2/17- Hablemos del Lenguaje: ¿lenguaje común y especializado?(por Jan Doxrud)

Este sistema de signos que denominamos como “lenguaje” resulta ser una red interconectada flexible, es decir, que puede cambiar, enriquecerse e incluso desaparecer en un momento dado de la historia. Es por ellos que el lenguaje no puede ser estudiado únicamente desde un punto de vista formal y estructural, ignorando el medio cultural en el que se encuentra inserto. Esta red de signos convencionales, por lo demás, no es única para toda la humanidad, es decir, existen múltiples redes de signos que son utilizados por miles de millones de personas en el mundo.

1/17-Hablemos del Lenguaje: Introducción. (por Jan Doxrud)

En este escrito hablaremos del lenguaje, de los conceptos, de las palabras, definición y significado entre otras cosas. Este no constituye un tratado sobre lo que es o debería ser el lenguaje ni tampoco constituye un  escrito sobre filosofía del lenguaje ni sobre análisis lingüísticos, ni de semiología ni nada parecido, de manera que el lector no espere que se pase revista a todos los especialistas que han contribuido en este tema desde distintas disciplinas. Igualmente no prescindiré de los aportes de ciertas personalidades, de manera que tendremos algunos breves encuentros, en el transcurso de este escrito, con personajes como Ferdinand de Saussure, Bertrand Russell, Ludwig Wittgenstein, Mario Bunge, Umberto Eco, Giovanni Sartori, Moritz Schlick, Rudolph Carnap, Martin Heidegger o Noam Chomsky entre otros.

Algunas palabras sobre el desastre en Venezuela y su impacto en la izquierda "progresista" (por Jan Doxrud)

¿Por qué el tema de Venezuela incomoda a la izquierda y a sectores que se autocalifican con ese curioso y vago concepto de “progresistas”? 

Dentro de este grupo de personas tenemos, en primer lugar, a un ejemplar que esgrime el clásico subterfugio (a estas alturas “de manual”), esto es,  que los que sucede en Venezuela es fruto de la intervención estadounidense junto a la manipulación por parte de los medios de comunicación y, por supuesto, la infaltable conspiración de una etérea, omnisciente y omnipresente derecha nacional e internacional (la oligarquía) e incluso al fascismo. Algunos se aventuran a ir más allá y añaden que se estaría siguiendo el mismo guión que Estados Unidos siguió en el caso de Salvador Allende (como si el gobierno de Allende hubiese fracasado por culpa de Estados Unidos).

10/10 Rene Descartes: El problema Mente y Cuerpo: ¿monismo o dualismo ontológico?

Turnbull y Solms explican otra variedad de dualismo denominado paralelismo psicológico. Este dualismo evita los problemas del anterior, “afirmando que los eventos mentales y físicos no tienen una relación causal, sino que co-ocurren, se correlacionan. Cada vez que algo específico sucede en el cerebro, algo igualmente específico ocurre en la mente, y viceversa. Ambas cosas corren juntas, al unísono”[1]. Pero queda en duda algo: “Si la base de esta correlación parece misteriosa, es porque lo es. El paralelista no se siente obligado a explicar este vínculo”[2].  

9/10 Rene Descartes: El problema Mente y Cuerpo: ¿monismo o dualismo ontológico?

Otras críticas a Descartes desde la filosofía de la mente es que este, al concebir la mente como una substancia, dejó este tema en el terreno abstracto de la metafísica, no estimulando así la investigación empírica. Por otra parte, el concebir que la res extensano puede pensar, contradice la evidencia de que el cerebro (que es físico y extenso) piensa. Por último, Descartes rechazó la posibilidad de una mente mecánica ya que el terreno del mecanicismo se reduce a los cuerpos extensos y no a la res cogitans. Resulta que en nuestros días hay evidencia empírica de máquinas que piensan. Hay que recordar por ejemplo la partida de ajedrez entre Gary Kaspárov y el programa ordenador X3D Fritz que terminó en empate (2 empates y una victoria para cada uno).

8/10- Rene Descartes: El problema Mente y Cuerpo: ¿monismo o dualismo ontológico?

Otro de los frentes de combate cartesiano es el del problema mente-cuerpo. Descartes es considerado por los filósofos de la mente como el punto de partida de un tema que es objeto de discusión a lo largo de siglos. Descartes  afirmó la existencia de dos substancia, siendo la primera la res cogitans, que se identifica con la mente y que su esencia es el pensar. Esta res cogitansposee una serie de propiedades como la de ser conocida directamente, ser libre, indivisible e indestructible. Por otro lado está la res extensa, que se identifica con el cuerpo y cuya esencia es poseer extensión. Las propiedades de esta sustancia extensa es la de ser conocida indirectamente, estar determinada, ser  infinitamente divisible y ser destructible. Hay que agregar que Descartes dejó algunas respuestas sin responder, o al menos, no dio una respuesta satisfactoria al respecto.

7/10- René Descartes y el racionalismo: los enemigos (por Jan Doxrud)

Esta clase de ideas hace de Descartes, en la actualidad, un enemigo acérrimo de quienes conciben a la Tierra como una ser vivo, por ejemplo, los adherentes a la hipótesis Gaia, donde todos los seres vivos estamos en cierta medida interconectados, por lo que la explotación de la naturaleza no significa más que hacernos daños a largo plazo a nosotros mismos. Tomemos algunas ideas  del paradigma de los sistemas vivos del físico Fritjof Capra para entender el planteamiento de Descartes: 

6/10- René Descartes y el racionalismo: una breve introducción a su pensamiento (por Jan Doxrud)

Más adelante nos ocuparemos del tema de Dios. Por ahora lo importante es que Descartes va a llegar a un punto importante de su filosofía que es el “ser del sujeto”. Después procederá del ser del sujeto al ser de Dios y del ser de Dios al ser del mundo, de manera que  en este orden proseguiré. 

5/10- René Descartes y el racionalismo: una breve introducción a su pensamiento (por Jan Doxrud)

La empresa que estaba llevando a cabo suponía también la elaboración de una nueva moral, ya que Descartes decidió dudar de todo cuanto había aprendido y esto incluía la ética. Descartes establece así sus tres máximas:“…seguir las leyes y costumbres de mi país, conservando con firme constancia la religión en que la gracia de Dios hizo que me instruyeran desde niño, rigiéndome en todo lo demás por las opiniones más moderadas y más apartadas de todo exceso.Su segunda máxima consistió  en “ser en mis acciones lo más firme y resuelto que pudiera y seguir tan constante en las más dudosas opiniones, una vez determinado a ellas, como si fuesen segurísimas…”[1].Descartes realizaba la analogía de los caminantes extraviados en un bosque, los cuales no deberían andar errando o detenerse, sino que debían caminar lo más derecho que pódian hacia un sitio fijo, sin cambiar de dirección ya que, al menos acabarían llegando a una parte mejor que estar en medio del bosque.