4/6- El Cisne Negro El impacto de lo altamente improbable. El caso chileno (por Jan Doxrud)

4) El Cisne Negro El impacto de lo altamente improbable. El caso chileno (por Jan Doxrud)

“La primera lección es que los errores de predicción son inevitables porque el mundo es impredecible. La segunda, es que la excesiva confianza subjetiva no puede valer como indicador de acierto alguno (…)”.

Daniel Kahneman, Pensar rápido, pensar despacio”.

 

“La intolerancia de la incertidumbre y la ignorancia no se originan sólo en la ignorancia, sino en un deseo humano universal de encontrar por doquier. La mente aborrece el vacío”.

Jon Elster. La explicación del comportamiento social.

 

El hecho es que el ser humano es un buscador de sentido, busca imponer orden en el caos y busca patrones en el mundo que nos rodea. Así por ejemplo un CN como el ataque a las Torres Gemelas, una vez ocurrido y transcurrido el tiempo, hubo quienes “lo veían venir” e incluso ya habían esgrimido una serie de causas que, prácticamente de manera mecánica, habrían llevado a tal desenlace. Incluso nosotros aquí podríamos inventar una serie de causas para explicar este hecho: el imperialismo europeo sobre el Medio Oriente, el saqueo de los recursos naturales, el apoyo de los ingleses a la creación del Estado de Israel, el apoyo de Estados Unidos a Israel, la intervención de Estados Unidos en países musulmanes, el sentimiento de frustración y humillación de los musulmanes frente a Occidente , el fundamentalismo y radicalización de grupos islámicos, la marginalización de migrantes musulmanes en países occidentales. 

Muchos de los hechos mencionados son verdaderos, otras medias verdades y otros falsos. Pero independiente de eso, el hecho de que algunos sean verdaderos no significa que sea causa del ataque terrorista. Incluso acontecimientos tan trascendentales como las guerras mundiales nos hacen mucho sentido en la actualidad puesto que tenemos una serie de libros historia y manuales que enumeran una múltiples causas que explicarían el estallido de estas guerras llegando incluso a preguntarnos cómo no pudieron los europeos prever lo que se les venía…si era algo “tan obvio”. 

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Por ejemplo en el  caso de la Primera Guerra Mundial (1914-1918)  se nos suele enseñar que obedeció a una serie de causas como la carrera armamentista, el sistema de alianzas (y el quiebre de la diplomacia bismarckiana), el nacionalismo (especialmente el paneslavismo en los Balcanes) y la supuesta gota que rebalsó el vaso que fue el asesinato (1914) del archiduque y heredero del trono de Austria-Hungría: Francisco Fernando. Pero resulta que cada una de estas causas por sí sola no debía llevar “necesariamente” a un conflicto mundial de la misma manera que si expongo mi mano al fuego necesariamente me quemo. Incluso el asesinato de Francisco Fernando no constituía una causa suficiente para iniciar una guerra puesto que no fue el primer líder político o miembro de la una casa real asesinado. 

Como ya expliqué en otro artículo sobre esta guerra en 1894 fue asesinado el cuarto Presidente de la Tercera República Francesa Marie François Sadi Carnot a manos de un anarquista italiano, al igual que la emperatriz Sissi, esposa del emperador Francisco José de Austria, quien fue asesinada en 1898 por otro anarquista: Luigi Lucheni. En cuanto a la escalada del conflicto uno puede preguntarse por qué este no se limitó a uno entre Austria-Hungría y Serbia que fue donde se planeo el asesinato cometido en Sarajevo. Ahí entran las alianzas y el nacionalismo cuando entra el imperio ruso y el alemán. Pero sucede que el Reino Unido demoró en entrar en el conflicto solo hasta que, por medio del Plan Schlieffen, Alemania violó la neutralidad belga lo que arrastro al Reino Unido a la guerra. Pero estos hechos no están unidos por una cadena causal mecánica y necesaria, sino que fueron en muchos casos eventos fortuitos. Lo anterior no significa renunciar a estudiar y comprender nuestro pasado, pero sí evitar caer en la ilusión de creer en la existencia de leyes o causas necesarias como sí operan en la naturaleza. 

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Como expliqué en otro artículo,  en el ámbito del Derecho  Hans Kelsen   explicaba que la relación que la norma jurídica establecía entre la sanción y el acto ilícito era la imputación (y no la causalidad), esto es, una sanción es imputada al acto ilícito. De acuerdo a Kelsen en las relaciones causales no intervenía el ser humano, mientras que en en el principio de imputación la relación entre la condición y la consecuencia era establecida por actos humanos (o sobrehumanos). De acuerdo a lo anterior, Kelsen resumía de la siguiente manera la diferencia entre el principio de causalidad y el de imputación 

1) Principio de causalidad:

“Si la condición A se realiza, la consecuencia B se producirá”

2) Principio de imputación:

“Si la condición A se realiza, la consecuencia B debe producirse”

Otro CN fue el colapso de la URSS que pilló de sorpresa a intelectuales, economistas, sociólogos y otros expertos que todavía alababan a este modelo, tal como lo hacía el candidato presidencial Bernie Sanders en 1988. 

La Unión Soviética implosionó debido a que no era un modelo sostenible en el tiempo, lanzaba satélites y hombres al espacio mientras la población civil hacia colas para conseguir comida. En realidad la pregunta no es por qué razón colapsó el imperio comunista, sino que cómo fue posible que perdurara en el tiempo. El tiempo le dio la razón a von Mises y Hayek entre otros, y el marxismo-leninismo quedó sepultado bajo el peso de la realidad (pero como toda religión secular aun goza de multitudes de adherentes que buscan una serie de subterfugios y racionalizaciones para explicar tal colapso). Otros CN fue, para los pueblos originarios de América, la llegada de conquistadores europeos, las crisis financieras como la “.com”, “crisis asiática” o la crisis “subprime”. 

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En el caso de Chile,  tras los sucesos acontecidos a partir del 18 octubre se ha intentado tejer o armar relatos o narrativas ex post que intentan dar una explicación inteligible, racional, coherente, unificadora y consistente de lo sucedido.Como profetas que profetizan hechos que ya ocurrieron, algunos autores, columnistas e intelectuales de twitter se sienten tentados en buscar causas e imponer nexos causales artificiales ahí donde en realidad no existen para explicar los sucesos en Chile.

Como explicaba Mario Bunge, existen algunos trilemas dentro de los estudios sociales siendo uno aquel que versa con el enfoque metodológico (así como también una ontología). En primer lugar tenemos el individualismo en virtud del cual la sociedad es concebida como un agregado de individuos. En segundo lugar tenemos el holismo que concibe la sociedad como un bloque sólido. Por último tenemos el sistemismo que considera a la sociedad como un sistema en donde los individuos se encuentran interrelacionados. Otro trilema guarda relación guarda relación con la gnoseología de los estudios sociales. Así, por ejemplo, Bunge se pregunta si los científicos sociales deben limitarse a:

(1) ¿Describir hechos sociales?

(2) ¿Comportarse como novelistas e intentar adivinar el significado (la finalidad) de las acciones de los sujetos?

(3) ¿Describir objetivamente los hechos sociales e intentar explicarlos mediante el descubrimiento de sus mecanismos subyacentes, es decir, los procesos que mantienen o modifican los sistemas sociales dentro de los cuales tienen lugar las acciones de los individuos?

Lamentablemente pareciera que los diversos comentaristas de los hechos de octubre han quedado relegados a nuestro número (2) de la lista anterior. Per resulta que la sociedad es un sistema complejo que se resiste a las interpretaciones superficiales o reduccionistas. Como bien explicaba Bunge, todo sistema (concreto conceptual) incluye el concepto de composición o colección de sus partes. En segundo lugar tenemos la estructura o colección de las relaciones. En tercer lugar tenemos el entorno que consiste en la colección de las cosas que actúan sobre los componentes del sistema. En cuarto y último lugar tenemos el mecanismo, esto es, los procesos internos que lo hacen funcionar. En el caso del sistema social este es uno compuesto de otros cuatro subsistimos como el biológico, político, económico y cultural. Por lo demás añadía el filósofo argentino que un sistema social no es solamente espontáneo puesto que tiene una carácter artificial o formal, es decir, es mantenido con acuerdo político, normas, reglas etc. Sumado a esto tenemos que en una sociedad conviven la cooperación con la competencia. La cooperación promueve la cohesión social y la continuidad del sistema, mientras que la competitividad estimula la incitativa y la innovación.

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Con todo lo anterior quiero dar a entender que hay que resguardarse de hacer “sociología pop” y abordar este tema de manera seria. Como señalaba Bunge, las ciencias sociales no son autosuficientes y un estudio serio y científico de un sistema social implica la investigación de su composición, entorno, estructura y mecanismos. Dicho de otro modo, cualquier explicación puramente biológica, económica, política o cultural de un sistema social es, en el mejor de los casos, parcialmente verdadera, en palabras de Bunge.

Regresemos a las narrativas construidas posterior a los acontecimiento de octubre de 2019. Por ejemplo es ya común escuchar hablar de un “estallido social”,  como si se hubiese tratado un un levantamiento popular homogéneo que actuaba bajo ideales y principios normativos similares. Resulta  más fácil para nuestro entendimiento “empaquetar” las distintas manifestaciones en una sola y rotularla con el nombre de “estallido social”, una suerte de entidad colectiva a la cual se le asignan atributos, deseos, esperanzas y reivindicaciones. 

Algunos evocarán y reducirán el estallido social a la denominada “marcha del millón” y omitirán otros sucesos que pueden que no calcen ni convengan a su interpretación o narrativa de los hechos. Así, todos tenemos una carga teórica en el sentido de que la observación e interpretación de los hechos  está cargada con una teoría. Así, el pensamiento ideologizado intenta forzar la realidad compleja para forzarla a que encaje en el molde ideológico de la persona. Lo anterior no significa caer en un subjetivismo absurdo e irresponsable donde todas las interpretaciones son equivalentes, válidas y verdaderas, puesto que es el peso de las evidencias las que finalmente determinan la verosimilitud de una interpertación sobre los hechos y eliminar así a las demás.

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Tenemos, entonces, que lo s sistemas sociales son más complejos y, por lo demás, involucran otros subsistemas como es el biológico, político, económico y cultural. Quién siguió la cadena de sucesos acontecidos en Chile desde octubre, el relato que nos dice que hubo “un estallido social” no tiene ningún sentido, esto es, no explica absolutamente nada y no refleja lo que sucedió en realidad. Lo que vimos fueron diversas manifestaciones por parte de personas que tomaron la forma de protestas pacíficas, acciones extremadamente violentas, destrucción de bienes públicos, destrucción del metro, saqueo y destrucción de iglesias, el incendio de una universidad, incendio coordinado del metro, saqueo masivo de supermercados y tiendas, intentos de saqueos de casas particulares, corte de rutas, asalto de camiones, etc. 

Estos hechos no pueden obviarse ni minimizarse porque la violencia llegó a niveles extremos causando tensión y miedo lo que se vio potenciado por las redes sociales y fake news. Por lo demás, fueron el miedo y la incertidumbre generadas por los saqueos y destrucción las protagonistas que movieron las decisiones políticas y no las manifestaciones políticas pacíficas. En pocas palabras lo novedoso y lo sorpresivo de esos meses fue el nivel de violencia al que se llegó lo que llevó a una medida extrema por parte del gobierno: decretar el estado de excepción. 

En suma, nadie es tan inteligente ni tiene el poder de meterse en la cabeza de millones de personas y saber por qué razón hacían lo que hacían. 

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El hecho es que, en mi opinión, la narrativa del “estallido social” es un reduccionismo infantil, aunque una comodidad para nuestro entendimiento ya que, después de todo, a los seres humanos nos gustan las historias simples y coherente aunque en ocasiones no se correspondan con los hechos. Habría que desintegrar o  desagregar el concepto de “estallido social” en sus partes constitutivas, en este caso, las diversas manifestaciones que hubieron para, de esa manera, poder explicar: ¿por qué razón ciertos grupos saquearon y destruyeron iglesias? ¿Por qué razón se quemó una universidad? ¿Por qué se quemó el metro, lo que afectó a sectores socioeconómicos más desfavorecidos? ¿Por qué las personas destruían los torniquetes del metro? ¿Por qué hubo personas que en masa saquearon negocios? ¿Por qué razón grupos de personas obstaculizaban el libre tránsito de otras personas? ¿Por qué razón aún existen grupos que no permiten que tanto vecinos como comerciantes cercanos a la Plaza Baquedano puedan desarrollar su vida de manera normal (sin ser amenazados por los manifestantes ante las denuncias)?

Dudo mucho que quienes destrozaban y quemaban el metro o quienes destruían y saqueaban iglesias, lo hacía porque consideraba injusto el sistema de capitalización individual o porque tenía reparos frente a la Constitución chilena. Menos sentido tiene el hecho de que muchos de esos actos terminaron por afectar a las personas de niveles socioeconómicos más bajos.