(I) ¿Qué es la Libertad? (por Jan Doxrud)

(I) ¿Qué es la Libertad? (por Jan Doxrud)

“Los hombres pueden dividirse entre los que están a favor de la vida y los que están en contra de ella. Entre quienes están en su contra hay hombres sensibles, sabios y sagaces que se sienten demasiado ofendidos y desalentados por lo informe de la espontaneidad, por la falta de orden entre los seres humanos que desean vivir sus propias vidas y no obedeciendo a ninguna pauta común”

 (Isaiah Berlin. La traición de la libertad. Seis enemigos de la libertad humana)

 

¿Qué es la libertad? ¿Qué significado le damos a esta palabra en nuestra vida diaria? ¿Es un concepto unívoco? ¿Acaso es un concepto análogo que encierra varios significados? ¿Es la libertad un fin? ¿Es acaso un medio? ¿Existen muchos tipos de libertades? Y, de ser así, ¿existe una jerarquía de libertades?  Como explicaba  Giovanni Sartori (1924-2017),la idea de libertad le resultaba bastante inaprensible desde un punto de vista denotativo (sin connotarla como, por ejemplo libertad política”). Añadía que, en el plano discursivo, se cometía un error que consistía en confundir el nivel empírico y filosófico, en el sentido de que los filósofos habían especulado largo y tendido sobre la libertad, pero rara vez lo habían tratado como un problema práctico (salvo excepciones como la de John Locke entre otros) . En nuestra vida cotidiana, cuando hablamos de libertad, lo hacemos en plural, de manera que podemos hablar de varias libertades, las cuales se encuentra interrelacionadas y en donde unas puede ser más relevantes que otras o, incluso, unas pueden ser condición para que otras libertades puedan materializarse. Para Sartori resultaba imposible encontrar un significado central mientras se confundieran las concepciones filosófico-metafísicas, por un lado, las y empíricas sobre la libertad. 

El hecho es que la palabra misma “libertad” es un concepto y, como tal, una construcción intelectual en donde unimos distintos elementos o ladrillos para dar origen a algo nuevo. Un concepto es una  idea que concibe o forma el entendimiento, es el conocimiento de los rasgos y propiedades esenciales y generales de los diferentes objetos y fenómenos de la realidad objetiva, así como de los nexos y relaciones entre ellos. Este concepto de libertad nace y madura con la aparición del homo sapiens o, dicho de otra forma, la libertad como tal no existía durante el período jurásico.  No existen ideas platónicas autoexistentes al margen de los cerebros que las piensa, y estoe s así también para la idea de libertad. Ciertamente el concepto de libertad es histórico, se encuentra anclada a la historia humana,  de manera que este concepto de libertad ha evolucionado y mutado a lo largo de miles de años. Incluso el ser humano ha introducido la temática de la libertad en el mundo de los animales no humanos. En suma, la libertad que se discute en nuestro siglo XXI no es la misma que la que tenían los antiguos griegos, en Roma o en la Europa medieval. En la Grecia antigua la libertad se oponía más bien a la esclavitud, por lo que el concepto de libertad estaba lejos de ser un valor supremo universal al que aspiraban todos los seres humanos. ¿Acaso en nuestros días alguien se atrevería a repetir las siguientes palabras de Aristóteles?

“Es pues, manifiesto que unos son libres y otros esclavos por naturaleza, y que para estos últimos la esclavitud es a la vez conveniente y justa”.

“El esclavo carece en absoluto de la facultad deliberativa; la hembra la tiene, pero desprovista de autoridad; el niño la tiene, pero imperfecta” 

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En suma, no podemos entender el concepto de libertad prescindiendo de la historia e ignorando que es un concepto anclado en una realidad social, junto a sus creencias y tradiciones. En otras palabras, los primeras bandas de seres humanos o los siervos del señor feudal no andaban por la vida reflexionando sobre la libertad negativa o positiva que popularizó Isaiah Berlin (1909-1997). Quisiera hacer un (muy)  breve paréntesis explicativo de las dos libertades de Berlin, puesto que las discusiones en torno al tema de la libertad gravitan entre estas dos concepciones de libertad. Explicaba el intelectual que la libertad negativa nos viene a señalar que somos libres en la medida en que ningún hombre ni ningún grupo de hombres interfiere en mi actividad. A esto agrega que la libertad política constituye el espacio en el que el ser humano puede actuar sin ser obstaculizado por otro. Siglos atrás Arthur Schopenhauer (1788 - 1860) en, “Los dos problemas fundamentales de la ética” había señalado que el concepto de “libertad”, considerado con actitud, era negativo, esto es   “mera ausencia de todo lo que impide y obstaculiza”. Es importante precisar que la coacción que otros pueden ejercer sobre mi persona no hace referencia a cualquier forma de impedimento, de manera que la libertad negativa no se traduce en dar rienda suelta a un voluntarismo desenfrenado. En lo que respecta a la libertad positiva, esta se deriva del hecho del deseo por parte del individuo de ser su propio amo, esto es, que su vida y sus decisiones dependan del individuo mismo y no de fuerzas exteriores. Así , el lector puede percatarse que estas dos libertades se encuentran entrelazadas.  

Sin embargo, como destaca  Angelo Panebianco, la conferencia de Isaiah Berlin de 1958 generó más confusiones que claridad en torno a estos dos conceptos de libertad. Panebianco cita una diferenciación útil introducida por el cientista político Ian Carter. Para Carter es posible y lícito distinguir empíricamente entre la libertad en sentido no específico (overall freedom) y las libertades específicas. En otras palabras existiría una libertad general (no específica) que es asimilable a la libertad negativa (libertad de)  y la libertad de hacer o no hacer esto o aquello (libertad positiva). Así, Panebianco concluye que:

“Y entonces una de dos: o la libertad negativa se considera condición necesaria, aunque no suficiente, del poder de (la libertad positiva), y en tal caso se desvanece la contraposición, ya no hay objeto de disputa (…), o bien se supone que para obtener el poder de (entendido como capacidad, o también autonomía), es necesario redimensionar o reducir la libertad negativa. En este último Casio, se cae precisamente en la situación temida por Berlin en su conferencia de 1958: se propugnan restricciones a la libertad (negativa) en nombre de la libertad (positiva)”

Así, Panebianco, siguiendo las ideas del filósofo Mauro Barberis, explica que mientras más uno se mantiene fiel a una concepción negativa de la libertad, se consigue de mejor manera distinguir entre libertad y otros valores. Panebianco cita las siguientes palabras de Barberis:

“No sólo la libertad sería inconcebible en un mundo totalmente carente de vínculos, sino que cuanto más se concibe la libertad como ausencia de interferencias, más nos damos cuenta de cuán numerosas son, en realidad, las reglas que la limitan. Aquí radica precisamente (…) el principal mérito de una concepción negativa de la libertad respecto a sus alternativas positivas (…): en no ocultar el conflicto entre exigencias de libertad y regulación”.

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Berlin, por su parte, también era consciente de que la libertad en sentido positivo podía fácilmente las libertades negativas, tal como sucedió durante la Revolución Francesa en su fase jacobina que, como la mayor parte de las revoluciones, constituyen una “erupción del deseo de libertad positiva”.

Dejemos por un momento a las libertades de Berlin y regresemos a la preguntas planteadas al comienzo sobre la libertad. El filósofo argentino  Risieri Frondizi (1910-1985) señalaba que el concepto de “libertad” poseía una fuerte carga emotiva y que pocos se oponían a ella. A esto añadía a esto el autor: “En nombre de la libertad se han cometido crímenes de todo orden o se la ha suprimido de hecho, so pretexto de defenderla”.  Todos desean la libertad, al menos, abiertamente y a viva voz. La mayor parte de las personas apoyan la idea de que existan en una sociedad libertades personales, políticas y económicas.  Dicho de otro modo, rara vez me encuentro con personas que rechacen las libertades en distintos ámbitos, aunque, sí existen muchas que rechazan, curiosamente, el liberalismo (rebautizado con el confuso término neoliberalismo). Quizás esto se deba a ciertos prejuicios, es decir, el liberalismo es concebido como sinónimo de libre mercado, de capitalismo, de explotación de desigualdad, de empresariado y…peor aún de “neoliberalismo”. Pero lo cierto es que la concepción de libertad que tenemos en nuestros días, así como las democracias liberales existentes y el constitucionalismo, constituyen un legado del liberalismo y su libertad liberal (ya volveré sobre este punto)

¿Qué es la libertad? Frondizi explica que esta no es un ente existente en sí mismo, puesto que es una cualidad, de manera que la libertad no puede tener una existencia independiente. Así, cuando nos interrogamos sobre la libertad no es sobre esta en abstracto sino que como cualidad, acerca de un ente concreto que, en este caso, se trata del ser humano. Aún así debemos resguardarnos de hablar de la libertad “humana” o libertad “del hombre”. Frondizi rechaza emplear estos término generales puesto que, cuando hablamos de “hombre” o “ser humano”, ¿no referimos a viejos, jóvenes, adultos, niños, recién nacidos, personas privadas de razón?  Así, usted puede ser una persona libre, viviendo en una país que respeta las libertades básicas, pero producto de haber consumido drogas (elección libre) causó un accidente y la muerte de una persona, pero sucede que usted no buscaba matar a una persona deliberadamente y dirá que lo sucedido fue efecto de las drogas. La libertad también no es la misma a medida que voy creciendo. Señala Frondizi que cuando se es niño uno está en cierta medida por factores que posteriormente elimina cuando se llega a la edad adulta. Concluye el filósofo argentino que la libertad, como cualidad, se da en grados. Esta cualidad no es una que acompañe al ser humano como lo puede ser la altura, de manera que la libertad es una cualidad que puede aumentar como disminuir 

Siguiendo al filósofo Paul Weiss (1901-2002)distingue 4 acepciones de libertad. La primeraes la ya mencionada “libertad de” (from), que corresponde a la libertad negativa. La segundaes la “libertad para” (to), que es el poder para actuar, expresar mis deseos y llevarlos a la práctica. En tercer lugar tenemos la libertad para (for)  que se refiere al poder que tenemos de comprometernos con determinado fin para lograrlo. Por último está la “libertad con” (with) que es la compañía con otros seres humanos, puesto que, como afirmaba Weiss, la libertad debe ser compartida para ser libertad compartida. La libertad negativa va de la mano con la positiva y no deben ser concebidas como dos libertades separadas. 

En relación con la  libertad absoluta defendida, principalmente por existencialistas como Jean-Paul Sartre (1905-1980), Frondizi se muestra en desacuerdo. Específicamente difiere con la idea de Sartre de que la libertad no tenga más límites que sí misma o que no tengamos libertad para dejar de ser libres.

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Para Sartre, en resumen, estábamos condenados a ser libres y el ser humano no es más que él mismo hace. Para Sartre el hombre no tenía esencia, ya que su existencia precedía a la esencia de manera que existía como proyecto. Frondizi explica que Sartre no es riguroso en varios sentidos. En primer lugar Sartre hace un uso ambiguo del concepto de libertad: la utiliza como un hecho, como un objetivo y como criterio. Pero lo central es que el pensamiento de Sartre sobre la libertad no se condice con el mundo real y no logra dar cuenta de los conflictos existentes entre las distintas libertades. En síntesis Frondizi rechaza  abordar la libertad como un concepto autoexistente que habita en un vacío histórico en un mundo de platónico de las ideas. También rechaza tratar la libertad como un ente de manera que deben tomarse con cautela metáforas tales como “alcanzar la libertad” o “carecer de libertad”. Hablar así es hipostasiar la libertad, así como otros conceptos, por ejemplo: “La muerte me persigue” o “la muerte está rondando”. Rechaza también concebir la libertad como azar, como si la libertad no estuviese regulada por principios, leyes y la causalidad. Rechaza a si mismo el voluntarioso y el equiparar la libertad con la arbitrariedad o un mero capricho. En palabras de Frondizi:

“La arbitrariedad es un regreso a la infancia; no supone libertad, sino todo lo contrario. Característica de madurez intelectual y moral es actuar, decidir y querer con fundamento, basado en hechos pertinentes y motivos valederos. Saber qué se quiere y por qué”. 

Por último, Frondizi rechaza cualquier teoría de la libertad que pase por alto el hecho de que esta es una cualidad, en donde se admiten grados de libertad, así como circunstancias en donde se produce la acción o decisión. Respecto a esto último, Frondizi explica que constituye un error común concentrar la atención del problema de la libertad en el sujeto individual y en su esfuerzo, pasando por alto que es un ser social que se encuentra en una situación específica o conjunto de elementos físicos, sociales, económicos, jurídicos, culturales e históricos. En una dictadura o régimen totalitario la libertad positiva se ve fuertemente cercenada, puesto que se desalienta la capacidad creadora y crítico. Lo mismo sucede con una educación adoctrinadora que impone una forma única de pensar y concebir el mundo. Lo mismo sucede, añade Frondizi con la pobreza, puesto que una persona mal nutrida o que viva en la miseria “tiene limitada sus posibilidades de acción, actividades, ideales y esfuerzo creador”.

 Fin parte 1 de 4

Bibliografía

1) Friedrich Hayek

a-Derecho, Legislación y Libertad (Unión Editorial)

b-Las vicisitudes del liberalismo (Unión Editorial)

c-Los fundamentos de la libertad (Unión Editorial)

d-Camino de servidumbre (Alianza editorial)

 

2-Ludwig von Mises. Liberalismo (la tradición clásica)

3) Angelo Panebianco, El Poder, el Estado, La Libertad. La frágil constitución de la sociedad libre (Unión Editorial)

4) Risieri Frondizi. Introducción a los problemas fundamentales del hombre (FCE)

5) Bertrand de Jouvenel. Sobre el poder. Historia natural de su crecimiento (Unión Editorial)

6) Giovanni Sartori

a-Teoría de la Democracia, Tomo 2 (Alianza Editorial)

b-La democracia en 30 lecciones (Taurus)

7) Norberto Bobbio. Liberalismo y Democracia.

8) Isaiah Berlin

a-Sobre la libertad (Alianza editorial)

b-Isaiah Berlin. La traición de la libertad. Seis enemigos de la libertad humana (FCE)

9) Jean Francois Revel. La Gran Mascarada (Taurus)

10) Mario Vargas Llosa. La llamada de la tribu (Alfaguara)