3) Tribalismo, victimización y emocionalidad tóxica: censura en los campus universitarios (por Jan Doxrud)

3) Tribalismo, victimización y emocionalidad tóxica: censura en los campus universitarios (por Jan Doxrud)

Impuestas a título de verdades absolutas, reiteradas por una sugestión continua, las creencias se vuelven impermeables al razonamiento, a la vida, a la evidencia de los hechos contrarios. Tanto más cuanto que las multitudes se niegan, en general, a toda discusión y a toda crítica. Carecen de la perspectiva necesaria y de poder de examen retrospectivo que permite la reflexión

 (Serge Moscovici. La era de las multitudes. Un tratado psicológico de la psicología de las masas)

Sí, conozco los crímenes que voy a realizar, pero mi pasión es más poderosa que mis reflexiones, y ella es la mayor causante de males para los mortales.”

 (Eurípides. Medea)

Pero en nuestros días, pereciera que algunos jóvenes están bastante distanciados del ideal propuesto por Kant (filósofo por el cual, me imagino, estas personas no sentirían mucha admiración) o al ideal del equilibrio y la mesura de Atisha. Veamos algunos ejemplos de estas actitudes. Tenemos el caso del polemista homosexual pro-Trump, Milo Yiannopoulos(invitado por el club republicano), cuya conferencia fue suspendida en la Universidad de Berkeley (2017), debido a los disturbios provocados por estudiantes que hicieron fogatas, lanzaron bombas de humo y quebraron ventanas (al parecer superaban las 1000 personas). Como suele suceder, una de las razones que esgrimían los manifestantes es que el discurso de odio no es libertad de expresión. Otro caso involucró a otra influyente figura pública, judío y conservador: Ben Shapiro. El hecho ocurrió también en Berkeley (2017) pero, en este caso, Shapiro pudo dar su conferencia aunque hubo una serie de disturbios y gritos que decían: "No Trump. No KKK. No fascist USA". 

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En la misma universidad fue suspendida la conferencia de la abogada y presbiteriana Ann Coulter una conservadora extrema, enemiga del matrimonio gay y negacionista científica, puesto que rechaza la teoría de la evolución. Pero aunque esto sea algo para mí inaceptable y otras ideas aberrantes, creo que la solución no es poniéndole una mordaza o impidiendo que hable en público. La polarización ideológica en Berkeley llegó hasta los tribunales y en el 2018 y, tras más de un año de litigios, la Universidad de Berkeley, llegó a un acuerdo con la Fundación Young Americas y los republicanos del UC Berkeley College. Los conservadores habían acusado a la universidad de “parcialidad” (sesgo ideológico) en el proceso de traer oradores de alto perfil al campus. 

Otro célebre intelectual público que ha tenido problemas con grupos de estudiantes (que pueden ser  vistas en youtube) es Jordan Peterson el cual, a estas alturas, se ha ganado todos los epítetos imaginables: fanático, intolerante, fascista, homofóbico y nazi. Uno de los acontecimientos que llevó a Peterson a la luz pública fue su rechazo a utilizar pronombres neutros en la universidad ya que nadie, ni siquiera el Estado, podía obligarlo a hacerlo y, además, no estaba de acuerdo con esta forma de ingeniería verbal que se quería imponer. En realidad a donde vaya Peterson a hablar, habrán protestas como sucedió con el “Liberty Lecture” dada en el Grant Hall de la Queen’s University (Canadá) en el 2018. En marzo de 2019 hubo otras demostraciones contra Peterson en Melbourne, quien daba una conferencia en el Melbourne Exhibition Centre.

Pero quizás los más emblemáticos encuentros de Peterson con esto s jóvenes universitarios intolerantes fue en el 2017 en la Universidad de McMaster en donde, como se puede apreciar en youtube, no se le dejó hablar. Los videos de Peterson enfrentando a estudiantes son bastante útiles para entender la mentalidad de estos universitarios , como hablan, se expresan y enfrentan a sus “enemigos” ideológicos. En el 2019 la Universidad de Cambridge dejó sin efecto una invitación que había hecho a Peterson. La Universidad había ofrecido al autor un “visiting fellowship” para la Divinity Faculty que, como ya dije, no se concretó (a pesar de que había sido aprobado por el Comité de Investigación). La noticia de la decisión fue publicada en twitter por la Cambridge University Students Union incluso antes de que se le comunicara formalmente a Peterson

Jordan Peterson (arriba), Milo Yiannopoulos (izquierda) y Ben Shapiro (derecha)

Jordan Peterson (arriba), Milo Yiannopoulos (izquierda) y Ben Shapiro (derecha)

Otra víctima de la intolerancia fue  Rebecca Tuvel, del Departamento de psicología del Rhodes collage. En el 2017, en el volumen 32, número 2, de la revista Hypathia, la autora publicó un provocador artículo titulado “In defense of Transracialism”. La idea que subyacía a este escrito es que, tal como una persona puede redefinir su identidad de genero y su sexualidad, lo mismo podía hacer una persona en relación con su identidad racial. La autora dejaba sobre la mesa una inquietud. Se preguntaba por qué razón el cambio de género de Bruce Jenner a Caitlyn no causó el rechazo que sí generó el descubrimiento de que Rachel Dolezal, miembro del National Association for the Advancement of Colored People, no era en realidad afroamericana. En suma, ¿por qué Jenner pudo reclamar para sí ser mujer y Dolezal no pudo hacer lo mismo en relación a su etnia? Se podría argumentar que, para ser afroamericana, habría que tener una experiencia de crecer, criarse y vivir como tal, pero tal argumento podría esgrimirse contra los transgéneros. 

El artículo causó un revuelo y una carta abierta (firmada por algunas personalidades con peso académico ) se instaba a que la revista se retractara de lo publicado, dicho de otro modo, el mensaje no era “corroboren” o “entreguen evidencias o argumentos” sobre lo señalado. Tampoco se contrargumentó, puesto que el objetivo era arrepentimiento y retractación por parte de la revista (entre los firmantes habían profesores universitarios). Tuvel fue llamada transfóbica, estúpida y “Becky”, un epíteto utilizado contra las mujeres blancas que no son conscientes de sus privilegios. También recibió presiones académicas en el sentido de que si seguía por ese camino, no llegaría muy lejos con su carrera académica. Pero también fue acusada de utilizar términos (al parecer tabú en ese mundo) como genitalidad, llamar a Caitlyn por su antiguo nombre (Bruce), hablar de sexo biológico. Haidt y Lukianoff señalan que una de las razones esgrimidas para retirar el artículo de Tuvel es que ella utilizaba “un vocabulario y estructuras no reconocidos, aceptados o adoptados por las convenciones de las subdisciplinas relevantes”. 

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Tuvel también experimentó la falta de solidaridad de sus colegas donde algunos expresaban su solidaridad en privado. Su tutora de postdoctorado, Kelly Oliver (quien defendió a su ex alumna) añadía algo más censurable: personas que la apoyaban en privado pero atacaba Tuvel en público. En suma, Tuvel fue víctima de una falacia en la también incurrieron los marxistas, lo que el austriaco Ludwig von Mises denominaba como polilogismo, esto es, la mentalidad burguesa y la mentalidad proletaria operan bajo lógicas diferentes. Esto, en la práctica, se traducía que el diálogo era imposible puesto que en un debate el comunista simplemente diría a su rival que todas sus ideas estaban viciadas por su lógica capitalista-burguesa y que nunca podría entender la lógica proletaria. En el caso de Tuvel sucede algo similar, puesto que una “Becky” o una mujer blanca no puede referirse a la experiencia de mujeres afroamericanas, lesbianas o transexuales. 

Esta falacia nos dice, por ejemplo que solo las mujeres pueden hablar con propiedad sobre las mujeres o que solo las mujeres afroamericanas pueden hablar con propiedad sobre las mujeres afroamericanas, de manera que estamos ante una suerte de fragmentación epistemológica que, prácticamente, no nos permitiría comprender a los “otros”. Esto es algo tan absurdo como rechazar a que un gerontólogo lo examine porque no es viejo, que un veterinario no pueda examinar animales porque es humano o que una mujer rechace ser examinado por un ginecólogo porque es hombre. Además este argumento puede tener un efecto boomerang que se vuelve en contra de sus defensores. Algunas feministas señalan que, por ejemplo, en el tema del aborto los hombres no pueden opinar porque no tienen útero, lo cual dejaría fuera del debate a mujeres trans porque no tienen útero. En suma, de acuerdo a este polilogismo, ya sea de clase o de g énero, la lógica, la argumentación y la búsqueda de la verdad y objetividad quedan aplastadas, ya que quedan completamente sometidas y condicionadas por las identidades a las que uno pertenece de manera que tendríamos una epistemología afroamericana, trans, japonesa, lesbiana, bisexual o género fluido etc.

Rachel Dolezal puso en el tapete el tema de la “transracialidad” que no ha tenido igual acogida que la “transexualidad”

Rachel Dolezal puso en el tapete el tema de la “transracialidad” que no ha tenido igual acogida que la “transexualidad”

En el 2015 hubo otra víctima de los jóvenes intolerantes: la decana de estudiantes del Claremont Mckenna College: Mary Spellman. La situación comenzó cuando una estudiante mexicana nacida en Estados Unidos escribió un ensayo sobre sus sentimientos acerca de la marginación. Por ejemplo, señalaba que los latinos estaban más representados dentro del personal obrero de la Universidad y no dentro del personal administrativo y profesional. El escrito iba acompañado de la retórica victimista, de que la Universidad estaba estructurada de acuerdo a valores “occidentales, blancos y cisheteronormativo”, puesto que las personas asumían que los demás no son ni transgéneros ni gay, a menos de que existiese información que dijese lo contrario. Spellman respondió a la estudiante pero hubo una frase que la condenaría. Después de empatizar con las ideas expresadas por la estudiante, Spellman termina su email señalando que “(…) estamos trabajando en cómo poder servir mejor a los estudiantes, especialmente aquellos que no calzan en nuestro molde CMC”. La estudiante, Olivia, en su página de Facebook publicó sus descargos, al parecer no le gustó la palabra “ molde” utilizada por Spellman donde ella tenía dificultades de encajar. La noticia se esparció y comenzaron las protestas. A pesar de las disculpas de Spellman en persona ante los estudiantes, estas no la aceptaron y Spellman finalmente renunció. 

Otra vícitima de la intolerancia fanática en las universidades fue Erika Christakis y que terminó afectando a su marido Nicholas Christakis. Erika se graduó en Harvard como antropóloga social, recibió un Master en salud pública por la John Hopkins University y se desempeño como académica en la Universidad de Yale. Su marido, recibió un B.S en Biología en la Universidad de Yale, un M.D en el Harvard Medical School y un Doctorado en sociología en la Universidad de Pensilvania. En resumen, estamos hablando de personas preparadas y expertas en sus áreas de trabajo sin ningún tipo de prontuario racista. Sin embargo, la vida del matrimonio cambiaría. En un email, Erika se preguntaba si acaso era correcto que los administrativos de Yale diesen directrices acerca de los disfraces que debían usarse en Halloween. Es decir, reconocía las buenas intenciones de no herir las sensibilidades de otros estudiantes, pero mostraba preocupación sobre los costos que podía acarrear la tendencia de cultivar la vulnerabilidad entre los estudiantes. Sin duda merecía tener en consideración las palabras de Erika, quien se desempeñaba como profesora del Centro de Estudios del Niño en Yale. 

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La reacción finalmente estalló y estudiantes fueron a increpar al matrimonio quienes eran Co-Masters  de la Pforzheimer House, una de las 12 casas residenciales de la Universidad de Harvard. El guión se repetía: estudiantes gritando, insultando y denigrando moralmente a los académicos. También sucedió que la solidaridad entre los profesores sólo se expresó en privado tal como lo señaló Erika Christakis, debido al temor a represalias. Finalmente en el 2016 ambos académicos renunciaron a sus roles administrativo. Erika finalmente se desligaría de Yale. En un escrito posterior, Erika Christakis escribió algunos párrafos interesantes que valen la pena examinar. Señala que casi un millar de estudiantes, profesores y decanos habían pedido que ella y su marido fuesen removidos de inmediato de sus trabajos y del campus. Añade que algunos exigieron no solo disculpas por cualquier insensibilidad racial no intencionada (que el matrimonio ofreció) sino también una total negación de sus ideas, a lo cual no accedieron. La académica incluso señala que se le exigió que hiciera advertencias anticipadas de sus apariciones en el comedor para que los estudiantes, que la acusaban de fomentar la violencia, no se vieran perturbados por su presencia. En el mismo escrito señala el miedo de los académicos de solidarizar con ellos en público y de alumnos que eran acosados y tildados de “traidores de raza”. Por último quisiera citar la siguientes palabras de Erika Christakis que resumen bien el espíritu que subyace a este escrito:

“Nunca es fácil fomentar el diálogo sobre raza, clase, género y cultura, pero solo será más difícil para el profesorado en disciplinas relacionadas con la condición humana si las universidades no declaran que las ideas y los sentimientos no son intercambiables. Sin un compromiso más explícito con este principio, a los estudiantes se les niega una condición esencial para el crecimiento intelectual y moral: la capacidad de practicar, y a veces fracasar, en el arte de pensar en voz alta”

Nicholas Christakis fue rodeado por una prepotente y agresiva turba de estudiantes con los cuales fue imposible el diálogo

Nicholas Christakis fue rodeado por una prepotente y agresiva turba de estudiantes con los cuales fue imposible el diálogo

Uno de los episodios más violentos abordado por noticiarios en Estados Unidos y citado por Haidt y Lukianoff fue el incidente con el profesor de Biología Bret Weinstein, en el Evergreen State Collegeen el 2017. La raíz del problema se encuentra en una tradición propia de esta institución: el Día de Ausencia. Durante ese día especial, explican Haidt y Lukianoff, los funcionarios y miembros del cuerpo docente “de color” (y también estudiantes) se ausentaban un día del campus para poder, de esa manera, hacer notar su ausencia a los demás y la relevancia de sus contribuciones. Con el triunfo de Donald Trump, hubo un cambio en esta tradición que ya llevaba poco más de 40 años: serían ahora los “blancos” quienes se ausentarían ese día. Weinstein se opuso argumentando que no se podía homologar el que un grupo se ausentara voluntariamente durante un día específico y propiciar a que otro grupo se retire. También realizó observaciones críticas al “Equity Council” que deseaban imponer una política de contrataciones utilizando como criterio la diversidad y la equidad, una suerte de “acción afirmativa” llevada a sus últimas consecuencias. 

El resultado fue que estudiantes lo acorralaron, retuvieron, insultaron y pidieron su renuncia. Weinstein se negó e intentó crear un diálogo que, claro estaba, estaba destinado al fracaso. El asunto terminó con la intervención de la policía y los estudiantes impidieron que estos llegaran hacia donde estaba el profesor. Los estudiantes “de color” que osaron apoyar a Weinstein fueron calificados de “traidores de raza”. En lo que respecta a los profesores, de acuerdo a Haidt y Lukianoff, habría sido uno el que apoyó a Weinstein públicamente: el profesor de veterinaria Mike Paros. El incidente salió a la luz producto de una entrevista dada por Weinstein al polémico comentarista de la cadena Fox Tucker Carlson.

Los biólogos Bret Weinstein y Heath Heying

Los biólogos Bret Weinstein y Heath Heying

Finalmente tanto Weinstein como su esposa, Heather Heying, renunciar a Evergreen. Tras revisar personalmente los numerosos videos de protestas de los estudiantes de Evergreen sólo se puede concluir que más que estudiantes parecen una verdadera secta de fanáticos cuya violencia, prepotencia y arrogancia hace imposible cualquier forma de diálogo, son verdaderos niños en cuerpo de adultos. Ahora bien, en un artículo, el matrimonio culpan no tanto a los estudiantes sino que a los miembros de la administración por instaurar una cultura que no educaba sino que sólo fomentaba las quejas (y la victimización) entre los estudiantes. 

Mas recientemente otra académica acosada por la moderna inquisición de estudiantes es Camille Paglia quienes la quieren fuera de la University of Arts aunque, de acuerdo a algunos noticiarios, la universidad rechazó estas pretensiones de los estudiantes. Al aparecer la razón de esto serían las opiniones de Paglia sobre el feminismo actual, los transgéneros y el movimiento Me Too. No está de más señalar que Paglia es una autora muy interesante que personalmente recomiendo leer. Otra académica cuya conferencia estuvo en peligro de ser cancelada en el 2015 fue la de Germaine Greer en la Universidad de Cardiff, una histórica y polémica feminista autora de la “La mujer eunuco” (1970). Como señala el diario The Guardian las peticiones se realizaron a través de “change.org” para que Greer no pudiese dar su conferencia puesto que la acusaban de ser misógina hacia mujeres trans y por negar la existencia de la transfobia. En la petición se podía leer lo siguiente:

“Los puntos de vista transexclusivos no deberían tener lugar en el feminismo o la sociedad. Tales actitudes contribuyen a los altos niveles de estigma, odio y violencia hacia las personas trans, particularmente las mujeres trans, tanto en el Reino Unido como en todo el mundo. Si bien se debe alentar el debate en una universidad, es peligroso recibir un orador con puntos de vista tan problemáticos y odiosos hacia los grupos marginados y vulnerables. Al permitirle a Greer una plataforma, respalda sus puntos de vista y, por extensión, la transmisión que continúa produciendo”.

Paglia, Greer y Bellos

Paglia, Greer y Bellos

En el mismo periódico, Greer se refiere al acontecimiento señalando: “Lo que dicen es que, como no creo que la cirugía convierta a un hombre en una mujer, no se me debería permitir hablar en ningún lado”.

En el 2018 la activista feminista Linda Bello sfue “desinvitada” (uninvited) de dar una conferencia en la Universidad de Cambridge por “The Beard Society, un grupo feminista de la universidad que había invitado a Bellos pero que, tras escuchar de la activista que cuestionaría ciertos aspectos sobre “política trans”, decidieron “desinvitarla”. Incluso ya se ha creado un neologismo para etiquetar a estas feministas radicales que presentan posturas ofensivas en relación con los trans: TERFo Trans-Exclusionary Radical Feminist (Feminista radical Trans-Exclusionaria)

I) Fuente (youtube)

1) Bret Weinstein y Heather Heying sobre el Equity Council de Evergreen

https://www.youtube.com/watch?v=FH2WeWgcSMk

2) Safe Space. Estudiante asiática censurada por señalar que policías neros pueden ser racistas

https://www.youtube.com/watch?v=A8UTj8lQJhY

3) Jordan Peterson y estudiantes

https://www.youtube.com/watch?v=O-nvNAcvUPE&t=364s

4) Jordan Peterson interrumpido en la Queen’s University

https://www.youtube.com/watch?v=irfj1FxQkcI

5) Breve documental sobre Bret Weinstein y los estudiantes de Evergeen

https://www.youtube.com/watch?v=2cMYfxOFBBM

II) Páginas web

1) Peterson y Universidad de Cambridge

https://www.telegraph.co.uk/news/2019/04/28/jordan-peterson-accuses-cambridge-university-unprofessional/

2) Peterson y Universidad de Cambridge (2)

https://www.thearticle.com/cambridge-and-the-exclusion-of-jordan-peterson

3) Artículo de The Telegraph sobre los ´jóvenes y la libertad de expresión.

https://www.telegraph.co.uk/education/2018/06/28/snowflake-generation-students-hostility-free-speech-revealed/

4) Artículo y el temor de profesores a perder sus trabajos

https://www.independent.co.uk/news/education/education-news/university-safe-spaces-academics-professors-fear-lose-jobs-students-free-speech-political-correct-pc-a7815991.html

5) El ambiente de temor en el que viven algunos profesores

https://www.vox.com/2015/6/3/8706323/college-professor-afraid

6) Erika Christakis

https://www.thefire.org/one-year-later-erika-christakis-breaks-her-silence-on-yale-halloween-controversy/

7) Caso de Mary Spellman

https://www.theguardian.com/us-news/2015/nov/13/dean-of-students-resigns-claremont-mckenna-college-mary-spellman-california

8) Evergreen

https://quillette.com/2017/12/18/activists-took-control-university-case-study-evergreen-state/

9) Bret Weinstein, Heather Heying y Evergreen

https://www.washingtonexaminer.com/bonfire-of-the-academies-two-professors-on-how-leftist-intolerance-is-killing-higher-education

10) Caso de linda Bellos

https://www.cambridge-news.co.uk/news/cambridge-news/linda-bellos-politician-cambridge-barred-13716790









 Algunas lecturas:

Teun van Dijk. El discurso como interacción social.

Teun van Dijk. Ideología.

Giovanni Sartori. La sociedad multiétnica.

Peter L. Berger y thomas Luckmann. La construcción social de la realidad

Samuel Huntington. ¿Quiénes somos? Los desafíos de la identidad nacional estadounidense

Jaime Fierro. La ciudadanía y sus límites.

Charles Taylor. Fuentes del Yo.

Michael Walzer. Pensar políticamente.

 Francois Dubet. De la sociología de la identidad a la sociología del sujeto

 Judith Butler. El género en disputa. El feminismo y la subversión de la identidad.

 Zygmunt Bauman. La Modernidad Líquida.

 Francois Dosse. Histora del Estructuralismo (2 tomos)

 Victoria Camps. Elogio de la duda.

 Victoria Camps. El gobierno de las emociones.

 Pascal Bruckner. La tiranía de la penitencia. Ensayo sobre el masoquismo occidental.

 Francis Fukuyama. Confianza. Las virtudes sociales y la capacidad de generar prosperidad.

 George Lukianoff y Jonathan Haidt. Malcriando a los jóvenes estadounidenses. Cómo las buenas intenciones y las malas ideas están preparando a una generación para el fracaso.