2/5-Feminismos: ¿de qué estamos hablando? (por Jan Doxrud)

2/5-Feminismos: ¿de qué estamos hablando? (por Jan Doxrud)

El feminismo de la “segunda ola” comienza con las ideas de Simone de Beauvoir (1908-1986) y su obra “El segundo sexo” y podemos también añadir a Betty Friedan (1921-2006) y su obra “La mística de la feminidad. El feminismo de la “tercera ola” se caracteriza por su heterogeneidad y por la adopción de un proyecto radical de ingeniería social que pretende reconstruir la realidad en su totalidad. Se caracterizan por un fuerte activismo, dogmatismo extremadamente rígido, la violencia, intolerancia y la ignorancia científica. Esta última versión del feminismo es lo que Christina Hoff Sommers llama en su escrito, “Who stole feminism”, como “feminismo de género” para distinguirlo del feminismo de la igualdad y de la libertad, aquel que lucha por el reconocimiento de los derechos de la mujer y evitar que estas sean discriminadas arbitrariamente.

1/5-Feminismos: ¿de qué estamos hablando? (por Jan Doxrud)

1/5-Feminismos: ¿de qué estamos hablando? (por Jan Doxrud)

En este escrito examinaré el concepto de  feminismo con el objetivo de dar a entender que no existe “un solo” feminismo sino que una gran variedad. En segundo lugar existen feminismos razonables que han contribuido y continúan haciéndolo en lo que se refiere a la conquista de derechos de las mujeres y, por último (y más importante) existen feminismos tóxicos que posee una agenda muy diferente a la de las primeras feministas. Podría incluso decir que estos últimos ni siquiera son movimientos feministas. A pesar de que quien escribe considera infantil la obsesión y manía de autoetiquetarse con ciertos rótulos – feminista, animalista, capitalista, comunista, anarquista, trotskista, ambientalista, izquierda, derecha, Black lives matter, #Metoo, etc  – como si el solo hecho de autoetiquetarse con alguno de los rótulos previamente mencionados, me va a convertir mágicamente en una persona más sensible y comprometida con una causa “social” específica.

La religión marxista-leninista (por Jan Doxrud)

Concebir el comunismo marxista-leninista (para diferenciarlo del comunismo que le precede cronológicamente) como una religión no es un tema nuevo. Ahora bien, cabe precisar que se le concibe como una religión secular que carece de una creencia en un mundo que trascienda al mundo material. En este sentido, se aleja de las religiones teístas de manera que algunos podrán cuestionar el uso del concepto de “religión” en este caso. Pero resulta ser que el uso del concepto de “religión” se a vuelto más flexible y se utiliza en la actualidad para designar creencias y prácticas que, en estricto rigor (y al igual que el comunismo), no sería exacto designarlas como religiones, como es el caso del buddhismo mahayana,  theravada o zen, el shintoismo o el taoísmo. En el caso del marxismo-leninismo, a lo largo del siglo XIX y el siglo XX, este presentó ciertos rasgos que permiten encasillarlo como religión secular.

2/2-El Nihilismo (por Jan Doxrud)

2/2-El Nihilismo (por Jan Doxrud)

La muerte de Dios (a la que contribuyeron otros personajes como Darwin) es quizás una de las frases más polémicas de Nietzsche expresadas por “el hombre loco” en la “La gaya ciencia” (1882), puesto vienen a socavar los pilares de la civilización occidental, aunque sus repercusiones se pueden llevar más allá del contexto europeo en el cual vivía Nietzsche. Ahora bien, como apuntó Albert Camus en “El hombre rebelde”, contrariamente a lo que piensan muchos cristianos, Nietzsche no fue quien formuló el proyecto de matar a Dios, puesto que ya lo había encontrado muerto en el alma de su tiempo.

1/2-El Nihilismo (por Jan Doxrud)

1/2-El Nihilismo (por Jan Doxrud)

La palabra “nihil” significa nada, es decir, el No-Ser el vacío absoluto. Para los primeros filósofos griegos debió haber resultado complejo y contraintuitivo filosofar sobre algo que “no es”,  algo que se encuentra vacío de “Todo”. No podemos pensar en la “Nada” puesto que imaginarla significaría que ya no es nada, es decir, el sólo hecho de pensar la “Nada” implica considerarla como “algo” de manera que ya no sería “Nada”. Dentro del ámbito científico uno podría preguntarse ¿cómo es posible abordar algo que “no es”, en donde, supuestamente, no existe el espacio, el tiempo y las partículas ¿Cómo se puede entender aquella frase que señala que “el universo se creó a partir de la nada”? ¿Cómo se puede decir que el universo tuvo un comienzo si antes no existía el tiempo?

5/5-La violencia racista del nazismo (por Jan Doxrud)

No debemos dejar de lado la complicidad del sector privado, por ejemplo la empresa IG Farben cuyos delegados se reunieron con Heinrich Himmler. La empresa tendría a su disposición 7000 prisioneros para las labores en la fábrica a un precio muy bajo. Así nació Auschwitz III Monowitz que inció sus operaciones en 1942 (las otras secciones eran Auschwitz I y el más conocido: Auschwitz II Birkenau). El gran consorcio eléctrico a nivel europeo de ese entonces, Siemens, también estuvo involucrado en la utilización de mano de obra esclava de mujeres judeo-alemanas del campo de Ravensbrück.

4/5-La violencia racista del nazismo (por Jan Doxrud)

¿Qué hay también de aquellos civiles que no solidarizaron frente al sufrimiento de las víctimas del nacionalsocialismo? ¿Cómo se sentiría el lector que sus vecinos de toda una vida, de pronto, le desearan la muerte como le sucedió a muchos judíos en Europa ? Este mismo fenómeno sucedió, por ejemplo, en la guerra en los Balcanes tras la fragmentación de Yugoslavia. Ciertamente los odios étnicos y religiosos sacan lo peor de las personas, odios al aparecer latentes y dormidos en épocas de paz. En numerosas ocasiones las temibles pelotones de exterminio que operaron en el frente oriental, las SS Einsatzgruppen, encontraban el apoyo de la población local para masacrar a los judíos o incluso las masacres ya habían comenzado antes de que arribaran a las ciudades.

3/5-La violencia racista del nazismo (por Jan Doxrud)

Otro autor que trató de dar respuesta al fenómeno de la violencia de los nacionalsocialista fue el miembro de la Escuela de Frankfurt: Theodor Adorno (1903-1969), quién tuvo que huir de Alemania tras el ascenso de Hitler en 1933. Adorno creó el concepto de “personalidad autoritaria”, la cual tenía las siguientes características: rígida adhesión a los valores tradicionales, sumisión a las figuras de autoridad, agresividad contra lo que no pertenece a su grupo, oposición a la introspección, a la reflexión y a la creatividad, tendencia a la superstición y a forjar estereotipos, preocupación por el poder y la dureza, carácter destructivo y cinismo y preocupación excesiva por la sexualidad.

2/5-La violencia racista del nazismo (por Jan Doxrud) (por Jan Doxrud)

Sabemos que ha habido genocidios en el pasado lejano, cercano, en el presente y, quien sabe, en el futuro. Pero la Shoá tiene algo que la hace particular (y es lo que critican tanto Sereny como Fest). Es decir, el genocidio, - concepto creado por el judío-polaco Raphael Lemkin (1900-1959) – , ya existía antes de que fuera acuñado el concepto mismo, de manera que uno podrá preguntarse ¿por qué, entonces, esa unicidad y asombro que causa el exterminio de los judíos? Ya escribí un artículo sobre esto, pero en resumidas cuentas existen varios elementos a considerar. Los ejecutores no pertenecían a un país cualquiera, sino que a un potencia científica y cultural como lo era Alemania.