Los comunistas, tras el derrumbe de los socialismo reales no se tomaron el trabajo de realizar una profunda autocrítica, ya que esto significaría abandonar por completo su religión secular. La idea comunista no puede ser reformada sino que simplemente debe ser destruida. El hecho es que la retórica de los comunistas actuales, sus ideas centrales, siguen siendo las mismas que las de un Marx o Lenin, es decir, no han cambiado en nada porque son dogmas sin los cuales sus religión se derrumba.
1/3-Konrad Löw, ¿por qué fascina el marxismo? (por Jan Doxrud)
Konrad Löw es un jurista y politólogo alemán nacido en Munich, en 1931. También se desempeñó como académico en la Universidad de Erlangen-Nüremberg, Bayreuth y en el Instituto de Política de Munich. El libro al que me referiré en estos escritos es uno que fue publicado en 1981 bajo el título: La fascinación del comunismo. La edición que tengo en mis manos es la de la Editorial Andrés Bello, del año 1983. Ahora bien, en este caso específico Konrad Löw se refiere al comunismo marxista-leninista, razón por la cual el título de este escrito es: “La fascinación por el marxismo”.
3/3-Christopher Dawson y las raíces cristianas de Europa: proceso de secularización (por Jan Doxrud)
¿En qué consiste este proceso de secularización al que hace referencia Dawson?El autor traza una genealogía para dar cuenta de cómo fue gestándose este proceso en el seno mismo de la cultura occidental cristiana. La civilización cristiana, si bien se caracterizó por una amplia unidad bajo el catolicismo, en realidad subyacía una heterogeneidad social y cultural producto de la incorporación de diversas tradiciones, desde aquella encarnada en los pueblos pertenecientes a la cuenca del Mediterráneo y aquellos pueblos ubicados al norte, en Alemania y Escandinavia. Dawson destaca un rasgo esencial de la civilización occidental: el cambio, la sucesión y alternancias de “fuerzas espirituales”
2/3- Christopher Dawson y las raíces cristianas de Europa. La cultura occidental y el proceso de secularización (por Jan Doxrud)
Una de los puntos medulares del pensamiento de Dawson es la centralidad que juega la religión, en este caso el cristianismo, como pilar esencial que configura la identidad cultural de Occidente.En otras palabras, para Dawson existe un lazo directo y, por ende, una relación simbiótica entre cultura y religión. Otra forma de entender esto es ver el cristianismo como una suerte de matriz o molde que configura la vida de las personas. Es por ello que Dawson mostró cierta preocupación por aquellas ideologías que intentaron sustituir al cristianismo como fue el caso del nacionalismo o el comunismo. En su “Estudio de la cultura cristiana” Dawson explica que la ideología nacionalista impuestas en las escuelas y universidades alemanas terminó por transformarse en una de las fuerzas más destructivas que amenazaron con poner fin a la cultura occidental.
1/3-Christopher Dawson y las raíces cristianas de Europa: Introducción (por Jan Doxrud)
En este escrito me referiré a la figura del historiador e intelectual católico Christopher Dawson (1889-1970),su concepto de cultura, así como su visión sobre lo que conocemos bajo el nombre de “civilización occidental” y su evolución (y potencial destrucción). También abordaré el núcleo del pensamiento de Dawson y que es la centralidad que ocupa la religión en la configuración de la identidad cultural de Occidente, en otras palabras, la existencia de un lazo indisoluble y una relación simbiótica entre cultura y religión. Cabe aclarar que cuando se habla aquí de las “raíces cristianas de Europa”, debe entenderse tal como lo planteó el poeta T.S Eliot.
La religión marxista-leninista (por Jan Doxrud)
Concebir el comunismo marxista-leninista (para diferenciarlo del comunismo que le precede cronológicamente) como una religión no es un tema nuevo. Ahora bien, cabe precisar que se le concibe como una religión secular que carece de una creencia en un mundo que trascienda al mundo material. En este sentido, se aleja de las religiones teístas de manera que algunos podrán cuestionar el uso del concepto de “religión” en este caso. Pero resulta ser que el uso del concepto de “religión” se a vuelto más flexible y se utiliza en la actualidad para designar creencias y prácticas que, en estricto rigor (y al igual que el comunismo), no sería exacto designarlas como religiones, como es el caso del buddhismo mahayana, theravada o zen, el shintoismo o el taoísmo. En el caso del marxismo-leninismo, a lo largo del siglo XIX y el siglo XX, este presentó ciertos rasgos que permiten encasillarlo como religión secular.
5/5-La violencia racista del nazismo (por Jan Doxrud)
No debemos dejar de lado la complicidad del sector privado, por ejemplo la empresa IG Farben cuyos delegados se reunieron con Heinrich Himmler. La empresa tendría a su disposición 7000 prisioneros para las labores en la fábrica a un precio muy bajo. Así nació Auschwitz III Monowitz que inció sus operaciones en 1942 (las otras secciones eran Auschwitz I y el más conocido: Auschwitz II Birkenau). El gran consorcio eléctrico a nivel europeo de ese entonces, Siemens, también estuvo involucrado en la utilización de mano de obra esclava de mujeres judeo-alemanas del campo de Ravensbrück.
4/5-La violencia racista del nazismo (por Jan Doxrud)
¿Qué hay también de aquellos civiles que no solidarizaron frente al sufrimiento de las víctimas del nacionalsocialismo? ¿Cómo se sentiría el lector que sus vecinos de toda una vida, de pronto, le desearan la muerte como le sucedió a muchos judíos en Europa ? Este mismo fenómeno sucedió, por ejemplo, en la guerra en los Balcanes tras la fragmentación de Yugoslavia. Ciertamente los odios étnicos y religiosos sacan lo peor de las personas, odios al aparecer latentes y dormidos en épocas de paz. En numerosas ocasiones las temibles pelotones de exterminio que operaron en el frente oriental, las SS Einsatzgruppen, encontraban el apoyo de la población local para masacrar a los judíos o incluso las masacres ya habían comenzado antes de que arribaran a las ciudades.
3/5-La violencia racista del nazismo (por Jan Doxrud)
Otro autor que trató de dar respuesta al fenómeno de la violencia de los nacionalsocialista fue el miembro de la Escuela de Frankfurt: Theodor Adorno (1903-1969), quién tuvo que huir de Alemania tras el ascenso de Hitler en 1933. Adorno creó el concepto de “personalidad autoritaria”, la cual tenía las siguientes características: rígida adhesión a los valores tradicionales, sumisión a las figuras de autoridad, agresividad contra lo que no pertenece a su grupo, oposición a la introspección, a la reflexión y a la creatividad, tendencia a la superstición y a forjar estereotipos, preocupación por el poder y la dureza, carácter destructivo y cinismo y preocupación excesiva por la sexualidad.





