunciado moral o deóntico. En otras palabras, la falacia moralista consiste inferir el “es” del “debe”. Esto es justamente uno de los principales errores de los los igualitarias radicales que niegan los hechos, la ciencia y que piensan que les ser humano y el mundo es plasticina que puede ser moldeada como ellos quieren. Quizás quien mejor dejó claro y en evidencia esta mentalidad es la joven promesa socialista estadounidense Alexandria Ocasio-Cortez quien, en una entrevista dejó claro que para ella era más relevante tener la razón y estar en lo correcto desde un punto de vista moral, que estar preocupado de ser preciso y tener la razón desde un punto de vista factual. Esto se entiende puesto que la joven congresista ha demostrado un nivel de ignorancia y de pontificar en materia económica utilizando una matemática que sólo le cuadra a ella. Por eso a los progresistas no son amigos de los hechos y del lenguaje claro y preciso, y piden que se les juzgue por sus buenas intenciones y superioridad moral. Este es el mundo de la “política de las buenas intenciones”: no nos juzgue por los resultados, sino que por nuestro elevados ideales”.

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 Mis artículos complementarios (hacer click)

1-Socialismo y comunismo

¿Socialismo? ¿Comunismo? ¿De qué estamos hablando? (por Jan Doxrud)

Socialismo y Comunismo….y los intelectuales. Parte 2 (por Jan Doxrud)

2-Sobre el Socialismo el Siglo XXI

(I) El “Socialismo del Siglo XXI: Marta Harnecker, cultura y hegemonía” (por Jan Doxrud)

(II) El “Socialismo del Siglo XXI: Hugo Chávez y la "cristología" anti-imperialista (por Jan Doxrud)

(III) El “Socialismo del Siglo XXI: Michael Lebowitz y Alan Woods (por Jan Doxrud)

(IV) El “Socialismo del Siglo XXI, los ideólogos: Alexander Buzgalin y Heinz Dieterich (por Jan Doxrud)

(V) El “Socialismo del Siglo XXI: István Mészáros (por Jan Doxrud)

(VI) El “Socialismo del Siglo XXI: Tomás Moulián (por Jan Doxrud)

(VII) El “Socialismo del Siglo XXI: Fernando Atria, del neoliberalismo al régimen de lo público (por Jan Doxrud)

(IX) El “Socialismo del Siglo XXI: Michael Löwy y la ecología como nuevo frente de combate contra el capitalismo (por Jan Doxrud)

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(XII) El “Socialismo del Siglo XXI. Haiman El Troudi: Economía “gramsciana” (por Jan Doxrud)

(XIII) El “Socialismo del Siglo XXI. Haiman El Troudi: La obsesión planificacionista (por Jan Doxrud)

3-Libertad

(I) ¿Qué es la Libertad? (por Jan Doxrud)

(II) ¿Qué es la Libertad? (por Jan Doxrud)

(III) ¿Qué es la libertad? (por Jan Doxrud)

(IV) ¿Qué es la Libertad y el Liberalismo? (por Jan Doxrud)

Reflexiones sobre el Liberalismo (1) (por Jan Doxrud)

Reflexiones sobre el Liberalismo (2) : la propiedad (por Jan Doxrud)

Reflexiones sobre el Liberalismo (3): colectivismo e individualismo (por Jan Doxrud)

Introducción básica a la mentalidad Utópica-Totalitaria (por Jan Doxrud)

4-Política y politización

Política y politización (1), ¿de qué estamos hablando? (por Jan Doxrud)

Política y politización (2): ¿politización o estatización? (por Jan Doxrud)

Política y politización (3): el Estado subsidiario

Política y politización (4): definición del concepto y la concepción socialista (por Jan Doxrud)

Política y politización (5): Fernando Atria y la "desneoliberalización" (por Jan Doxrud)

Política y politización (7): Observaciones críticas sobre el concepción socialista de politización (I) (por Jan Doxrud)

Política y politización (8): Observaciones críticas sobre el concepción socialista de politización (II) (por Jan Doxrud)

5-Neoliberalismo

En busca del Neoliberalismo (1): ¿De qué estamos hablando? (por Jan Doxrud)

En busca del Neoliberalismo (2): Los 13 Mandamientos (por Jan Doxrud)

En busca del Neoliberalismo (3): Más interpretaciones (por Jan Doxrud)

En busca del Neoliberalismo (4): El análisis de Michel Foucault (por Jan Doxrud)

En busca del Neoliberalismo (5): ¿Un nuevo liberalismo? (por Jan Doxrud)

6-Capitalismo

(III) La Escuela Austriaca de Economía: El Capitalismo (por Jan Doxrud)

Evo Morales: ¿acabar con el capitalismo para acabar con la pobreza? (por Jan Doxrud)