Pasemos a examinar algunas definiciones del concepto justicia.En el Libro I de “La República” de Platón”, Trasímaco señala que la justicia consistía en el interés del más fuerte, es decir, es el gobierno de turno el que establece leyes en su propio interés. A esto añadía que lo justo no era otra cosa que lo útil para el más fuerte. Esto se podía apreciar en el hecho de que unos Estados tenían una forma de gobierno tiránica, otros democrática y otros aristocrática. En todos estos casos había un elemento en común: en cada Estado gobernaba el más fuerte. Otras opiniones son las de Céfalo y Polemarco. El primero afirma que la justicia consiste en devolver o dar a cada quien lo que le corresponde y añade que la justicia debe ser saludable tanto para quien da como para quien recibe.
3/6- ¿Alguien dijo Justicia? (por Jan Doxrud)
Teniendo en consideración lo anterior, ¿qué es la justicia?¿Podemos reflexionar sobre la justicia en un vacío histórico, moral cultural o religioso? ¿Podemos hacer “tábula rasa” del entorno de las diversas sociedades a la hora de querer dilucidar el concepto de justicia? ¿De qué personas estamos hablando? ¿Cuáles son sus sistemas de creencias y valores? ¿En qué entorno político habitan? Tampoco podemos ignorar el cambio en las sociedades y, en ocasiones, cambios abruptos dentro de cortos períodos de tiempo como el caso de Libia, Irak o Siria donde las reglas del juego han cambiado de manera radical.
2/6- ¿Alguien dijo Justicia? (por Jan Doxrud)
En el plano de la política también nos encontramos con situaciones injustas para algunos y justas para otros. Por ejemplo, el hecho de que la las FARC, una organización criminal de narcotraficantes, asesinos y secuestradores, se hayan transformado en un partido político ha dividido a la sociedad colombiana y a las personas que siguieron esta noticia de cerca. Se ha logrado un paso hacia la paz, pero ¿cuál es el costo? Al parecer, en nombre de un supuesto bien superior (la paz) se ha hecho una injusticia contra aquellas personas quienes perdieron familiares bajo la guerrilla comunista.
1/6-¿Alguien dijo Justicia? (por Jan Doxrud)
Hace unas semanas Margarita Ancacoy fue asesinada por 5 personas quienes querían robarle sus pertenencias. Como se podía apreciar en el video, la mujer no solamente fue asaltada sino que fue golpeada continuamente por los agresores quienes terminaron dándole muerte. En otro video se podía ver claramente a los sujetos escapando y, lo más perturbador, con una sonrisa en sus caras. Luego se dio con las identidades de los individuos y sobresalió principalmente la figura de dos ecuatorianos que lucían unas largas cabelleras. Unos días después internos de la cárcel subieron unos videos en donde se mostraban a los mismos dos ecuatorianos con sus cabezas rapadas y sentados, rodeados por internos quienes les aplicaban corriente a los dos sujetos para obligarles a pedir perdón por lo que hicieron. A partir de este suceso emergieron diversas reacciones.
La Tentación Totalitaria (por Jan Doxrud)
En este artículo me referiré al libro del intelectual francés Jean Francois Revel titulado “La tentación totalitaria”, publicado en 1976. Para saber más detalles del autor, el lector puede hacer click en este artículo donde reseño otra obra de Revel. En la edición española de 1976 se puede leer abajo del título principal “El principal obstáculo para el socialismo no es el capitalismo, sino el comunismo”. Así, para entender este libro, se hace necesario aclarar qué entiende Revel por comunismo, socialismo y capitalismo. Comencemos por el comunismo.
2/2-Utopía y Terror: Los Jemeres Rojos en Camboya (por Jan Doxrud)
Dentro de la nueva República Democrática de Kampuchea absolutamente cada aspecto de la persona y la vida de estas estaba sometida sin restricción alguna al omnipotenete y omnipresente Angkar Padevat (Organización Revolucionaria),compuesto por miembros hombres y mujeres del Partido Comunista, todos bajo el mando de Saloth Sar, más conocido como Pol Pot. Comos señala el superviviente y director de cine Rithy Panh (1964) en su libro testimonial:
1/2-Utopía y Terror: Los Jemeres Rojos en Camboya (por Jan Doxrud)
El ascenso al poder del los comunistas Jemeres Rojos en Camboya ha constituido, quizás, uno de los más infames y despiadados intentos de diseñar arbitrariamente una sociedad desde cero para forzarla violentamente a ajustarse a una utopía purista demencial que mezcla la recurrente idea de un “hombre nuevo” dentro de una utopía comunista agrícola. La experiencia comunista camboyana simboliza a la perfección el “mito de Procusto”. De acuerdo a este, Procusto ofrecía una cama de hierro en su posada para que se alojaran los viajeros que estuvieran de paso, pero lo que estos últimos no sabían es que sus cuerpos tenían que “ajustarse” a las dimensiones de la cama de manera que, si el huésped era muy alto, Procusto procedía a cortarle sus extremidades y si era muy bajo, Procusto lo descoyunturaba y estiraba hasta que se ajustara a las dimensiones de su cama.
3/3-Konrad Löw, ¿por qué fascina el marxismo? (por Jan Doxrud)
Dicho esto, hemos abordado las 2 primeras preguntas al comienzo de este escrito que apuntan a por qué fascina la figura de Marx.La respuesta no hay que buscarla en sus complejas obras políticas, filosóficas y económicas. La respuesta hay que buscarla en el mensaje y este se encuentra plasmado en la obra más asequible para el lector: El Manifiesto Comunista. Por ende, respondiendo a la tercera pregunta planteada en un comienzo, se puede señalar que Marx fue más bien un profeta que apuntó más a los corazones y más profundos deseos de las personas que a su razón, puesto que nadie puede tomarse en serio la utopía comunista que defendió y que intentó darle un respaldo científico.
2/3-Konrad Löw, ¿por qué fascina el marxismo? (por Jan Doxrud)
Los comunistas, tras el derrumbe de los socialismo reales no se tomaron el trabajo de realizar una profunda autocrítica, ya que esto significaría abandonar por completo su religión secular. La idea comunista no puede ser reformada sino que simplemente debe ser destruida. El hecho es que la retórica de los comunistas actuales, sus ideas centrales, siguen siendo las mismas que las de un Marx o Lenin, es decir, no han cambiado en nada porque son dogmas sin los cuales sus religión se derrumba.






