6/6- Irving Fisher: Capital, Interés y Tiempo (por Jan Doxrud)

6/6- Irving Fisher: Capital, Interés y Tiempo (por Jan Doxrud)

En el siguiente capítulo Fisher pasa a examinar los principios que regulan la elección entre oprtunidades de inversión. Recordemos que la teoría del interés, que versa sobre la determinación de la tasa de interés de Fisher (no sobre su existencia), pretende ser una suerte de síntesis que integra la teoría de la preferencia temporal de Böhm-Bawerk y la de la productividad del capital (oprtunidades de inversión). Fisher rechazaba las teorías del interés fundamentadas en la productivdad del capital.

5/6- Irving Fisher: Capital, Interés y Tiempo (por Jan Doxrud)

5/6- Irving Fisher: Capital, Interés y Tiempo (por Jan Doxrud)

De esta manera su tasa de preferencia marginal terminará por igualarse al tipo de interés. Traduciendo esto en cifras, Fisher señala que una persona puede tener una preferencia temporal del 10% con a un tipo de interés de mercado del 5%, lo que se traducirá en que tal persona estará dispuesta a sacrificar su renta futura para recibir renta en el presente. Así, puede la persona puede solicitar un préstamo de 100 dólares a cambio de pagar 105 dólares en el futuro, lo que significa un interés del 5%.

4/6- Irving Fisher: Capital, Interés y Tiempo (por Jan Doxrud)

4/6- Irving Fisher: Capital, Interés y Tiempo (por Jan Doxrud)

Por ende Fisher nos hablará de “renta”, entendiendo por esto no una simple corriente de dinero, sino que un “entramado de elementos heterogéneos que componen nuestra experiencia material”. Pero, claro está, que para simplificar las cosas Fisher reduce todos estos componentes herterogéneos que integran la renta en una suma única: su valor en dinero.

3/6- Irving Fisher: Capital, Interés y Tiempo (por Jan Doxrud)

3/6- Irving Fisher: Capital, Interés y Tiempo (por Jan Doxrud)

Otras aclaraciones que hace Fisher guarda relación con definir el interés como el “precio del dinero”, lo cual es confuso puesto que el precio del dinero es también su poder adquisitivo. Pero resulta que este útimo y el tipo de interés son cosas distintas. Otra última aclaración se refiere a considerar el interés como un coste, un ingreso para el que paga y un ingreso para el que recibe. Pero, como ya señalamos anteriormente, las ganancias pueden ser de 2 tipos: las de capital y la de renta. Vimos las ganancia de capital no constituyen renta y, señala Fisher, el interés, en cuanto este acrece, constituye una ganancia de capital, por lo que no puede ser considerada como renta, ni positiva ni negativa.

2/6- Irving Fisher: Capital, Interés y Tiempo (por Jan Doxrud)

2/6- Irving Fisher: Capital, Interés y Tiempo (por Jan Doxrud)

La “rental real” es para Fisher el cobijo que nos proporciona los bienes que adquirimos como una radio, un auto o una casa. En relación con este disfrute es bastante claro que no se puede medir en unidades monetarias, vale decir, el placer que me proporciona la música, mi auto o mi casa, no son expresables en una medida de valor objetiva. Lo único que sí podemos hacer es medir lo que se paga por conseguir tales bienes, de manera que la úncia medida que podemos realizar es en “dinero”.

6/6- El embrujo soviético (por Jan Doxrud)

Hubo intentos de alejarse del modelo centralizado soviético, siendo el caso más emblemático y citado el de la autogestión bajo el dictador Tito (1892-1980). János Kornai explica que esta idea afloró dentro de las cúpulas de poder de la Liga Comunista de Yugoslavia, nombre que recibió el Partido Comunista del país a comienzos de la década de 1950. Por ende, una vez que se aprobó este modelo se transformó en uno obligatorio por lo que este no fue fruto de un proceso espontáneo de “selección natural”. A diferencia de lo señalado por sus defensores en el pasado (y algunos nostálgicos románticos en la actualdiad) este modelo no resultó ser eficiente, puesto que trajo consigo problemas a nivel macro y microeconómico.

5/6-El embrujo soviético (por Jan Doxrud)

Finalmente el sistema de racionamiento llegaría a su fin debido a la imposibilidad de asignar los recursos en virtud de la diferenciación entre trabajos y porque también, se generó un mercadoe speculativo de compra y venta de cartillas de racionamiento, asó como el robo de estas mismas. Pero además el sistema de racionamiento debía incluir a parte del sector agrícola para inventivar el trabajo en ciertos sectores específicos, lo cual haría más dificil la labor de los burócratas.

4/6-El embrujo soviético (por Jan Doxrud)

Otro tema interesante que aborda Nove guarda relación con la sociedad soviética, específicamente la estructura de clase, el trabajo, salarios, situación de la mujer y los sindicatos. ¿Acaso la sociedad soviética logró siquiera acercarse al ideal comunista? ¿Al menos logró establecer una diferencia positiva respecto a los demás países del otro lado del telón de acero? La respuesta es negativa puesto que la sociedad soviética estaba estructurada en clases como cualquier otra sociedad en Occidente, pero la situación de los primeros era aún más paupérrima. En la sociedad soviética existía una clase dominante y gobernante dotada de privilegios que el ciduadano común y corriente no tenía. Como explica Nove en la URSS existía una jerarquía de funcionarios estatales pertenecientes al Partido Comunista (¿de que otro partido?) que cooperaban los cargos que no cumplía ni siquiera con los ideales del denominado “centralismo democrático”.