(5) La destrucción del Estado de Derecho por la izquierda. Salvador Allende y la Unidad Popular (por Jan Doxrud)

Sobre el tema de Allende puede completar haciendo click en mis 2 artículos

-Tomás Moulian: Salvador Allende y la izquierda chilena (por Jan Doxrud)

-La política económica de Salvador Allende y la Unidad Popular (por Jan Doxrud)

(5) La destrucción del Estado de Derecho por la izquierda. Salvador Allende y la Unidad Popular (por Jan Doxrud)

El mito en torno a Salvador Allende

No  es ninguna  novedad  que  Salvador  Allende  está  dotado  de  un  aura que tiene como objetivo protegerlo ante cualquier crítica, casi  siendo  un  tema  tabú  pretender  criticar  su  figura.  Pareciera que  la  figura  de  Allende  en  sí   misma   representa  los  más   sublimes  valores  de  la humanidad. Pero  tampoco  es  una  novedad la  tendencia  infantil  de  la  izquierda de deificar y santificar a cada uno de sus héroes “revolucionario”. Si la izquierda fue capaz de santificar  la  figura  de  un  miserable ser  humano, intolerante  y  violento  que  despreciaba  la  vida  humana, como fue el caso del “Che” Guevara,  santificar  Allende  no  sería una tarea compleja. El proceso de canonización y santificación de  Salvador  Allende solo  ha  tenido  como  consecuencia  el  distorsionar  a  la persona en cuestión. Lamentablemente,  las  personas  no  aprenden  de  la  historia  y  continúan  siendo  presas fáciles de discursos   livianos   y   superficiales,   pero   que   tienen  un  ingrediente   magnético   infalible:   las buenas  intenciones. Juzgar  a  un  político  por  sus  buenas  intenciones es el peor punto de partida. Las intenciones son completamente irrelevantes  ya  que  de  sólo  importar  las “buenas intenciones” no podríamos prácticamente juzgar  a  ninguno  de  los  dictadores  y  tiranos que hemos conocido a lo largo de la historia humana.

 Claramente que el concepto de "revolucionario" y "revolución" era bastante limitado y reduccionista en la concepción de Allende. ¿Qué entenderá por joven revolucionario?

Claramente que el concepto de "revolucionario" y "revolución" era bastante limitado y reduccionista en la concepción de Allende. ¿Qué entenderá por joven revolucionario?

Las buenas  intenciones  del  presente son solo las excusas del fracaso que se avecinará en el futuro. El legado de  Allende se basan solamente en sus buenas intenciones y un repertorio de discursos y frases clichés. Las  personas parecen no entender que más que “lo que promete el político” es “cómo lo va a lograrlo”  y  a  través de qué medios. En suma, juzgar los resultados y no las buenas intenciones. Aquí lo que  estoy analizando es allende el político (no el padre, hijo, hermano), su pensamiento político y el programa  que  pretendió implementar en Chile. Cabe preguntarse por qué razón una persona con una  dilatada  trayectoria  política  como  Allende  se dejó llevar por el discurso marxista-leninista, así como dejarse embaucar por un personaje tan nefasto  como  Fidel Castro. Como comentaba Patricio Aylwin a Ascanio Cavallo:

 “Sentía  que  Allende  estaba  sobrepasado  (…) Yo  tenía  más  confianza  en  Allende  de  la  que tenían los demás. Creía que él, un hombre  inteligente,  patriota, con  una  vida  institucional,  se  interesaría  en que su  gobierno  terminara  bien. Pero otros pensaban que a Salvador Allende le pesaba más la revolución que su misión institucional y, a lo mejor, tenían razón y el equivocado era yo”[1].

El  hecho  es  que  Allende  tomó  su  opción  ideológica,  el  marxismo-leninismo y se propuso hacer transitar a Chile  hacia una sociedad  socialista. Como  afirmó  el  intelectual  polaco  bête  noire del  comunismo  Leszek   Kołakowski  (1927 - 2009)   querer  reformar  el  socialismo  ( y  por  qué no, humanizarlo) era un oxímoron,  como querer “freir  bolas  de  nieve”. Allende  buscaba  llegar  a  una  utopía  por  medios utópicos: transitar a la dictadura por medio de la legislación vigente.

En suma,  Chile  era un país miserable, donde no regía el Estado de Derecho, puesto que los mismos quienes gobernaban lo estaban socavando gradualmente. El gobierno de Allende y la Unidad Popular no fue un Edén que súbitamente se vio frustrado por un grupo de uniformados golpistas.El gobierno de Allende no fue un paraíso que fracasó debido al complot de la Estados Unidos,  Nixon,  Kissinger, la  CIA  y  el  Mercurio. También  resulta  ser  absurdo  apelar  al “bloqueo invisible”. ¿Por qué razón Estados  Unidos  tendría  que  haber  ayudado  a la Unidad Popular a transformarse en una dictadura socialista?   ¿Acaso  la  URSS  habría  ayudado  económicamente  a  un país  para  que  transitara  del socialismo al libre mercado? Allende, por lo  demás,  recibió  ayuda  (aunque  no  la  esperada)  de  la URSS, pero Chile no era una de las prioridades del régimen de Moscú.

 Allende en la URRS (1972) a la derecha Leonid Brézhnev

Allende en la URRS (1972) a la derecha Leonid Brézhnev

De  hecho  Estados  Unidos  ya  había  puestos  sus ojos en Chile desde hace tiempo, con Alessandri, luego financiando  la campaña  de  Frei  y  luego  en  las  elecciones de 1970, no pudiendo evitar que Allende  saliese  electo  Presidente  de  la  República  de  Chile.  En   cuanto  a  China,  Zhou  Enlai fue claro en su carta a Allende de que su poder económico era limitado y que  sus  prioridades  eran Vietnam e Indochina. Además advirtió que era peligroso apoyarse demasiado  en la ayuda externa, en los créditos de potencias extranjeras en lugar de desarrollar fuerzas económicas  propias  de la nación. Fue el caos político y una política económica desastrosa (ver link  de mi  artículo  sobre  la  economía de la Unidad Popular al final del artículo) la que precipitó el desastre.

Comencemos planteando algunos temas de interés

1-¿Acaso  Allende   no   se   declaró   marxista -  leninista  (con  todo  lo  que  implica   este   simple epíteto  ideológico), esto  es,  abrazó  la  interpretación  de  la  historia  como  una  lucha  de  clases y el   establecimiento  de  una  dictadura  del  proletariado  para  luego  transitar  desde  una  dictadura  a   una  sociedad  sin  clases?  ¿Acaso  no señaló a Regis Debray que su diferencia con el Che Guevara era sólo “táctica”? Para la izquierda marxista - leninista  las  dictaduras  no  son  malas  en  sí  y  por sí mismas, puesto que depende de quien esté a cargo de esta. Como señaló Frei Montalva:  “el  gobierno minoritario de Unidad Popular estaba resuelto  a instaurar una dictadura totalitaria  y  estaba  dando los pasos para llegar a esa situación”. Quizás  para  el  ignorante esto sea trivial, pero no lo es, el hecho que Allende se declarara  marxista-leninista, admirador de Castro y de Ernesto Guevara, poco importa si su socialismo lo quería implantar por la violencia o por su particular “Vía chilena”.

2-Allende  no  fue  el  presidente  del  pueblo,  ni  de  una  mayoría,  puesto  que  en  las   elecciones de 1970 obtuvo un apoyo del  36,2%. Como  explica  Edgardo  Boeninger,  el  proyecto  de  carácter refundacional  de  allende  no  contaba  con  un  respaldo  ciudadano  ni con respaldo parlamentario. Por lo demás, como Allende no obtuvo la victoria con mayoría absoluta,  tuvo  que ser ratificado por el Congreso Pleno el 24 de octubre. Allende obtuvo 153 votos mientras que Jorge  Alessandri obtuvo 35 votos. Alessandri había solicitado  al  Congreso  a  no  votar por él, para  que  Allende asumiera el mando en un clima de mayor confianza. Por ende, Allende no fue electo “democráticamente” sino que  fue  electo  por  un  pequeño grupo de políticos entre los cuales se encontraban demócratas cristianos, votos fundamentales para que Allende accediera a la presidencia.

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Pero  lo novedoso era el clima de desconfianza de la oposición hacia la Unidad Popular. Allende tuvo que  comprometerse  además  a respetar las libertades cívicas en el Estatuto de Garantías suscrito con la Democracia Cristiana y que finalmente le valió la presidencia. Cabe añadir que en una entrevista con el pseudo-intelectual, guevarista  y  cabeza  de  fusil  francés,  Regis  Debray, Allende declaró que la había firmado como una necesidad “táctica” para ganar tiempo. Allende señala que no fue una negociación, puesto que no había cedido ninguna palabra del programa  de gobierno. En palabras de Allende  a   Debray:  “Ubícate  en   el   período   en   que   se   produjo  ( el   Estatuto   de    Garantías Constitucionales) y lo medirás como una necesidad táctica”.Pero  en  el  momento  de  la  firma del Estatuto de Garantías Constitucionales, Allende señaló  explícitamente  que  tales  disposiciones  debían entenderse no sólo como  principios  consagrados  en  la Carta  Fundamental, sino  que  como “la  regla  general  de  un compromiso ante nuestra conciencia y ante la historia”. 

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El programa  de  Allende,  al  menos en lo que respecta a la sustitución del capitalismo, como explica Boeninger,   era  compatible  con  el  del  candidato DC  Tomic, pero   su   concepción  de la “buena sociedad” futura eran fuertemente divergentes. A este escaso apoyo que tenía Allende hay que  añadir otros  aspectos.  Boeninger  explica  que  desde  un  comienzo  Allende  estuvo  impedido  de  ejercer de modo efectivo  las prerrogativas presidenciales propias del régimen consagrado en la Constitución. Boeninger se refiere al Pacto de la Unidad Popular suscrito en 1969, en donde se señalaba expresamente:

[1] Ascanio Cavallo y Margarita Serrano. El poder de la paradoja. 14 lecciones políticas de la vida de Patricio Aylwin.