¿Que sería un “mal pastor”? Foucault señala que el mal pastor es aquel que piensa en las pasturas para su propio beneficio, el que busca engordar el Ganado para poder vender y dispersar. Por otro lado, el buen pastor solo piensa en su rebaño y no va más allá. El mal pastor no debe abusar de su poder y resguadarse de no caer en una especie de egocentrismo espiritual que busca crear dependencia en las ovejas con respecto a su persona. El poder del pastor, añade Foucault, es un poder oblativo, de carácter transicional. A esto añade el mismo autor:
1) Michel Foucault: Estado y Biopoder (por Jan Doxrud)
En esta serie de artículos abordaré algunas de las ideas del intelectual francés Michel Foucault. Me centraré principalmente en algunos capítulos de sus clases impartidas en el Collège de France: “Defender la sociedad”, Seguridad, territorio, población” y “Nacimiento de la biopolítica”. Así, a lo largo de estos artículos examinaremos varias ideas entre las cuales caben destacar el de “Estado”, “gubernamnetalidad”, “poder pastoral” (y su crisis), la noción de “razón de Estado” y los cuestionamientos a este durante la Edad Moderna. Finalmente abordaré el tema de la “biopolítica” o esta “estatización de lo biológico”.
2/2-Socialismo y prusianismo (y el nazismo) (por Jan Doxrud)
Ya visto brevemente un breve perfil de Spengler y una referencia a Prusia, pasemos al libro en cuestión: “Prusianidad y Socialismo”. En la introducción el autor comienza refiriéndose a la confusión reinante en torno al significado del concepto mismo de socialismo. Así Spengler afirma que cada persona lo emplea y comprende bajo distintas formas y lo adorna con lo que le agrada, con lo que le aborrece y con lo que desea o teme. Ya en estas primeras páginas el autor deja caer sus invectivas contra Marx quien se había limitado a ser un crítico pero no un creador, lo que lleva a que los marxistas sean “solamente fuertes en la negación y fallan en lo positivo”.
1/2-Socialismo y prusianismo (y el nazismo) (por Jan Doxrud)
El presente artículo viene a complementar otro anterior en donde abordé el tema de por qué razón los nazis eran socialistas. El mero título del artículo causó las respuestas esperables, en este caso específico, el cómo era posible que yo pudiera calificar a los nacionalsocialistas de “socialistas”. Como ya señalé, a quienes se autodenominan como socialistas no les acomoda que tal etiqueta la puedan portar los nazis alemanes, pero el problema con esta postura es que se fundamenta en la ignorancia, puesto que no reconoce la existencia de distintas vertientes dentro del socialismo. Para ser más específico, el socialismo no se reduce al marxismo (al mal llamado “socialismo científico”) ya que el primero es anterior al segundo.
39/39-La Guerra Civil Española. Las Brigadas Internacionales (artículo final)
Continúa relatando Marty que meintras algunsod e estos elementos lograron lavar sus culpas, otros dieron pruebas de ser incorregibles. Antes esto, Marty narra que, como encargado de la formación de las BI en Albacete, ordenó la ejecución de estos elelementos precisando que aquellas ordenadas por él mismo no superaron las 500. Ricardo de la Cierva, siguiendo al abogado, militar e historiador José Manuel Martínez Bande (1907-2001), señala que existían varios centros de represión y de “reeducación”, muy similares a los centros de tortura establecidas por las izquierdas: las chekas. El historiador español añade, basándose en las palabras del gobernador civil de Albacete, el socialista Justo Martínez Amutio (1896-1983), que los servicios secreto soviéticos de la NKVD utilziaron Albacete com plataforma para llevar a cabo crímenes políticos por orden de Stalin. Regresemos a las BI. Tenemos que la primera constituida fue la XI que de la Cierva describe como la más efectiva y sacrificada.
38/39 La Guerra Civil Española. Las Brigadas Internacionales
Por su parte el periodista John Green en su libro “Willi Münzenberg: Fighter against Fascism and Stalinism”, se muestra crítico ante el libro de Koch el cual contiene especualciones más propias de una novela que intenta presentarlas como verdades históricas. Green destaca en la introducción que el alemán fue una de las figuras más coloridas y carismáticas dentro del comunismo y movimientos antifascistas, al emnos, en los primeros 30 años del siglo XX. Cualquier persona que estuviese involucrada en organizaciones de izquierda sabían quién era y su importancia. A pesar de sus orígenes humildes (a diferencia de muchos intelectuales comunistas), se forjó el camino hacia el éxito social y material, lo que le valió el apodo del “millonario rojo”. Por ende estamos ante una figura de relevancia que conoció a Lenin en 1915 en Suiza, para posteriormente trabajar para él en la difusión del comunismo en la década de 1920.
37/39 La Guerra Civil Española. Las Brigadas Internacionales
Pasemos ahora a abordar el tema de las “Brigadas Internacionales” (en adelante BI). Para esto me remitiré principalmente al libro de Ricardo de la Cierva titulado “Brigadas Internacionales 1936-1996. La verdadera historia”. Junto a esto también me basaré en algunos pasajes del libro de Cesar VIdal titulado “Las brigadas Internacionales” y el capítulo que Pio Moa destina a estas brigadas, así como también Stanley Payne.
35/39 La reacción internacional ante la Guerra Civil en España (por Jan Doxrud)
Siguiendo a Courtois y Panné, en Barcelona se realizaron una versión del “proceso de Moscú”. Entre el 11 y el 22 de octubre de 1938, lo miembros del comité ejecutivo del POUM fueron citados ante un tribunal especial. Para alivio de los acusados no se pronunció ninguna pena de muerte como lo deseaban los comunistas, pero fueron condenados a prisión, por haber ordenado que el gobierno de la República se encontraba bajo las órdenes de Moscú. Si bien en ambos bandos se cometieron atrocidades, llama la atención esta guerra interna a muerte que se generó dentro de la izquierda en donde la URSS se dedicó tanto a combatir a las tropas de Franco pero también a imponer la ortodoxia comunista por medio del terror stalinista. Como comenta
34/39 La reacción internacional ante la Guerra Civil en España (por Jan Doxrud)
En cuanto al apoyo de Italia y Alemania, Payne afirma que Que tanto Emilio Mola, así como los demás organizadores de la insurrección del 18 de julio “no le dedicaron demasiada atención a la cuestión del apoyo extranjero” y que Mola y Franco por separado habrían negociado por separado. Quién finalmente se ganó la confianza de los dos líderes fue finalmente Franco /de acuerdo a Tamames, por la intervención de del almirante alemán Wilhelm Canaris). Si bien existían ciertas afinidades entre el bando nacional y el fascismo, Payne explica que los fascistas italianos se vieron a menudo desconcertados debido al carácter derechista del régimen franquista, con tintes “reaccionarios” y “clericales”.




