(7) Una pseudociencia llamada Grafología. Cuestionamientos críticos (III) (por Jan Doxrud)

Otro punto que pone en evidencia las contradicciones en las que cae la grafología guarda relación con los daños en el cerebro. Como señala Barry Beyerstein, una lesión cerebral puede alterar tanto la escritura como la personalidad independientemente. No hay evidencia que sugiera que una lesión cerebral  (con consecuencias que afecten nuestra personalidad) deba también afectar a la escritura. Como señala el mismo autor, no hay razón para pensar que los mecanismos cerebrales responsables de la escritura y los responsables del temperamento y las aptitudes estén estrechamente vinculados. Además, agrega Feyerstein, la grafología necesitaría de un cerebro semejante a aquel que concebía la frenología. Recordemos que la frenologíaera una pseudociencia que creía poder determinar rasgos de la personalidad, incluso tendencias criminales, basándose en la forma del cerebro

(6) Una pseudociencia llamada Grafología. Cuestionamientos críticos (II) (por Jan Doxrud)

Volviendo a Bunge, la grafología es una pseudociencia, un campo de conocimientos con una serie de rasgos que los resume en la siguiente decátupla, que creo es necesario leerla más de una vez y tenerla en mente a la hora de entender la línea que separa la ciencia de las pseudociencias. El autor señala que una pseudociencia es un campo de conocimientos. 

(5) Una pseudociencia llamada Grafología. Cuestionamientos críticos (I) (por Jan Doxrud)

¿Qué hay de las letras en sí mismas?Para los grafólogos tienen una estructura, una anatomía y son ellos (los grafólogos) los expertos que llevarán a cabo el trabajo de diseccionar las letras. Se pueden distinguir tres zonas,que poseen una significación psicológica. Esta la primera zona, donde se ubican las crestas que corresponden a las partes altas de la letra. El significado de esta zona son las necesidades mentales, tienen que ver con el saber y el conocimiento. La segunda zona,es la parte central, y simboliza las emociones, como afronta el individuo el mundo que le rodea. La tercera zonaabarca las jambas (proviene del francés) y representa las necesidades materiales y biológicas, incluido el sexo. Otros aspectos que se toman en cuenta consiste en el orden con que se escribe, la organización, el manejo de los espacios, lo cual reflejaría si la persona es o no organizada, disciplinada y responsable a la hora de realizar un trabajo.

(4) Una pseudociencia llamada Grafología. Hacia una definción. (por Jan Doxrud)

El hecho es que este negocio fraudulento, y a la vez exitoso, de la grafología se ha expandido. Existen cientos de empresas que buscan los servicios de grafólogos, basta echar un vistazo a la web para ver la cantidad de asociaciones dedicadas a prestar sus servicios grafológicos. Lamentablemente habrá que acostumbrarse a las nueva máxima: “Dime como escribes, y te diré si te contrato”. Michon estaría feliz de ver cómo se expandió su “ciencia”, aunque decepcionado con la cantidad de aficionados a esta pseudociencia, si es que se puede hacer esa distinción en una pseudociencia. Hoy basta con tomar cursos de express y la persona ya se cree facuktada para  penetrar en la personalidad de las personas observando su letra.

(3) Una pseudociencia llamada Grafología. Los fundadores. (por Jan Doxrud)

Otra ideas de Michon era que la escritura de una persona indolente evitaba trazados firmes y angulosos, se mostraba propenso a las curvas, letras mal formadas o semiformadas y falta de ardor y movimiento en la escritura. Para Michon esta es una de las grandes pruebas del valor científico de la grafología. Es más, el autor asevera que el hombre energético y el apático nunca escribirán de igual forma, ya sea si escriben en hebreo, en arábigo, francés o griego. Según Michon el indolente escribía de tal manera como si nos estuviese diciendo: “lee esto si puedes” (esto es heurísitica representativa: eres del signo tauro, este signo representa a un toro, el toro representa fortaleza, por lo tanto tú eres de carácter fuerte y te manejas con seguridad en la vida).

(2) Una pseudociencia llamada Grafología. Los inicios. (por Jan Doxrud)

Examinemos ahora al verdadero padre de la grafología. El término grafología fue acuñado por Jean Hippolyte Michon nacido en 1806, sacerdote católico, educador, historiador y arqueólogo destacado, y padre indiscutido de la grafología. Publicó trabajos sobre el tema después de recolectar por años muestras de caligrafía. Fue sin embargo, Crepieux-Jamin quien sistematizó y estructuró las teorías de Michon. La grafología de Michon era de carácter analítica mientras que la de Crepieux-Jamin tenía un enfoque más holista. Regresando a Michon, este conoció a Alphonse Desbarrolles, quien practicaba la quioromancia y alentó a Michon a publicar sus métodos de análisis y que él correría con el financiamiento del proyecto.


(1) Una pseudociencia llamada Grafología. Introducción (por Jan Doxrud)

Desde hace miles de años ha sido una constante el deseo por parte de los seres humanos querer saber sobre sí mismos y sobre su futuro. Para dar respuesta a estas inquietudes se han desarrollado una serie de procedimientos y prácticas que permitan penetrar en el mundo mental de la persona e incluso proporcionar información acerca del futuro de esta misma. Tenemos el caso de los antiguos babilonios que practicaban la hepatoscopía, esto es, la adivinación a través del análisis del hígado de animales sacrificados. Por medio de estos sacrificios y la ofrenda del órgano a los dioses, los babilonios creían recibir una revelación por parte de la divinidad acerca del futuro. ¿Por que el hígado? Siendo la sangre esencial para la vida y viendo que el hígado era rico en sangre, creían que era el centro de la vida misma y se lo ofrecían a los dioses. 

6) ¿Justicia o Venganza? (por Jan Doxrud)

Las palabras anteriores son las de Menelaofrente a un suceso que lo estremeció hasta lo más profundo de su ser: el rapto de su mujer Helena por Paris y la violación, por parte de este último, de principios fundamentales dentro del mundo griego a saber: la amistad y la hospitalidad. Como vemos el ansia de venganza (¿o justicia?) dio inicio a la célebre Guerra de Troya. Tenemos también que la venganza constituye el motor de Hamlet cuyo padre, asesinado por su hermano Claudio, exige a su hijo que lo vengue. ¿Sería justo ese proceder de Hamlet, esto es, venganza por honor? Tenemos el caso del protagonista de la novela El Conde de Montecristo, Edmundo Dantès, quien fue víctima de las intrigas de sus cercanos quienes, finalmente, lograron encarcelarlo injustamente.

5) ¿Alguien dijo Justicia? (por Jan Doxrud)

Immanuel Kant (1724-1804),en cambio, desarrolló un enfoque formal y subjetivo sobre el tema. El filósofo prusiano vinculó  los conceptos de justicia y libertad externa, siendo esta última la autonomía o independencia respecto al arbitrio de los demás. Esta autonomía significa que nosotros, como seres racionales, llevamos la ley en nuestro interior y somos libres de darnos nuestras propia leyes. A esto hay que añadir que las leyes que nos damos a nosotros mismos tienen que ser tales que sean válidas para todo ser racional.

4) ¿Alguien dijo Justicia? (por Jan Doxrud)

Pasemos a examinar algunas definiciones del concepto justicia.En el Libro I de “La República” de Platón”, Trasímaco  señala que la justicia consistía en el interés del más fuerte, es decir, es el gobierno de turno el que establece leyes en su propio interés. A esto añadía que lo justo no era otra cosa que lo útil para el más fuerte. Esto se podía apreciar en el hecho de que unos Estados tenían una forma de gobierno tiránica, otros democrática y otros aristocrática. En todos estos casos había un elemento en común: en cada Estado gobernaba el más fuerte. Otras opiniones son las de Céfalo y Polemarco. El primero afirma que la justicia consiste en devolver o dar a cada quien lo que le corresponde y añade que la justicia debe ser saludable tanto para quien da como para quien recibe.

3) ¿Alguien dijo Justicia? (por Jan Doxrud)

Teniendo en consideración lo anterior, ¿qué es la justicia?¿Podemos reflexionar sobre la justicia en un vacío histórico, moral cultural o religioso? ¿Podemos hacer “tábula rasa” del entorno de las diversas sociedades a la hora de querer dilucidar el concepto de justicia? ¿De qué personas estamos hablando? ¿Cuáles son sus sistemas de creencias y valores? ¿En qué entorno político habitan? Tampoco podemos ignorar el cambio en las sociedades y, en ocasiones, cambios abruptos dentro de cortos períodos de tiempo como el caso de Libia, Irak o Siria donde las reglas del juego han cambiado de manera radical. 

2) ¿Alguien dijo Justicia? (por Jan Doxrud)

En el plano de la política también nos encontramos con situaciones injustas para algunos y justas para otros. Por ejemplo, el hecho de que la las FARC, una organización criminal de narcotraficantes, asesinos y secuestradores, se hayan transformado en un partido político ha dividido a la sociedad colombiana y a las personas que siguieron esta noticia de cerca. Se ha logrado un paso hacia la paz, pero ¿cuál es el costo? Al parecer, en nombre de un supuesto bien superior (la paz) se ha hecho una injusticia contra aquellas personas quienes perdieron familiares bajo la guerrilla comunista.

(1) ¿Alguien dijo Justicia? (por Jan Doxrud)

Hace unas semanas Margarita Ancacoy fue asesinada por 5 personas quienes querían robarle sus pertenencias. Como se podía apreciar en el video, la mujer no solamente fue asaltada sino que fue golpeada continuamente por los agresores quienes terminaron dándole muerte. En otro video se podía ver claramente a los sujetos escapando y, lo más perturbador, con una sonrisa en sus caras. Luego se dio con las identidades de los individuos y sobresalió principalmente la figura de dos ecuatorianos que lucían unas largas cabelleras. Unos días después internos de la cárcel subieron unos videos en donde se mostraban a los mismos dos ecuatorianos con sus cabezas rapadas y sentados, rodeados por internos quienes les aplicaban corriente a los dos sujetos para obligarles a pedir perdón por lo que hicieron. A partir de este suceso emergieron diversas reacciones.

La Tentación Totalitaria (por Jan Doxrud)

En este artículo me referiré al libro del intelectual francés Jean Francois Revel titulado “La tentación totalitaria”, publicado en 1976. Para saber más detalles del autor, el lector puede hacer click en este artículo donde reseño otra obra de Revel. En la edición española de 1976 se puede leer abajo del título principal “El principal obstáculo para el socialismo no es el capitalismo, sino el comunismo”. Así, para entender este libro, se hace necesario aclarar qué entiende Revel por comunismo, socialismo y capitalismo. Comencemos por el comunismo.

(2) Utopía y Terror: Los Jemeres Rojos en Camboya (por Jan Doxrud)

Dentro de la nueva República Democrática de Kampuchea absolutamente cada aspecto de la persona y la vida de estas estaba sometida sin restricción alguna al omnipotenete y omnipresente Angkar Padevat (Organización Revolucionaria),compuesto por miembros hombres y mujeres del Partido Comunista, todos bajo el mando de Saloth Sar, más conocido como Pol Pot. Comos señala el superviviente  y director de cine Rithy Panh (1964) en su libro testimonial:

(1) Utopía y Terror: Los Jemeres Rojos en Camboya (por Jan Doxrud)

El ascenso al poder del los comunistas Jemeres Rojos en Camboya ha constituido, quizás, uno de los más infames y despiadados intentos de diseñar arbitrariamente una sociedad desde cero para forzarla violentamente a ajustarse a una utopía purista demencial que mezcla la recurrente idea de un “hombre nuevo” dentro de una utopía comunista agrícola. La experiencia comunista camboyana simboliza a la perfección el “mito de Procusto”. De acuerdo a este, Procusto ofrecía una cama de hierro en su posada para que se alojaran los viajeros que estuvieran de paso, pero lo que estos últimos no sabían es que sus cuerpos tenían que “ajustarse” a las dimensiones de la cama de manera que, si el huésped era muy alto, Procusto procedía a cortarle sus extremidades y si era muy bajo, Procusto lo descoyunturaba y estiraba hasta que se ajustara a las dimensiones de su cama.

(3) Konrad Löw, ¿por qué fascina el marxismo? (por Jan Doxrud)

Dicho esto, hemos abordado las 2 primeras preguntas al comienzo de este escrito que apuntan a por qué fascina la figura de Marx.La respuesta no hay que buscarla en sus complejas obras políticas, filosóficas y económicas. La respuesta hay que buscarla en el mensaje y este se encuentra plasmado en la obra más asequible para el lector: El Manifiesto Comunista. Por ende, respondiendo a la tercera pregunta planteada en un comienzo, se puede señalar que Marx fue más bien un profeta que apuntó más a los corazones y más profundos deseos de las personas que a su razón, puesto que nadie puede tomarse en serio la utopía comunista que defendió y que intentó darle un respaldo científico. 

(2) Konrad Löw, ¿por qué fascina el marxismo? (por Jan Doxrud)

Los comunistas, tras el derrumbe de los socialismo reales no se tomaron el trabajo de realizar una profunda autocrítica, ya que esto significaría abandonar por completo su religión secular. La idea comunista no puede ser reformada sino que simplemente debe ser destruida. El hecho es que la retórica de los comunistas actuales, sus ideas centrales, siguen siendo las mismas que las de un Marx o Lenin, es decir, no han cambiado en nada porque son dogmas sin los cuales sus religión se derrumba.

(1) Konrad Löw, ¿por qué fascina el marxismo? (por Jan Doxrud)

Konrad Löw es un jurista y politólogo alemán nacido en Munich, en 1931. También se desempeñó como académico en la Universidad de Erlangen-Nüremberg, Bayreuth y en el Instituto de Política de Munich. El libro al que me referiré en estos escritos es uno que fue publicado en 1981 bajo el título: La fascinación del comunismo. La edición que tengo en mis manos es la de la Editorial Andrés Bello, del año 1983. Ahora bien, en este caso específico Konrad Löw se refiere al comunismo marxista-leninista, razón por la cual el título de este escrito es: “La fascinación por el marxismo”.

(III) Christopher Dawson y las raíces cristianas de Europa: proceso de secularización (por Jan Doxrud)

¿En qué consiste este proceso de secularización al que hace referencia Dawson?El autor traza una genealogía para dar cuenta de cómo fue gestándose este proceso en el seno mismo de la cultura occidental cristiana. La civilización cristiana, si bien se caracterizó por una amplia unidad bajo el catolicismo, en realidad subyacía una heterogeneidad social y cultural producto de la incorporación de diversas tradiciones, desde aquella encarnada en los pueblos pertenecientes a la cuenca del Mediterráneo y aquellos pueblos ubicados al norte, en Alemania y Escandinavia. Dawson destaca un rasgo esencial de la civilización occidental: el cambio, la sucesión y alternancias de “fuerzas espirituales”