(1) Reseña: Hacer visible el pensamiento. Cómo promover el compromiso, la comprensión y la autonomía de los estudiantes (por Jan Doxrud)

(1) Reseña: Hacer visible el pensamiento. Cómo promover el compromiso, la comprensión y la autonomía de los estudiantes (por Jan Doxrud)

Así como los colores en la paleta de un artista influyen en el cuadro que emerge, las palabras que tenemos a nuestra disposición influyen en la forma en que pensamos acerca del mundo, incluyendo el mundo interior de nuestra propia vida mental (Shari Tishman y David Perkins)

 

En este artículo realizaré una breve reseña del libro “Hacer visible el pensamiento. Cómo promover el compromiso, la comprensión y la autonomía de los estudiantes”. Sobre los autores tenemos a Ron Ritchhart, investigador asociado al Project Zero Cultures of Thinking  de la Universidad de Harvard y que es autor de otros libros como “Intellectual Character, What is, Why it Matters, and How to get it” (2004) y “Creating Cultures of Thinking: The 8 Forces we Must Master to Trully Transform our Schools”. Otro de los autores es Mark Church quien es un consultor asociado al Project Zero Cultures of Thinking. Por último, Karin Morrison es una investigadora quien se desempeñó como Directora del  Rosenkranz Centre for Excellence and Achievement in Education en el Bialik College (Australia). También es una de las artífices del “Cultures of Thinking Project”, en colaboración con el Project Zero de la Universidad de Harvard. El citado Project Zero fue fundado por el filósofo Nelson Goodman en el Harvard Graduate School of Education en 1967.

El Proyecto apuntaba específicamente al ámbito de las Artes y Humanidades que podían estudiarse de una manera cognitiva. El proyecto recibió el nombre de “Zero” porque Goodman consideraba que estaba comenzando desde cero. En 1971 y en 1972 se unieron David Perkins y Howard Gardner respectivamente y en 1972 se publicó primer informe por Nelson Goodman, David Perkins y Howard Gardner, titulado “Basic Abilities Required for Understanding and Creation in the Arts”. Con el tiempo el Project Zero (PZ) comenzó a extender su área de estudio más allá de las artes y humanidades, para centrarse en el pensamiento crítico, resolución de problemas y organización cerebral. PZ comenzó a tener su sello propio y era el de combinar teoría con investigación y praxis. Hasta el día de hoy el PZ trabaja en para hacer frente a los nuevos desafíos del siglo y desarrollar al máximo el potencial de los estudiantes, como por ejemplo, su pensamiento crítico y creativo

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Entrando en el contenido del libro, tenemos que la idea central está en el título: “Hacer visible el pensamiento”. Los autores comienzan con la pregunta ¿qué es el pensamiento? ¿Qué es pensar? Es evidente que todos pensamos (aunque menos evidente que no todos pensamos bien) y utilizamos esta palabra en nuestra vida diaria. En realidad utilizamos todo un vocabulario “mentalista” que muchas veces no sabemos con precisión qué significan. Por ejemplo, en una conversación puede señalar. “Yo creo que esa política es errónea”. La pregunta es qué quiere decir esa persona cuando dice “creo”, es decir, es el “creo” que se utiliza en el ámbito religioso o es un “creo” entendido como una creencia infundada, una corazonada o es un “creo” basado en algún tipo de evidencia. Lo mismo sucede con otras palabras que escuchamos a diario en nuestras bocas o la de otros: “Yo pienso que…”, “Yo opino que hay que analizar esto…”, “Mi idea es la siguiente”, “Mi interpretación es que”, “En general yo opino que…”, yo deduzco que…” etc. Creo que es positivo y enriquecedor que las personas o, al menos los docentes, tengan un mayor conocimiento de qué significa este lenguaje mentalista que utilizamos a diario. En otras palabras qué queremos dar a entender con, por ejemplo: analizar, sintetizar, contrastar, abstraer, generalizar o profundizar.

Como explican en un artículo David Perkins quien co-dirigió por más de 20 años el Project Zero en la Universidad de Harvard y Shari Tishman, Directora del Harvard Project Zero y conferencista en el Harvard Graduate School of Education, nosotros utilizamos constantemente el “lenguaje del pensamiento”.Esto lo hacemos cuando hablamos de procesos de pensamiento involucrados en el desarrollo de una teoría, al tomar una decisión o al examinar un postulado. En suma, utilizamos un lenguaje del pensamiento para hablar del pensamiento y nuestra lengua tiene una serie de términos para definir el pensamiento, por ejemplo: especular, asumir, concluir, suponer, etc. Agregan los autores que el lenguaje del pensamiento no sólo ayuda en la comunicación, sino que le da forma y regula al pensamiento ofreciendo conceptos que lo guían. Tishman y Perkins dividen  el vocabulario del pensamiento en términos de 3 funciones que se encuentra interrelacionadas:

1) Términos que marcan una postura epistémica que indica una postura o una actitud ante un postulado el conocimiento. Por ejemplo: “Estoy seguro de que la democracia es la mejor forma de gobierno”, “He confirmado que los regímenes totalitarios son violentos y coartan las libertades individuales”.

2) Términos que describen un proceso intelectual, que incluyen palabras tales como analizar, investigar, interpretar o reflexionar. Términos, como los mencionados, anteriormente discriminan entre formas de pensar.

3) Términos que describen un producto final como por ejemplo, hipótesis, conclusión, resultado, opinión, solución.

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Como señalé, existe una relación entre estas 3 funciones puesto que, como señalan Tishman y Perkins, los procesos intelectuales tienden a ser posturas epistémicas que, a su vez, tienden a transformarse en productos. Importante es también destacar el componente afectivo de la cognición que expresa el lenguaje del pensamiento. Esto nos previene de caer en la usual visión de que razón y emoción vendrían a ser dos cosas separadas, diferentes, excluyentes e incluso opuestas. Las emociones pueden ser un poderoso motor que incentiva a alguien a querer investigar algo, ya sea el universo o el arte. También emociones negativas o experiencias traumáticas pueden influir en alguien a querer investigar y escribir sobre ciertos temas, como puede ser el caso de Primo Levi, Tzveta Todorov o Aleksandr Isáyevich Solzhenitsyn. En síntesis, debemos conocer el universo conceptual en el cual los docentes nos movemos, tal como escriben Tishman y Perkins:

“La mayor parte del tiempo el uso cotidiano del lenguaje del pensamiento es bastante informal. Pero hay también momentos más formales donde sus términos adquieren un aspecto más técnico. Por ejemplo, los informes académicos que registran hallazgos científicos y desarrollan o critican teorías usan un lenguaje de pensamiento muy cuidadoso. En estos contextos, es de vital importancia que el escritor indique exactamente qué líneas de pensamiento son inferenciales, cuáles son especulativas, qué proposiciones deben tomarse como conclusiones, qué cuenta como evidencia etc. Palabras tales como asumir, concluir, sugerir, inferir, afirmar y demás alertan a los lectores al "juego epistémico" realizado por el autor e indica los estándares con que deben evaluarse las ideas expuestas”. 

Importante resulta tomar conciencia de lo que señalan Tishman y Perkins de que  existe una conexión directa entre la metacognición (reflexión sobre nuestros propios procesos de pensamiento y cómo aprendemos) y el lenguaje del pensamiento. Añaden que el lenguaje del pensamiento nos ofrece las palabras y conceptos con que el pensamiento se evalúa y se regula a sí mismo. ¿Cómo podemos enseñar a pensar críticmente si no sabemos qué es el pensamiento crítico, los pasos para el desarrollo del pensamiento crítico y sus estructuras universales?

Regresemos al libro de la reseña. ¿Sabemos que significa realmente? Esto resulta aún más crucial para los profesores que tienen entre sus objetivos enseñar a sus estudiantes a pensar. Pero sucede que si no sabemos qué es pensar, ¿cómo podemos enseñar a pensar a nuestros alumnos? Existen 3 preguntas centrales que los autores destacan en relación con el concepto de pensamiento:

 1) ¿Qué es pensar?

2) ¿Qué tipo de pensamiento queremos fomentar en los estudiantes?

3) ¿Cómo podemos enseñar a pensar?

Por ende, el pensamiento se encuentra en el centro del proceso de “aprendizaje” y que este último es consecuencia del pensamiento. Esto va en consonancia con lo que años atrás señalaba David Perkins en “La Escuela inteligente”, de que el aprendizaje es consecuencia del pensamiento. Es por ello que resulta central el concepto anteriormente mencionado en el primer párrafo: Culturas del Pensamiento. Los autores lo definen de la siguiente forma:

“Los lugares  donde el pensamiento, tanto individual como de grupo, se valor, se hace visible y se promueve activamente como parte de la experiencia diaria de todos los miembros del grupo”

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En virtud de esta definición tenemos que el pensamiento no ocurre únicamente en el aula o en la sala de clases de un colegio o una universidad, puesto que puede darse en un grupo de estudio, un club de lectura, comité, reunión de trabajo, etc. Los autores utilizan el concepto de “lugares”. Explican los autores que, “cada vez que un grupo de personas se reúne, y su aprendizaje y su crecimiento intelectual se identifican como parte del objetivo, existe la posibilidad de crear una cultura del pensamiento”. Otro elemento de la anterior definición es que, si bien el pensamiento es una facultad y un esfuerzo del individuo, este no ocurre en un vació social, es decir, se da, se fomenta, se ve desafiado y enriquece en nuestra interacción con otras personas. Así, esta parte de la definición de “Culturas del Pensamiento” hace eco, señalan los autores, de la frase de Lev Vigotsky (1896-1934)de que “los niños crecen en la vida intelectual que los rodea”.

Así, lo que se busca es rodear a los estudiantes con el pensamiento pero no como si fuese una actividad aislada en la que nos involucramos en ciertas ocasiones especiales, sino que debe ser parte de nuestro día a día. Los autores explican una serie  de fuerzas que pueden dar forma a la cultura. En primer lugar está el establecer  expectativas para el aprendizaje y los tipos de pensamiento que se requieren, lo que involucra las metas y propósito del grupo. Así, las expectativas ofrecen el enfoque y la dirección para el pensamiento, una brújula. En segundo lugar tenemos las oportunidades que son los mecanismos mediante el cual se realizaran las expectativas.En tercer lugar está el tiempo, vale decir, que se requiere tiempo para pensar, para desarrollar ideas, conexiones y comprensiones. En cuarto lugar tenemos el modelamiento que es un movimiento instruccional en donde el docente muestra a los estudiantes cómo hacer algo . En quinto lugar está la importancia del lenguaje, las palabras entendidas como mediadoras, formadoras , informadoras y capaces de solidificar la experiencias. También puede uno fijarse en como habla, si se hace uso de un lenguaje absoluto o uno de tipo más condicional (como el que recomiendan los autores) Por último tenemos el  ambiente físico, así como también la importancia de las interrelaciones al interior del aula.

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Tenemos entonces que el pensar está en el centro del proceso de aprendizaje y que se pueden platear 3 preguntas sobre el pensamiento que sirven de guía para abordar el tema del libro. En cuanto al concepto de pensamiento, los autores comienzan realizando una crítica a la taxonomía de objetivos de la educación del psicólogo y pedagogo estadounidense  Benjamin Bloom (1913-1999).Los autores critican la  secuencia de seis objetivos del aprendizaje que va de un orden de pensamiento inferior a uno superior: conocimiento, comprensión, análisis, aplicación, síntesis y evaluación. La crítica aún se mantiene a pesar de los cambios introducidos por los discípulos de Bloom quienes sustituyeron la taxonomía original por una compuestas por verbos: recordar, comprender, aplicar, analizar, evaluar y crear. ¿Cuál es la razón de este desacuerdo? En primer lugar tenemos que para los autores la idea de que el pensamiento sea secuencial/jerárquico resulta problemático, por ejemplo cuestionan el que el conocimiento preceda a la comprensión y que esta última preceda al análisis o a la aplicación. Un ejemplo dado por los autores es el de una niña que está pintando (fase de aplicación) y que, de repente, descubre un nuevo color. A partir de este suceso, la niña comienza a analizar lo acontecido, y ensayar en otro papel y evaluar, y de esa manera aprende y reflexiona sobre la mezcla de pinturas.

Taxonomía de Bloom y la de Anderson y Krathwohl

Taxonomía de Bloom y la de Anderson y Krathwohl

Además los autores añaden que  se subestiman habilidades  como es el caso de la descripción. Por ejemplo resulta problemático aceptar que “probar” (que se encuentra dentro de “evaluar”) sea más difícil o de orden superior que describir. En suma, se cuestiona la idea de niveles y tipos de pensamiento y los autores creen mejor sustituir este enfoque por uno que se centre en calidad y niveles de pensamiento, así por ejemplo, el análisis puede ser profundo, pero también superficial y los mismo sucede con la descripción, la cual puede ser superficial pero también desafiante y compleja, que implica fijarse en detalles y patrones.  Otra crítica crucial a Bloomguarda relación con la forma en que se enmarca la “comprensión”. Resulta que la comprensión no es un tipo de pensamiento sino que, más bien, es consecuencia o resultado del pensamiento. En virtud de lo anterior, sería también erróneo considerar la comprensión como precursora (habilidad de orden inferior) de la aplicación, análisis, evolución y la creación. 

 1-Artículos complementarios:

Reseña: 5 mentes para el futuro de Howard Gardner (por Jan Doxrud)

Reseña: La Escuela inteligente, de David Perkins (por Jan Doxrud)

2-Project Zero, Universidad de Harvard

http://www.pz.harvard.edu

3-Página Visible Thinking (inglés)

http://www.visiblethinkingpz.org/VisibleThinking_html_files/VisibleThinking1.html

4-Página “Cultures of Thinking” (inglés)

http://www.pz.harvard.edu/projects/cultures-of-thinking

5-Página “Stories of Learning” (inglés)

http://storiesoflearning.com/Welcome.html

6-Video introductoria al Project Zero (inglés)

https://www.youtube.com/watch?v=swRzk2qFKeU&list=PLw02tZ1F4zEDxJTB9U64rFJcnqDgBAHMc

7-Video sobre las Rutinas del Pensamiento (inglés)

https://www.youtube.com/watch?v=oKV_S5NpDdc

8-Entrevista a David Perkins (subtitulada en español)

https://www.youtube.com/watch?v=8Fd3ghXEujQ