Economía

3/6- Irving Fisher: Capital, Interés y Tiempo (por Jan Doxrud)

3/6- Irving Fisher: Capital, Interés y Tiempo (por Jan Doxrud)

Otras aclaraciones que hace Fisher guarda relación con definir el interés como el “precio del dinero”, lo cual es confuso puesto que el precio del dinero es también su poder adquisitivo. Pero resulta que este útimo y el tipo de interés son cosas distintas. Otra última aclaración se refiere a considerar el interés como un coste, un ingreso para el que paga y un ingreso para el que recibe. Pero, como ya señalamos anteriormente, las ganancias pueden ser de 2 tipos: las de capital y la de renta. Vimos las ganancia de capital no constituyen renta y, señala Fisher, el interés, en cuanto este acrece, constituye una ganancia de capital, por lo que no puede ser considerada como renta, ni positiva ni negativa.

2/6- Irving Fisher: Capital, Interés y Tiempo (por Jan Doxrud)

2/6- Irving Fisher: Capital, Interés y Tiempo (por Jan Doxrud)

La “rental real” es para Fisher el cobijo que nos proporciona los bienes que adquirimos como una radio, un auto o una casa. En relación con este disfrute es bastante claro que no se puede medir en unidades monetarias, vale decir, el placer que me proporciona la música, mi auto o mi casa, no son expresables en una medida de valor objetiva. Lo único que sí podemos hacer es medir lo que se paga por conseguir tales bienes, de manera que la úncia medida que podemos realizar es en “dinero”.

6/6- El embrujo soviético (por Jan Doxrud)

Hubo intentos de alejarse del modelo centralizado soviético, siendo el caso más emblemático y citado el de la autogestión bajo el dictador Tito (1892-1980). János Kornai explica que esta idea afloró dentro de las cúpulas de poder de la Liga Comunista de Yugoslavia, nombre que recibió el Partido Comunista del país a comienzos de la década de 1950. Por ende, una vez que se aprobó este modelo se transformó en uno obligatorio por lo que este no fue fruto de un proceso espontáneo de “selección natural”. A diferencia de lo señalado por sus defensores en el pasado (y algunos nostálgicos románticos en la actualdiad) este modelo no resultó ser eficiente, puesto que trajo consigo problemas a nivel macro y microeconómico.

5/6-El embrujo soviético (por Jan Doxrud)

Finalmente el sistema de racionamiento llegaría a su fin debido a la imposibilidad de asignar los recursos en virtud de la diferenciación entre trabajos y porque también, se generó un mercadoe speculativo de compra y venta de cartillas de racionamiento, asó como el robo de estas mismas. Pero además el sistema de racionamiento debía incluir a parte del sector agrícola para inventivar el trabajo en ciertos sectores específicos, lo cual haría más dificil la labor de los burócratas.

4/6-El embrujo soviético (por Jan Doxrud)

Otro tema interesante que aborda Nove guarda relación con la sociedad soviética, específicamente la estructura de clase, el trabajo, salarios, situación de la mujer y los sindicatos. ¿Acaso la sociedad soviética logró siquiera acercarse al ideal comunista? ¿Al menos logró establecer una diferencia positiva respecto a los demás países del otro lado del telón de acero? La respuesta es negativa puesto que la sociedad soviética estaba estructurada en clases como cualquier otra sociedad en Occidente, pero la situación de los primeros era aún más paupérrima. En la sociedad soviética existía una clase dominante y gobernante dotada de privilegios que el ciduadano común y corriente no tenía. Como explica Nove en la URSS existía una jerarquía de funcionarios estatales pertenecientes al Partido Comunista (¿de que otro partido?) que cooperaban los cargos que no cumplía ni siquiera con los ideales del denominado “centralismo democrático”.

3/6- El embrujo soviético (por Jan Doxrud)

Otro problema, inevitable, que menciona Nove es la burocratización del sistema. Algunos socialistas de antaño e icnluso en la actualidad, niegan el carácter de socialismo a los socialismo reales del siglo XX justamente invocando la perversa burocratización del siste,a y su desconexión de las necesidades de la ciudadanía. Pero este argumento solo revela la ignorancia sobre el funcionamiento de la planificación que “exige” la formación y el crecimiento de una burocracia. En palabras de Nove, quienes esgrimen ese argumento simplemente “empiezan la casa por el tejado”, puesto que el socialismo, al pretender sustituir el mercado por la planificación estatal, requiere de tener el control como una necesidad objetiva. A esto añade Nove:

2/6- El embrujo soviético (por Jan Doxrud)

Como bien nos recuerda Sowell (y antes que el Ronald Coase), una empresa se encuentra limitada no solamente por su tamaño, sino que también por el número de funciones que debe realizar de manera eficiente. Por su parte, Ronald Coase (1910-2013) nos explicaba la razón por la cual era imposible de que una sola empresa realizara toda la producción mundial. La respuesta a esto es que a medida que una empresa se expande también aumentan los costes de gestion, comunicación y control, así como también el cálculo económico.

1/6- El embrujo soviético (por Jan Doxrud)

Lo que resulta interesante de escribir sobre la temática del cálculo económico, la planificación central y la viabilidad del socialismo, es que no nos movemos en terrenos especulativos y de meras posibilidades, ya que sabemos desde el comienzo quien ganó este debate. Si bien Ludwig con Mises vivió mucho, lamentablemente no fue suficiente para presenciar la deblacle de la URSS. Pero quién si estuvo vivo para presenciarlo fue Friedrich Hayek. En relación con la URSS la pregunta medular, en mi opinión, no es por qué terminó por colapsar sin que mediara una guerra.