Antes de referirme a esta manía autoflagelante debemos responder la siguiente pregunta: ¿A que nos referimos con el concepto de Occidente? En un comienzo, “Occidente” constituía – en latín – uno de los 4 puntos cardinales a saber: Oriens, Septentriones, Meridies y Occidens, en donde este último hacía referencia donde “se ponía el Sol”. Con la división del Imperio Romano bajo Dioclesiano y el posterior cisma entre la Iglesia católica y ortodoxa, la división entre Occidente y Oriente fue profundizándose hasta que finalmente Europa pasaría a ser lisa y llanamente “Occidente”. Pero en nuestros días este concepto dejó de ser un mero punto cardinal y de referencia geográfica para transformarse en uno polémico, complejo, con una alta carga emotiva y que, por ende, genera desde odio, rechazo y resentimiento, hasta admiración y orgullo.
2/2- Igualdad de oportunidades y meritocracia (por Jan Doxrud)
No hay que ser muy perspicaz para percatarse de que no existe un sociedad “puramente” meritocrática,pero también constituye un error pensar que no existe el mérito, que “solo” existen privilegios arbitrarios y que nuestros logros son fruto de “fuerzas” externas a nuestro actuar. En la vida real en que nos desenvolvemos podemos apreciar situaciones de personas esforzadas, pero cuyo esfuerzo no se traduce en un mayor éxito o mejoras en sus condiciones de vida. También podemos ver casos de personas cuyo único mérito fue ser hijo de “X” para poder entrar a trabajar en la empresa de “X”. También podemos apreciar casos de una persona que pudo acceder a un trabajo porque tenía “contactos” o “pitutos” (no como los demás postulantes) pero que, una vez ingresado a su nuevo trabajo, demostró ser una persona eficiente y trabajadora (lamentablemente hay también casos en que siguen manteniéndose por sus contactos o pitutos).
1/2- Igualdad de oportunidades y meritocracia (por Jan Doxrud)
En el presente abordaré el tema de la igualdad de oportunidades así como el de meritocracia. El objetivo es intentar aclarar qué significa “igualdad de oportunidades” así como la tan usada y repetida “meritocracia”, conceptos muy rentables en el discurso político pero utilizados muy a la ligera. En Chile suel resurgir esta temática a propósito de los resultados de la Prueba de Selección Univesitaria (2018) y, recientemente, por el proyecto de “Ley de Admisión Justa” del actual gobierno.
4/4-Frente Amplio: la politización como redención social (por Jan Doxrud)
Un octavo rasgodel discurso del Frente Amplio es el uso de una retórica “mesiánica-redentora” que pretende refundar el país sobre bases nuevas que vienen a romper de manera radical con el pasado para dar inicio a una nueva sociedad, un nuevo modelo económico y nuevas formas de relación entre los seres humanos. Junto a esto se encuentra el arrogante deseo de construir y planificar la felicidad de la personas. En otras palabras estos programas y principios son más que un mero deseo de crear las condiciones para el libre desenvolvimiento de las personas. Como apunta, por ejemplo el Partido Igualdad,, se pretende “construir una sociedad” bajo ciertos principios éticos-morales y el Partido Poder habla incluso de construir una nueva identidad que apunta a su objetivo final de “construir pueblo”.
3/4-Frente Amplio: la politización como redención social (por Jan Doxrud)
El lector podrá navegar en la web y percatarse que todos los problemas, de cualquier tipo, pueden explicarse apelando al “neoliberalismo”: hambruna, obesidad, consumismo, guerras, desigualdad, pobreza, extrema riqueza, patriarcado, violencia contra la mujer, racismo, desnutrición, etc. Cuando algo explica todo es porque no explica nada.
2/4-Frente Amplio: la politización como redención social. Inventando al enemigo: el Neoliberalismo (por Jan Doxrud)
Lamentablemente el discurso de la izquierda en Latinoamérica sigue presa del enfoque marxista-leninista-gramsciano (lucha de clases-vanguardia-hegemonía), siempre recurriendo a la envidia, al odio, a la lucha de todo tipo (de clases, género, etc) y a querer alcanzar la igualdad absoluta. Pero uno de los puntos medulares es el carácter totalitariodel proyecto frenteamplista, en el sentido de que pretenden dar solución a todos los problemas. Prácticamente no hay dimensión de la vida humana en no quieran inmiscuirse…la política lo permea todo porque la política para estas personas es todo y todo de subordinarse a la política, de ahí (como veremos más adelante) el concepto de “politización” y “militancia” tengan una vital importancia.
1/4-Frente Amplio y la politización como redención social. Introducción. (por Jan Doxrud)
El Frente Amplio es una coalición político-electoral chilena fundada el 21 de Enero de 2017. Se encuentra integrado por 13 partidos políticos y movimientos (como aparecen en su “Orgánica”). Para las primarias presidenciales del Frente Amplio lanzaron la candidatura de la periodista Beatriz Sánchez (quien venció a Alberto Mayol) y obtuvo un importante 20,27% de los votos en primera vuelta, lo cual no fue suficiente para pasar a segunda vuelta. En lo que respecta a las elecciones parlamentarias, el Frente Amplio logró obtener 21 escaños en la Cámara de Diputados y un senador (período 2018-2022). También obtuvieron un triunfo en Valparaíso donde Jorge Sharp se convirtió en su nuevo alcalde. En su página web, el Frente Amplio se describe como sigue:
4/4-¿Qué es la Libertad y el Liberalismo? (por Jan Doxrud)
El tema de la libertad civil y los límites del poder fue abordado por John Stuart Mill (1806-1873). A Mill no le preocupaba únicamente la tiranía proveniente del Estado, sino que también la tiranía ejercida por las mayorías, de las opiniones y sentimientos dominantes. Pero lo que puede resultar más perturbador para algún lector es que la libertad que defiende Mill, como apunta Isaiah Berlin, no necesita ir de la mano con la democracia, puesto que esta libertad negativa guarda relación con el territorio de control. La libertad negativa de se opone así a la democracia, la cual no reconoce límites al poder de las mayorías. En palabras de Berlin:
3/4-¿Qué es la libertad? (por Jan Doxrud)
Así, tenemos que la desigualdad, en sí misma, no es condenable y menos aún es sinónimo de injusticia, puesto que tendríamos que analizar cómo se genenran tales desigualdades. Por ende, el tema de la desigualdad no puede reducirse a simplemente condenarla donde quiera que existe y aplicar políticas distributivas para corregirla. Sartori recuerda las palabras que Jean-Paul Marat (1743-1793) dirigía a Camille Desmoulins (1760-1794): “¿De qué le sirve la libertad política a quien no tiene pan? Solo resulta útil para los teóricos y los políticos ambiciosos”.

