2/6- ¿Alguien dijo Justicia? (por Jan Doxrud)

2/6- ¿Alguien dijo Justicia? (por Jan Doxrud)

En el plano de la política también nos encontramos con situaciones injustas para algunos y justas para otros. Por ejemplo, el hecho de que la las FARC, una organización criminal de narcotraficantes, asesinos y secuestradores, se hayan transformado en un partido político ha dividido a la sociedad colombiana y a las personas que siguieron esta noticia de cerca. Se ha logrado un paso hacia la paz, pero ¿cuál es el costo? Al parecer, en nombre de un supuesto bien superior (la paz) se ha hecho una injusticia contra aquellas personas quienes perdieron familiares bajo la guerrilla comunista.

1/6-¿Alguien dijo Justicia? (por Jan Doxrud)

1/6-¿Alguien dijo Justicia? (por Jan Doxrud)

Hace unas semanas Margarita Ancacoy fue asesinada por 5 personas quienes querían robarle sus pertenencias. Como se podía apreciar en el video, la mujer no solamente fue asaltada sino que fue golpeada continuamente por los agresores quienes terminaron dándole muerte. En otro video se podía ver claramente a los sujetos escapando y, lo más perturbador, con una sonrisa en sus caras. Luego se dio con las identidades de los individuos y sobresalió principalmente la figura de dos ecuatorianos que lucían unas largas cabelleras. Unos días después internos de la cárcel subieron unos videos en donde se mostraban a los mismos dos ecuatorianos con sus cabezas rapadas y sentados, rodeados por internos quienes les aplicaban corriente a los dos sujetos para obligarles a pedir perdón por lo que hicieron. A partir de este suceso emergieron diversas reacciones.

La Tentación Totalitaria (por Jan Doxrud)

En este artículo me referiré al libro del intelectual francés Jean Francois Revel titulado “La tentación totalitaria”, publicado en 1976. Para saber más detalles del autor, el lector puede hacer click en este artículo donde reseño otra obra de Revel. En la edición española de 1976 se puede leer abajo del título principal “El principal obstáculo para el socialismo no es el capitalismo, sino el comunismo”. Así, para entender este libro, se hace necesario aclarar qué entiende Revel por comunismo, socialismo y capitalismo. Comencemos por el comunismo.

2/2-Utopía y Terror: Los Jemeres Rojos en Camboya (por Jan Doxrud)

Dentro de la nueva República Democrática de Kampuchea absolutamente cada aspecto de la persona y la vida de estas estaba sometida sin restricción alguna al omnipotenete y omnipresente Angkar Padevat (Organización Revolucionaria),compuesto por miembros hombres y mujeres del Partido Comunista, todos bajo el mando de Saloth Sar, más conocido como Pol Pot. Comos señala el superviviente  y director de cine Rithy Panh (1964) en su libro testimonial:

1/2-Utopía y Terror: Los Jemeres Rojos en Camboya (por Jan Doxrud)

El ascenso al poder del los comunistas Jemeres Rojos en Camboya ha constituido, quizás, uno de los más infames y despiadados intentos de diseñar arbitrariamente una sociedad desde cero para forzarla violentamente a ajustarse a una utopía purista demencial que mezcla la recurrente idea de un “hombre nuevo” dentro de una utopía comunista agrícola. La experiencia comunista camboyana simboliza a la perfección el “mito de Procusto”. De acuerdo a este, Procusto ofrecía una cama de hierro en su posada para que se alojaran los viajeros que estuvieran de paso, pero lo que estos últimos no sabían es que sus cuerpos tenían que “ajustarse” a las dimensiones de la cama de manera que, si el huésped era muy alto, Procusto procedía a cortarle sus extremidades y si era muy bajo, Procusto lo descoyunturaba y estiraba hasta que se ajustara a las dimensiones de su cama.

3/3-Konrad Löw, ¿por qué fascina el marxismo? (por Jan Doxrud)

3/3-Konrad Löw, ¿por qué fascina el marxismo? (por Jan Doxrud)

Dicho esto, hemos abordado las 2 primeras preguntas al comienzo de este escrito que apuntan a por qué fascina la figura de Marx.La respuesta no hay que buscarla en sus complejas obras políticas, filosóficas y económicas. La respuesta hay que buscarla en el mensaje y este se encuentra plasmado en la obra más asequible para el lector: El Manifiesto Comunista. Por ende, respondiendo a la tercera pregunta planteada en un comienzo, se puede señalar que Marx fue más bien un profeta que apuntó más a los corazones y más profundos deseos de las personas que a su razón, puesto que nadie puede tomarse en serio la utopía comunista que defendió y que intentó darle un respaldo científico. 

2/3-Konrad Löw, ¿por qué fascina el marxismo? (por Jan Doxrud)

2/3-Konrad Löw, ¿por qué fascina el marxismo? (por Jan Doxrud)

Los comunistas, tras el derrumbe de los socialismo reales no se tomaron el trabajo de realizar una profunda autocrítica, ya que esto significaría abandonar por completo su religión secular. La idea comunista no puede ser reformada sino que simplemente debe ser destruida. El hecho es que la retórica de los comunistas actuales, sus ideas centrales, siguen siendo las mismas que las de un Marx o Lenin, es decir, no han cambiado en nada porque son dogmas sin los cuales sus religión se derrumba.

1/3-Konrad Löw, ¿por qué fascina el marxismo? (por Jan Doxrud)

1/3-Konrad Löw, ¿por qué fascina el marxismo? (por Jan Doxrud)

Konrad Löw es un jurista y politólogo alemán nacido en Munich, en 1931. También se desempeñó como académico en la Universidad de Erlangen-Nüremberg, Bayreuth y en el Instituto de Política de Munich. El libro al que me referiré en estos escritos es uno que fue publicado en 1981 bajo el título: La fascinación del comunismo. La edición que tengo en mis manos es la de la Editorial Andrés Bello, del año 1983. Ahora bien, en este caso específico Konrad Löw se refiere al comunismo marxista-leninista, razón por la cual el título de este escrito es: “La fascinación por el marxismo”.

3/3-Christopher Dawson y las raíces cristianas de Europa: proceso de secularización (por Jan Doxrud)

3/3-Christopher Dawson y las raíces cristianas de Europa: proceso de secularización (por Jan Doxrud)

¿En qué consiste este proceso de secularización al que hace referencia Dawson?El autor traza una genealogía para dar cuenta de cómo fue gestándose este proceso en el seno mismo de la cultura occidental cristiana. La civilización cristiana, si bien se caracterizó por una amplia unidad bajo el catolicismo, en realidad subyacía una heterogeneidad social y cultural producto de la incorporación de diversas tradiciones, desde aquella encarnada en los pueblos pertenecientes a la cuenca del Mediterráneo y aquellos pueblos ubicados al norte, en Alemania y Escandinavia. Dawson destaca un rasgo esencial de la civilización occidental: el cambio, la sucesión y alternancias de “fuerzas espirituales”