De acuerdo a Rothbard, el “Manifiesto Plebeyo” fue el primero de una sucesión de manifiestos revolucionarios que alcanzaría su punto culminante medio siglo después con el “Manifiesto Comunista” de Marx. Babeuf no tuvo la posibilidad de establecer su soñada sociedad ya que su organización fue destruida y Babeuf fue ejecutado. Otro autor que podemos traer a la palestra es Étienne Cabet (1788-1856), quien fue un teórico político así como un reformador socialista, que también se encuentra dentro de aquella tradición deautores pertenecientes al “socialismo utópico”. La obra por la que Cabet esconocido, es su “Viaje por Icaria” (1840). Icaria es una isla griega que debe su nombre, de acuerdo a la mitología, a Ícaro, hijo de Dédalo.
1/3- La crítica de Murray Rothbard al marxismo (por Jan Doxrud)
Otro autor perteneciente a una de las ramas de la Escuela austriaca de economía que llevó a cabo una crítica del sistema marxista fue el economista anarcocapitalista y discípulo de Ludwig von Mises: Murray Rothbard (1926-1995). Con este autor volveremos a un tema antes planteado en otros artículos, que es la conexión entre el mesianismo y milenarismo por un lado, y las ideas del comunismo primitivo por el otro. El economista norteamericano se remonta a personajes como Joaquín de Fiore, los anabaptistas y sectas que surgieron durante la Guerra civil inglesa de mediados del siglo XVI, como por ejemplo los Diggers, los Ranters y los Hombres de la Quinta Monarquía. Rothbard se refiere a la figura del fundador de los Diggers, Gerrad Winstanley (1609-1660) quien comenzó a redactar panfletos con contenidos que dejaban claro los rasgos de mesianismo y de comunismo igualitario universal. Winstanley desarrolló todo un relato explicativo del curso del mundo, donde señalaba que su Dios panteísta favorecía la cooperación frente, frente al egoísmo individualista que representaba el Diablo.
3/3-El marxismo como religión secular (por Jan Doxrud)
El historiador francés François Furet (1927-1997) nos proporciona una clave para comprender las principales mitologías políticas y pasiones ideológicas que dominaron el siglo XX. Para ello, señala Furet, hay que detenerse en el momento de su nacimiento o al menos en su juventud, es decir, antes de que estas ideologías fuesen deshonradas producto de sus crímenes, ya que desde ese punto de vista tanto el comunismo como el fascismo constituyeron una esperanza. Aquí surge una pregunta inevitable: ¿por qué el comunismo no compartió el mismo destino que el fascismo y el nazismo? (escribí un breve artículo al respecto) Quiero ser directo y claro.
2/3-El marxismo como religión secular (por Jan Doxrud)
Marx es un autor complejo, con una gran variedad de escritos y temáticas. Algunos siguen al “joven” Marx filósofo, otros se dejan seducir por el Marx revolucionario y algunos por el Marx economista, autor de El Capital. Debemos preguntarnos acaso si los defensores del marxismo se adhieren a las ideas de Marx movidos por lo que han leído en el Manifiesto, en los Manuscritos de 1844 o por lo que han leído en los tres libros que componen El Capital. El fallecido presidente de Venezuela Hugo Chávez (1954-2013), declaraba en un discurso que se consideraba cristiano, pero a continuación también asumía el bolivarianismo, sandinismo, martinianismo, sucrismo, mirandismo, pero sobre todo asumía el marxismo.
1/3-El marxismo como religión secular (por Jan Doxrud)
En el cementerio de Highgate, al norte de Londres, se encuentra la tumba de quien fue quizás uno de los más influyentes personajes de la historia intelectual de Occidente, un verdadero titán del pensamiento decimonónico cuya labor intelectual ha logrado elevarse por sobre el espíritu de los tiempos. En el cementerio también puede observarse un monumento y un rostro cubierto por unatupida barba. Las personas que visitan aquel busto reciben una pequeña introducción al pensamiento de este pensador. En la placa se puede leer la tesis 11 sobre Feuerbach: “Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata esde transformarlo".
2/2-Dialéctica y materialismo: palabras finales (por Jan Doxrud)
Dejando a Lukács atrás se puede decir que, en lo que respecta a la filosofia de la naturaleza, esta se desarrolla como materialismo dialéctico y, como filosofia de la historia, se desarrolla como materialismo histórico. La teoría de la alienación nos lleva a destacar esta ultima idea fundamental en Marx que es el materialismo histórico. De acuerdo al pensador alemán, no es la conciencia de los hombres la que determina su ser, sino que su ser social social determina su conciencia
Mao Zedong, Georg Lukács y la dialéctica marxista (por Jan Doxrud)
En la primera mitad del siglo XX, el líder de la China comunista, Mao Tse-Tung desarrolló una serie de ideas en su escrito “Sobre la contradicción” (1937). Tal escrito lo realizó dos añosdespués de la “larga marcha” y en el momento en que se desencadenaba la nueva guerra chino-japonesa. En este escrito, Mao afirmaba que la ley de la contradicción en las cosas, esto es, la ley de la unidad de los contrarios, era la ley más fundamental de la dialéctica materialista.
6/6-La ontología materialista de Lenin (por Jan Doxrud)
Las ideas de Engels continuaron operando, en marxistas posteriores como Lenin y Mao Tse-tung. El libro de Lenin titulado “Materialismo y Empirocriticismo” apareció en 1909, en plena revolución del pensamiento científico, gracias a los descubrimientos de Max Planck yAlbert Einstein. Lenin sigue las ideas de Engels en cuanto a que considera al mundo desde la lógica dialéctica, vale decir considerar las cosas y los conceptos en su encadenamiento, sus relaciones mutuas, su acción recíproca y la modificación que de ello resulta, su nacimiento, desarrollo y decadencia. Lenin describe la dialéctica como un conocimiento vivo, multilateral, con una infinita cantidad de matices de cada enfoque y aproximación a la realidad
2/2-Breves palabras sobre el materialismo histórico (por Jan Doxrud)
Quisiera añadir que existen otras visiones respecto al materialismo histórico de Marx. Por ejemplo, Louis Althusser y Etienne Balibar en “Para leer El capital”[1], destaca el carácter antievolucionista de la teoría marxista de la historia de la producción. Para Althusser no existe ni movimiento de diferenciación progresivo de las formas, “ni línea de progresiva cuya «lógica« se emparentaría con un destino”[2].



