Continuemos ahora con ya mencionado período Azuka (538-710). Como explican Pérez y San Emeterio, el nombre deriva del área al sur de la llanura de Nara en donde se instauraron la mayor parte de los palacios reales desde el año 592. Fue en ese mismo año cuando ascendió el trono la emperatriz Suiko. Hacia el año 710, el período llegó a su fin cuando la nueva capital se trasladó a Heijō-kyō, también conocida como Nara. La emperatriz Suiko (554-628) tomó las riendas del poder cuando el poderoso Soga no Umako hizo asesinar al emperador en el año 587. La emperatriz gobernó junto a su sobrino y príncipe heredero Umayato, también conocido como Shōtoku Taisho (“príncipe sabio y virtuoso), así como también con la ayuda de Soga no Umako.
1/10-Japón: una mirada panorámica. El período Kofun (por Jan Doxrud)
En esta serie de artículos examinaremos de manera panorámica la historia de Japón a lo largo de varios siglos. La idea es que el lector pueda tener una mirada amplia de la evolución de esta nación en distintos ámbitos: desde la fundación del Estado Yamato, pasando por la era “feudal”, la Restauración Meiji, el final del sogunato Tokugawa y la modernización y occidentalización de Japón, hasta el surgimiento del esta nación tras la Segunda Guerra Mundial. Así, al ser una mirada amplia, no me adentraré en detalles minuciosos ya que para ello existen numerosos libros que los abordan. Por ende, esto es una introducción al tema.
7/7-John Locke: Ensayo sobre el entendimiento humano (por Jan Doxrud)
Pasemos ahora a revisar brevemente la probabilidad en Locke que se encuentra por debajo de los otros tres grados de certeza. Locke define la probabilidad como “la apariencia del acuerdo de las ideas, sobre pruebas falibles”. Si la demostración “muestra el acuerdo o el desacuerdo de dos ideas, por medio de la intervención de la intervención de una o más pruebas que tienen entre sí una conexión constante, inmutable y visible, así la probabilidad no es sino la apariencia de un tal acuerdo o desacuerdo, por la intervención de pruebas cuya conexión no es onstante e inmutable, o, por lo menos, que no se percibe que lo sea…”[1].
6/7- John Locke: Ensayo sobre el entendimiento humano (por Jan Doxrud)
5/7- John Locke: Ensayo sobre el entendimiento humano (por Jan Doxrud)
Como señala Bertrand Russel, el dualismo de Locke en lo que se refiere a su doctrina de las cualidades, esta filosóficamente pasada de moda, sin embargo dominó el ámbito de la física practica solo hasta el surgimiento de la física cuántica. Hoy se habla de propiedades primarias y secundarias, en donde las primeras son independientes del sujeto y las segundas dependientes de este. Así, utilizando ejemplos más contemporáneos de propiedades primarias tenemos: la longitud de onda, la posición, la velocidad y la temperatura. En cuanto a las propiedades secundarias tenemos: el color (que emerge del cerebro), el lugar, rapidez y sensación térmica.
4/7-John Locke: Ensayo sobre el entendimiento humano (por Jan Doxrud)
¿Qué es una idea para Locke? Es el objeto del acto de pensar. Todo hombre es consciente de que piensa, y cuando piensa, éste puede tener varias ideas. Como ya señalé, Locke consideraba la mente como una hoja en blanco, entonces, ¿cómo llegan las ideas? Sabemos que para él no hay ideas innatas, por lo que la fuente debe ser otra. Por lo tanto se pregunta: ¿De dónde saca todo ese material? A esto Locke contestó con una sola palabra: de la experiencia; he allí el fundamento de todo nuestro saber, y de allí es de donde en última instancia deriva.
3/7- John Locke: Ensayo sobre el entendimiento humano (por Jan Doxrud)
En resumen, para Locke el que las ideas innatas estén impresas en el alma del individuo y que no sean percibidas, es una contradicción, ya que la presencia de la idea en el alma y la consciencia de esta sobre tal presencia deben necesariamente coincidir. De esta forma, concluye Locke (sobre argumento del consentimiento universal) que si se dice que existen las ideas innatas, pero que por otra parte estas no sean asentidas, esto constituiría alga que para él resulta ininteligible, como que un hombre conozca una verdad y al mismo tiempo la ignore.
2/7-John Locke: Ensayo sobre el entendimiento humano (por Jan Doxrud)
Su ensayo sobre el entendimiento humano es una magna obra que está dividida en cuatro libros. El libro primero trata de las nociones innatas, esto es, Locke se embarca en la investigación sobre la existencia de las ideas innatas en el ser humano, tal como lo sostenía Descartes. En el libro segundo trata de las ideas, de las ideas en general, del origen de estas, de las ideas simples, de las ideas complejas y de la fuente de donde provienen las ideas. El libro tercero aborda las palabras y el lenguaje en general, de la significación de estas, de los nombres de las ideas simples, modos mixtos, relaciones, de la sustancia y sobre la imperfección de las palabras, entre otros temas.
1/7-John Locke: Ensayo sobre el entendimiento humano (por Jan Doxrud)
En palabras de Ludovico Geymonat, “nos encontramos en una fase decididamente nueva de la historia de la filosofía y de la ciencia, que durante un siglo verá al pensamiento inglés asumir una función de guía con respecto a toda la cultura europea”[1]. Voltaire en sus Cartas sobre los ingleses, específicamente en la “Carta XIV El Sr. Locke”, pone a Locke por encima de la figura de Descartes y de otros grandes filósofos y pensadores griegos, así como del mundo medieval. Diderot también lo elogia en su Enciclopedia. Locke se destacó por su gran obra titulada Ensayo sobre el entendimiento humano, la cual abordaremos a continuación. Esta obra mereció los elogios de Voltaire quien escribió que fue Locke el que mostró a los hombres la razón humana, como un excelente anatomista da cuenta de los nervios del cuerpo.









