(I) Una crítica a Álvaro García Linera ideólogo y Vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia (por Jan Doxrud) 

(I) Una crítica a Álvaro García Linera ideólogo y Vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia (por Jan Doxrud) 

En estos dos artículos  me centraré en algunas críticas que realiza Fernando Mires, académico chileno en la Universidad de Oldenburg (Alemania) , al socialismo del siglo XXI y en particular, a las ideas de Álvaro García Linera. El autor afirma que América Latina no ha sido demasiado original y que tiene una predilección tortuosa de copiar los fracasos de los demás. En América Latina la idea del “socialismo nacional” fue la quecobró mayor fuerza, convirtiéndose en la ideología central de diversos movimientos llamados nacionalistas y populistas, desde el APRA hasta Hugo Chávez. De acuerdo a Mires, el “Socialismo del siglo XXI” es un término que

unifica a regímenes estatistas con tendencias nítidamente autoritarias, incluso militaristas, cuyos personeros alcanzan el poder maniobrando internamente a movimientos sociales de innegable contenido popular[1].

Una primera característica de este tipo de regímenes es que son el resultado de profundas crisis institucionales en los países de más bajo desarrollo económico y político de la región. Una segunda característica es que reivindican un proyecto de socialismo nacional de neto origen estalinista. La tercera característica es que ninguno de estos regímenes tiene un programa de gobierno demasiado coherente, pero sí tienen un proyecto de toma de poder. Relacionado con el punto anterior, tenemos la cuarta característica y es que estos gobiernos mantienen una relación puramenteinstrumental con la democracia, lo que se traduce en que la vía democrática constituye sólo una táctica de una estrategia destinada a crear condiciones para la perpetuación en el poder. Una quinta característica es que estos regímenes se encuentran en una constante lucha en contra de dos “irrealidades ostensibles”. La primera está encarnada en el “Imperio” o lo que es lo mismo, Estados Unidos. Pero como escribe Mires:

ningún país del ALBA tiene conflicto real alguno con EEUU. Ni territorial, ni económico, ni político. En Venezuela, donde bajo el gobierno de Chávez se ha incrementado más que nunca la dependencia económica respecto de ese país…[2].

A continuación concluye Mires: “La lucha contra el imperio es solo un lema televisivo que nada tiene que ver con la realidad política de la nación[3]. La segunda irrealidad, que es aún más irreal señala Mires, es la lucha de los países del Alba contra las oligarquías. En palabras de Mires:

“…ninguno de los gobiernos socialnacionalistas enfrenta a una oligarquía, ni política ni social. Todo lo contrario. En Nicaragua, el enemigo principal del gobierno es el sandinismo disidente, que no es precisamente oligárquico. En Venezuela, el carácter no oligárquico de la oposición es aún más evidente. En ese país ha tenido lugar una recomposición de la sociedad civil a través de la acción organizada de los estudiantes de todas las universidades del país. Y, por otra parte, se ha registrado una muy interesante renovación de la estructura política, cuyos principales partidos son tres: Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo y Podemos, que viene del chavismo originario (los dos últimos reconocidos por la Internacional Socialista)”[4].

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Pasemos ahora a examinar, junto al autor, las ideas políticas de Álvaro García Linera, un representante del Socialismo del Siglo XXI. En una de sus columnas de opinión se refiere al concepto de Estado que tiene el político boliviano. Ya tuvimos la oportunidad de ver que, de acuerdo a García Linera, existe lo que él denomina como “Estado Aparente”. En un documento donde se presentan sus discursos y ponencias  bajo el título “Del Estado neoliberal al Estado plurinacional autonómico y productivo” el autor habla del “develamiento de la crisis del Estado” que es cuando la “institucionalidad dominante deja de seducir los comportamientos colectivos de las personas, deja de tener regularidad y funcionamiento normal, se estanca, no se emiten leyes, no se cumplen decisión”[5].

Aclara que esto no es una simple crisis de gobierno sino que es eso y “50 veces más que eso”. De acuerdo al autor, tal momento se dio en Bolivia entre 2000 y 2003. Según García Linera, Bolivia ha atravesado el momento de la visibilización de la crisis de Estado, el del empate catastrófico y el de la transformación del bloque del poder. Afirma el autor que Bolivia ha vivido en los meses de septiembre y octubre de 2008 el momento del punto de bifurcación.  

Ahora bien, ¿qué entiende el autor por Estado? De acuerdo a García Linera, el Estado es “un sistema político que tiene al menos tres componentes: el Estado como un conjunto de instituciones, el Estado como un conjunto de ideas fuerza y el Estado como correlación de fuerzas entre bloques sociales[6]. Tenemos entonces que el primer componente se refiere al conjunto de instituciones, procedimientos y normas. De acuerdo al segundo componente, el Estado es una máquina que monopoliza un conjunto de creencias, de ideas fuerza de la sociedad. El tercer componente se refiere a los bloques sociales dentro del estado. En palabras del autor:

Si bien el Estado es una estructura política que pertenece a todos, que atraviesa a todos y que afecta a todos los habitantes del país, el mando y la dirección de esa estructura política recae en un sector social, el bloque de poder. Y ese bloque de poder que caracteriza la vida de un Estado cambia de una época a otra, dependiendo de la correlación de fuerzas prevaleciente en ese periodo histórico[7].

Fernando Mires señala que García Linera intenta demostrar que Bolivia

atraviesa un momento fundacional dirigido a la construcción de un nuevo Estado apoyado en un bloque indígena-plebeyo, tradicionalmente excluido de la política, bloque que se hace presente a través del gobierno de Morales, comenzando así un proyecto de revolución en el Estado avalado por la Asamblea Constituyente, fase preliminar que llevará a la realización del ideal socialista[8].

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Mires se centra en el concepto de “Estado Integral” que tiene el vicepresidente boliviano. El académico chileno señala que es claro que el Estado no puede ser considerado como una institución independiente de la nación, tampoco como parte de la superestructura jurídico política (marxismo vulgar), pero mucho menos como resultado automático de una correlación determinada de fuerzas sociales que ejercen su hegemonía sobre otras fuerzas sociales (García Linera). Mires nos recuerda también que existe una diferencia clave entre Estado y gobierno. En relación al Estado, tenemos que sus instituciones y constituciones trascienden a las diversas correlaciones sociales que se dan en el transcurso del tiempo. En lo que respecta al gobierno, éste se encuentra sujeto a la contingencia que resulta de las diferentes correlaciones que se dan en el caleidoscópico juego político de una nación. En resumen Mires escribe: “…mientras un gobierno es contingencial, el Estado tiende a la constancia. Un gobierno puede reformar determinadas instituciones del Estado, dictar nuevas Constituciones y ejercer su hegemonía durante el periodo de su permanencia en el poder[9].  Cuando abordemos el tema de la politización profundizaré un poco más en el tema del Estado. A continuación Mires plantea su crítica a García Linera: 

En ningún caso  – estamos hablando en un sentido republicano y democrático – puede un gobierno sustituir al Estado. Precisamente, el intento de sustitución del Estado por un gobierno o, en el mejor de los casos, la asimilación de la idea de gobierno con la de Estado, lleva a las peores dictaduras –y Bolivia ha sufrido demasiadas como para seguir insistiendo en esa absurda idea. No debemos olvidar que tanto las dictaduras militares que hasta hace poco regían en el continente, así como las comunistas de Europa del Este, pretendían erigirse como representantes de la Nación, del Estado y del Gobierno a la vez,  de tal modo que –como ocurre hoy en Cuba- cada enemigo del gobierno era estigmatizado como enemigo de la Nación y del Estado[10].

 

[1] Fernando Mires, Socialismo Nacional versus democracia social. Una breve revisión histórica (artículo en línea: http://www.nuso.org/upload/articulos/3547_1.pdf), 70.

[2] Ibid.

[3] Ibid.

[4] Ibid., 71.

[5] Álvaro Garcia Linera. “Del Estado neoliberal al Estado plurinacional autonómico y productivo” (conferencia pronunciada en la Universidad de Domingo Savio, Santa Cruz, 11 de diciembre de 2008), 12.

[6] Ibid., 7.

[7] Ibid., 8-9.

[8] Fernando Mires, “Un debate muy importante”, Ideas para el cambio (artículo en línea: http://chileven.blogspot.com/2010/03/un-debate-muy-importante-fernando-mires.html)

[9] Ibid.

[10] Ibid.