5/25-J.R.R. Tolkien. Edith, TCBS y la Gran Guerra (por Jan Doxrud)
Pasemos ahora a abordar la vida sentimental de Tolkien. El padre Francis tras pasar las vacaciones con los dos hermanos se dio cuenta que no eran felices en el hogar de la tía Beatrice, por lo que en 1908 los cambió de residencia a Duchess Road de la señora Faulkner, ubicada detrás del Oratorio. Su habitación estaba en un segundo piso y convivían con el marido de la señora Faulkner, su hija Helen, una criada y otra pensionista: una joven huérfana de 19 años de nombre Edith Bratt quien sería la futura esposa del escritor. Edith era una hija ilegítima con toda la pesada carga que eso implicaba en aquella época.
Fue educada por su madre Frances y su prima Jennie. Cuando su madre falleció Edith fue enviada a una escuela que se especializaba en música. Fue su tutor quien, carente de ideas, se le ocurrió dejarla en la casa de la señora Faulkner quien era amante de la música, por lo que estaría feliz de recibir a la joven pianista. Edith se sintió atraída por Ronald quien era dos años menor que ella y ambos comenzaron a frecuentar la casa de té de Birmingham. De acuerdo con Carpenter:
“Entre estos dos seres, sobre todo por el carácter de ambos y la situación en que estaban, era natural que floreciera un romance. Ambos eran huérfanos necesitados de afecto, y pronto descubrieron que podían proporcionárselo mutuamente. En el verano de 1909 decidieron que estaban enamorados”.
Este fue un romance complejo ya que el padre Francis no lo aprobó debido a que interferiría en los estudios del joven Tolkien y los planes de que continuara con estos en Oxford. En la ya citada carta n°43 de marzo de 1941, Tolkien escribió a su hijo Michael
“Tu madre era mayor que yo, y no era católica. Hechos totalmente desafortunados, desde el punto de vista de un tutor. Y eran en cierto sentido desafortunados, y en otro sentido eran muy malos para mí. Estas cosas son absorbentes y agotadoras para los nervios (…) Las tensiones combinadas casi me produjeron un terrible colapso”.
Edith
Por ende, a su interés por la creación de nuevos lenguajes no se le podía sumar otra distracción como lo era su amor por Edith. Así, la primera medida de Francis fue cambiarlos de residencia y, si bien en un comienzo Tolkien podía escribirle a Edith, posteriormente Francis se lo prohibió, cuando Tolkien no pudo obtener la beca para ingresar a la Universidad de Oxford. Tolkien continuó desobedeciendo a su tutor y siguió viéndose con Edith. Finalmente, Edith cambió de residencia y se fue a vivir a Cheltenham y ambos enamorados no ser verían por 3 años (1910-1913). En la carta n°43 de marzo de 1941, Tolkien escribió a su hijo Michael:
“Durante casi tres años no vi ni escribí a mi amada. Fue extremadamente duro, doloroso y amargo, especialmente al principio. Los efectos no fueron del todo buenos: recaí en la tontería y la ociosidad y desperdicie gran parte de mi primer año en la universidad”.
Tolkien se centró así exclusivamente en su educación y la escuela se transformó en el centro de su existencia. En el King Edwards’s School Tolkien junto con sus amigos – Christopher Wiseman, Robert Q. Gilson (hijo del rector), Geoffrey B. Smith y otros – formaron el Tea Club Barrovian Society (TCBS). El nombre derivaba de la costumbre de sus miembros de tomar el té en la biblioteca del King Edward’s y en el salón de té del centro comercial Barrows. En el TCBS cada miembro aportaba desde su área de interés intelectual y como escribió Ordway este grupo de amigos se autodenominaban como “los Cuatro Inmortales”, cuyo objetivo era según Geoffrey B. Smith, “restablecer la cordura, la higiene y el amor a la belleza verdadera y real en el corazón de todos”. Tpor su parte, Tolkien declaró que su destino era “dar testimonio de Dios y de la Verdad”.
Como escribió Garth, durante los primeros años de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) el TCBS llegaría a ser mucho más que un refugio puesto que, junto a la hilaridad y la buena conversación, el TCBSianismo llegaría a significar “fortaleza, coraje y alianza”. Tolkien también dedicó tiempo al tenis, rugby y a participar en la Sociedad de Debates, tal como escribió Carpenter:
“En la King Edward’s existía la costumbre de mantener un debate totalmente en latín; pero como para Tolkien esto era demasiado fácil, en uno de ellos asumió el papel de embajador de Grecia ante el Senado Romano, y habló exclusivamente en griego. Sorprendió también a todos cuando, en su carácter de enviado de los bárbaros, utilizó con fluidez el gótico, y en una tercera oportunidad, en anglosajón”.
La prioridad de Tolkien en 1910 era prepararse para obtener la beca para Oxford. El 17 de diciembre de 1910 recibió la información de que se le había otorgado la – más modesta beca “Open Classical Exhibition”, de sesenta libras anuales, para el Exeter College. En 1911 Tolkien continuó en el King Edwards’s en donde fue secretario de la Sociedad de Debates y de rugby. Junto con esto leyó en la Sociedad Literaria un trabajo sobre las sagas nórdicas.
El curso de verano de 1911 fue el último y concluyó con una obra de teatro griega titulada “La Paz de Aristófanes” en donde Tolkien representó el papel de Hermes. Tras un breve interludio en Suiza, Tolkien regresó a lo que sería una nueva etapa en su vida: Oxford. En la página web de esta universidad podemos leer que la University of Oxford no tiene una fecha exacta de fundación, aunque existen evidencias de que ya había formas de enseñanza en la ciudad hacia el año 1096.
Su desarrollo se aceleró a partir de 1167, cuando el rey Enrique II prohibió a los estudiantes ingleses asistir a la Universidad de París tras un conflicto político con Tomás Becket, lo que favoreció el crecimiento de Oxford como centro académico. Más tarde, durante el siglo XIII, los enfrentamientos entre los habitantes de la ciudad y los estudiantes impulsaron la creación de las primeras residencias estudiantiles. Estas dieron origen a los primeros “colleges” de Oxford, que surgieron como casas con dotaciones o residencias medievales bajo la supervisión de un maestro.(siendo el Balliol y el Merton los más antiguos).
En cuanto a su funcionamiento, tenemos que La Universidad de Oxford tiene una estructura descentralizada, una suerte de sistema “federal” informal. Sus colleges funcionan como comunidades autónomas que gestionan la admisión, el alojamiento y la tutoría de los estudiantes, mientras que la enseñanza y los títulos dependen de la universidad en su conjunto. A los 19 años Tolkien ya estaba en Oxford como parte del Exeter College, fundado en 1314 por el Obispo Walter Stapledon (originario de la ciudad de Exeter). De acuerdo con Holly Ordway:
“Cuando Tolkien comenzó en Oxford, había aproximadamente unos 3 000 estudiantes universitarios, la mayoría de los cuales eran hombres. En aquella época, las mujeres solo podían estudiar en un número muy limitado de colleges femeninos, y no se les permitió obtener la titulación hasta la década de 1920”.
Más adelante añade la misma autora que en 1911, Tolkien fue uno de los treinta y siete nuevos estudiantes católicos, que constituían un simple 4% de los 911 novatos. El primer año, al parecer, no fue del todo productivo y hubo cierto descuido de los estudios. El vicerrector del Exeter College anotó que era muy vago y podría perder su beca de 60 libras anuales. A esto Ordway añade otros problemas en el plano espiritual:
“Otra falta, de la que era profundamente consciente, fue no ir regularmente a misa, lo que podría haber afectado a toda su vida espiritual dejando que se apagase. Anotó, arrepentido, en su diario que sus actividades de los primeros meses en Oxford habían incluido «poca o ninguna práctica de la religión»''.
De acuerdo con Ordway, hacia el año 1913 Tolkien retomaría la práctica religiosa y, el 1 de febrero de ese año le envió una postal a Edith en donde le decía: “He ido a comulgar esta mañana e iré mañana de nuevo”. La autora añade que Tolkien manifestó la importancia de las reformas del Papa Pío X en lo que respecta a la comunión. Aquí Tolkien se refiere a la Sacra Tridentina Synodus o Decreto de San Pío X sobre la comunión frecuente y cotidiana del 20 de diciembre de 1905. Ahí podemos leer que la Sagrada Congregación del Concilio declaró:
“Dése amplia libertad a todos los fieles cristianos, de cualquier clase y condición que sean, para comulgar frecuente y diariamente, pues así lo desean ardientemente Cristo nuestro Señor y la Iglesia Católica: de tal manera que a nadie se le niegue, si se halla en estado de gracia y tiene recta y piadosa intención”.
Para Tolkien, de acuerdo con Ordway, el Santísimo Sacramento se transformaría en lo más importante, tal como se lo le escribió a su hijo Michael la carta n°43 en 1941: “Desde la oscuridad de mi vida, tan frustrada, pongo ante ti la única gran cosa que amar en la tierra: el Santísimo Sacramento”. Incluso estudiosos de su obra, entre estos Ordway, que establecen una conexión entre el pan élfico “lembas” (“way bread” o “pan del camino”) que fortalece la voluntad y el espíritu con la eucaristía.
Continuemos Tolkien. Del programa no le entusiasmaba las clases sobre Cicerón y Demóstenes, pero sí le interesó la Filología Comparada. La elección de este tema significó que Tolkien tuviese como profesor al ya mencionado Joseph Wright, un hombre de orígenes humildes que había sido capaz de abrirse paso hasta convertirse en profesor en Oxford. Había sido cardador de lana, aprendió por su cuenta el alfabeto lo que alimentó aún más su deseo por aprender, lo que lo llevó a estudiar alemán y francés en una escuela nocturna. Con el objetivo de enseñar sus conocimientos creó una escuela nocturna en la casa de su madre y, posteriormente, con sus ahorros viajó a la recientemente unificado Imperio Alemán parta estudiar filología en la Universidad de Heidelberg. Como escribió Carpenter:
“Y así, el antiguo cardador de lana estudió sánscrito, gótico, búlgaro antiguo, lituano, ruso, noruego antiguo, sajón antiguo, viejo y mediano alemán e inglés antiguo, y alcanzó por fin el doctorado”.
Llegó a Oxford por invitación del prestigioso en influyente lingüista u orientalista alemán Max Müller (1823-1900) y se convirtió en su sucesor como Profesor de Filología comparada en Oxford (1901-1925). De acuerdo con Carpenter, Wright representaba lo que Tolkien necesitaba en aquel momento: un maestro exigente que le mostrara cuánto camino le faltaba recorrer. Sumado a esto, Wright apoyó a Tolkien en sus iniciativas, como por ejemplo cuando este se interesó por el galés, Wright le dijo que persistiera, pero le recomendó que se dedicara al celta ya que ahí estaba el dinero.
Siguiendo a Carpenter lo que le atraía a Tolkien del galés no era el significado de sus palabras, sino que la apariencia y el sonido de las palabras. Tolkien tuvo también contacto en esta época con el finés y fue en el Exeter College en donde encontró una gramática finesa que le ayudó abordar el lenguaje original de los poemas. Carpenter cita las siguientes palabras de Tolkien al respecto: “Era como descubrir una bodega llena de botellas de vinos sorprendentes, de especie y sabor nunca antes catados. Fue embriagador.”
Joseph Wright, https://www.dalesman.co.uk/dalesman-diary-january-2024/
El 3 de enero de 1913 Ronald alcanzó la mayoría de edad y sus pensamientos se volcaron hacia Edith. El problema fue que ella se había comprometido con otro hombre ante lo cual Tolkien no se dio por vencido. Ahora bien, las esperanzas y amor de Edith también se activaron al recibir la carta de Tolkien. Posteriormente este viajó y se reunió con ella en Cheltenham donde Edith finalmente decidió devolver el anillo a su prometido. En medio de todo esto Tolkien debía prepararse para el Honour Moderations, que era el primer de los dos exámenes que debía aprobar para para obtener su grado en Clásicas.
Finalmente obtuvo la calificación de Segunda Clase y un alfa puro – un trabajo escrito prácticamente sin errores – en Filología Comparada. A comienzos 1913 Tolkien comenzó a asistir a los cursos de inglés, abandonando los de Clásicas. Lo anterior fue una sugerencia hecha por Lewis R. Farnell (1856-1934), su tutor de clásicas. De acuerdo con Garth, Farnel hizo discretas gestiones paraa que Tolkien no perdiera la beca de sesenta libras, cuya finalidad había sido subvencionar sus estudios en clásicas. A esto alñade Garth: “Por fin Tolkien estaba en su elemento, dedicando sus estudios a los idiomas y literaturas que desde mucho tiempo atrás habían estimulado su imaginación”.
Tolkien comenzó a asistir a la Honour School of English Language and Literature la cual, como explica Carpenter, se encontraba dividida. Por un lado, estaban los filólogos y medievalistas para quienes la literatura posterior a Chaucer carecía de la relevancia suficiente como para que constituyese la base de un programa de cursos que condujeran a un grado. Por otro lado, los amantes de la literatura moderna “quienes consideraban que el estudio de la filología y del inglés antiguo y medio no era más que un «pedantesco traficar con las palabras»”.
Ahora bien, ambas facciones debían igualmente incursionar en aquellos territorios que consideraban como inútiles. Tolkien se especializaría en estudios lingüísticos y tendría como tutor al neozelandés y medievalista Kenneth Sisam (1887-1971) quien, de acuerdo con John Garth, lo ayudó en cuestiones de fonología histórica y “en el arte de encontrar libros de segunda mano baratos”.
Lewis R. Farnell
En aquella época, Tolkien escribió ensayos sobre el cambio fonético, elementos anglonormandos en el inglés y sobre el alargamiento de las vocales en el inglés antiguo y medio. Como explica Carpenter a Tolkien le interesaba adquirir mayores conocimientos sobre el dialecto de West Midland en el inglés medio, producto del vínculo entre este con sus antepasados y su propia infancia. También leyó el Crist, un conjunto de poemas religiosos del poeta anglosajón cristiano: Cynewulf. Aquí Carpenter cita dos líneas que impresionaron a Tolkien:
Eala Earendel engla beorhtast
Ofer middangeard monnum sended
En español:
Salve, Earendel, el más brillante de los ángeles
Enviado a los hombres en la media tierra
Carpenter cita las siguientes palabras de Tolkien:
“Detrás de aquellas palabras había algo muy remoto, raro y hermoso, si podía asirlo; algo que estaba mucho más allá del inglés antiguo”.
La palabra Éarendel ejerció una profunda impresión sobre Tolkien y acabaría inspirando la creación de Eärendil, uno de los personajes de El Silmarillion, cuya historia se encuentra al final de la obra. Como nos recuerda Catherine McIlwaine, en El Señor de los Anillos, cuando Frodo y Sam se ecnuentra luchando contra Ella-Laraña, Frodo invoca el nombre de Eärendil cuando saca el frasco de Galadriel y clama: “¡Aiya Eären-dil Elenion Ancalima!”. Junto con esto añade:
“Puesto que Tolkien no ofrece una traducción de la frase, deja que los lectores se pregunten qué significa, igual que él se había preguntado cuál era el significado de los versos de Christ I muchos años antes”.
De acuerdo con la misma autora, la palabra “Éarendel” causaba más que una una mera curiosidad intelectual, puesto que “lo atraía estéticamente”.
Eärendil era hijo de un humano – Tuor – y de la elfa Idril. Como examinaremos más adelante, Eärendil emprendió un viaje a través del océano hasta Valinor para solicitar la ayuda de los Valar (seres espirituales) para que liberara su tierra de Morgoth. Su intervención resultó decisiva para la derrota del Señor Oscuro y la salvación de elfos y hombres en la Tierra Media.
Tolkien también se sumergió en el estudio del noruego antiguo, aquella lengua que los noruegos llevaron a Islandia al huir de su tierra de origen en el siglo IX. Leyó la Edda Menor y al Edda Mayor. La primera, redactada en prosa, fue escrita en el siglo XIII por el historiador y poeta islandés Snorri Sturluson. La segunda es un conjunto de poemas anónimos en donde se pueden relatan historia de los dioses, héroes y profecías sobre el fin del mundo. Carpenter destaca el poema Völuspá o “Profecía de la Vidente” la cual narra la creación del cosmos y su destino, y que data del final del paganismo nórdico, cuando los viejos dioses comenzaron a abrir camino al cristianismo. En palabras del biógrafo: “(…) su representación del mundo pagano genera un sentimiento de misterio y temor reverencial, de estar ante la presencia de un mito vivo. Ejerció un profundo encanto sobre la imaginación de Tolkien”.
Volviendo al tema amoroso, surgió un problema entre Edith y Ronald. Este último exigió que debía convertirse al catolicismo. Según Carpenter el tema de la conversión de Edith era uno emocional y añade que, aunque Tolkien no lo reconociera, era una “manera de probar su amor tras la infidelidad de comprometerse con George Field”. Por su parte Holly Ordway plantea que Tolkien simplemente deseaba que Edith se uniese a la Iglesia en la que él creía. Junto con esto añade: “Deseaba que su matrimonio recibiese la bendición más plena posible: la aprobación absoluta de la Iglesia y su celebración en el contexto de una misa”.
La decisión de convertirse trajo consigo el rechazo de su tío, lo que significó que Edith tuviera que buscar un nuevo hogar. Como explica Ordway, en Chentelham, Edith había tenido una participación dentro de la comunidad anglicana en donde había sido organista de su parroquia. Por ende, la conversión traería consecuencias negativas, tal como escribió Ordway:
“Ella sabía que, tan pronto anunciase su decisión de cruzar el Tíber, perdería amistades y vínculos sociales, y que durante un tiempo se encontraría sola, sin gozar – todavía – de la compensación de un marido”
Finalmente, Edith estableció junto con su prima Jennie en Warwick, en donde Tolkien las visitó en junio de 1913. La separación de 3 años tuvo sus efectos y, como escribió Carpenter, no se conocían tan bien como antes y si pretendían vivir juntos, cada uno debía aprender a ceder y tolerar al otro. En palabras de Carpenter:
“De ahora en adelante era necesario que cada uno de ellos hiciese concesiones si querían lograr una verdadera comprensión. Ronald debería tolerar que Edith se dedicara a los detalles de la vida cotidiana, por triviales que a él se le antojasen. Y Edith debería hacer un esfuerzo para comprender la preocupación de su esposo por sus libros y por el lenguaje, sin importar lo egoísta que le pareciera”.
Finalmente, el 8 de enero de 1914 Edith fue recibida por la iglesia católica y posteriormente se comprometieron de manera oficial. Sin embargo, no logró hacer amistades en la iglesia de Warwick e incluso comenzó a disgustarle la confesión. Sumado a esto Carpenter explica que su vida era monótona puesto que discutía mucho con su prima y cuando Tolkien no iba a visitarla, no tenía con quien hablar. Si bien el piano fue de utilidad, era consciente de que cualquier expectativa de una carrera musical estaba cerrada, lo cual desincentivo su deseo de tocar. En palabras de Carpenter:
“Extrañaba la vida social de Cheltenham, y apenas tenía dinero para ir alguna que otra vez a un concierto o al teatro. Por esto le irritaban las cartas en que Ronald describía la vida de Oxford, llena de cenas, rags y salidas al cine”.
Ronald comenzó a adoptar un estilo más refinado, tanto en su forma de vestir como en la decoración de su habitación. Inició un club denominado Chequers, se convirtió en presidente de la sociedad de debates del college, remaba, jugaba tenis y ganó el premio Skeat de inglés. Con el dinero que ganó compró obras del escritor, poeta y polímata William Morris (1834-1896) y libros de galés medieval. Morris también había estudiado en Exeter College y, según Carpenter, Tolkien se vio específicamente impresionando por The House of Wolfings (1889) que mezcla historia y leyendas germánicas con fantasía. Al respecto comenta Carpenter:
“Muchos elementos de esta historia impresionaron a Tolkien. Su estilo es muy personal, recargado de arcaísmos e invenciones poéticas, destinados a recrear el aura de las leyendas antiguas. Es obvio que Tolkien tomó nota de esto, y parecería que también apreció otra faceta de esa obra: la capacidad de Morris para describir con gran precisión, a pesar de la vaguedad con que se sitúa la historia en el tiempo y lugar, los detalles de su paisaje imaginado. Años más tarde, Tolkien seguiría el ejemplo de Morris”.
Más adelante Carpenter añade que Tolkien, entusiasmado por la obra de Morris, lo inspiró a adaptar una de las historias del Kalevala – poema épico nacional de Finlandia compilado por Elias Lönnrot (1802-1884) – a un relato en prosa y verso (como Morris). Tolkien relata la historia de Kullervo, un joven que sin saberlo comete incesto lo que lo lleva a quitarse su propia vida. Sobre este escrito comenta Carpenter: “(…) aunque era poco más que un pastiche de Morris, fue su primer ensayo en la redacción de una leyenda en verso y prosa. Quedó inconclusa”.
El 28 de junio de 1914 el archiduque y heredero del trono de Austria-Hungría, Francisco Fernando fue asesinado junto con su esposa por un miembro de la Mano Negra: Gavrilo Princip. El 4 de agosto de ese año Gran Bretaña entra a la que posteriormente sería conocida como la Primera Guerra Mundial, cuando los alemanes violaron la neutralidad de Bélgica. Nadie podía presagiar que se trataría de una larga guerra por lo que, en un comienzo, no hubo problemas respecto al reclutamiento. Pero, posteriormente, el flujo de voluntarios comenzó a disminuir y en 1916 se aprobó la conscripción obligatoria mediante el Military Service Act.
Tolkien privilegió sus estudios y se propuso permanecer en Oxford hasta graduarse, aunque había presión de la familia para que se alistara en el ejército. De acuerdo con Garth: “Al volver a Oxford, Tolkien confió a un profesor católico que el estallido de la guerra había supuesto una fuerte bofetada, «el colapso de todo mi mundo», como diría después”. El mismo college, afirma Garth, se había transformado en barracones “con áreas asignadas a los soldados de infantería ligera de Oxfordshire y a las baterías de artilleros que llegaban y se marchaban en un flujo”.
El filólogo continuó cultivando su faceta literaria y siguió escribiendo poesía. Durante este período retomó y desarrolló su poema “The Voyage of Earendel the Evening Star”, en el que relata cómo el ya mencionado Éarendel, un marinero celestial que zarpa para navegar hacia regiones misteriosas más allá de los confines del mundo, llevando consigo una luz que brilla en medio de la oscuridad. Como señalé anteriormente, esta obra resulta especialmente significativa, pues en ella se encuentran algunos de los primeros elementos de la mitología que Tolkien desarrollaría posteriormente en El Silmarillion.
Éarendel sprang up from the Ocean's cup
In the gloom of the mid-world's rim;
From the door of Night as a ray of light
Leapt over the twilight brim,
And launching his bark like a silver spark
From the golden-fading sand
Down the sunlit breath of Day's fiery Death
He sped from Westerland.
De acuerdo con Garth:
“(…) es interesante que, mientras sufría la fuerte presión de luchar por el rey y el país, y mientras otros bruñían sus pareados marciales, él elogiase un «espíritu errante» en pugna con la corriente general, un fugitivo en la búsqueda solitaria de cierto ideal esquivo”.
Carpenter señala que Tolkien comenzó a elaborar una historia más amplia a partir del poema y comenzó a trabajar en Lay of Eärendel en donde describía los viajes del marino antes de que su barca se convirtiera en una estrella. Continúa explicando Carpenter que Lay of Earendel debía dividirse en varios poemas siendo el primero The Shores of Faery, el cual describía la tierra de Valinor en donde crecen los Dos Árboles.
https://www.bbc.com/mundo/noticias-60996309
Como afirma el biógrafo, si bien el poema está poco relacionados con las posteriores ideas mitológicas de Tolkien, igualmente incluye elementos que aparecerían en El Silmarilion. Al respecto, Garth escribió que es “llamativo el modo en el que esta nota en forma de elipsis ya presagia momentos fundamentales de El Silmarillion, del relato a modo de la Atlántida de Númenor, e incluso de El Señor de los Anillos”. La nota a la cual se refiere es la siguiente:
“El barco de Éarendel atraviesa el norte. Islandia. Groenlandia y las islas salvajes: un viento poderoso y la cresta de una gran ola lo llevan a climas más cálidos, a espaldas del viento de poniente. Tierra de hombres extraños, tierra de magia. Hogar de la Noche. La Araña. Escapa de las redes de la Noche con unos pocos camaradas, ve una gran isla como una montaña y una ciudad de oro — el viento lo empuja hacia el sur—. Hombres-árbol, habitantes-del-sol, especias, montañas de fuego, mar rojo: el Mediterráneo [pierde su barco (¿viaja a pie a través de las tierras salvajes de Europa?) o el Atlántico (...)”.
En 1915, Tolkien se preparó para los exámenes finales de Lengua y Literatura Inglesas y, en junio de ese año, obtuvo First Class Honours. Esto le abría la posibilidad un trabajo académico, pero tendría que ser después de que terminara la guerra. Es mismo año, explica Garth, Tolkien comenzó la redacción de un largo poema titulado “The Trees Kortirion”, en donde el lector se adentrará en una reflexión sobre la antigua y bella ciudad élfica Kortirion (que se trata de Warwick) localizada en la isla Tol Eressëa que, progresivamente, entra en decadencia.
Así, este poema se encuentra impregnado de un profundo sentimiento de nostalgia y pérdida, evocando la belleza de los magníficos árboles que alguna vez rodearon Kortirion y cuya desaparición simboliza el paso del tiempo y el ocaso de un mundo antiguo. Posteriormente, en una versión revisada y ampliada de la década de 1930, el poema pasó a denominarse “Kortirion among the trees”. De acuerdo con Garth este poema de Tolkien “hizo sonar la primera nota del sentimento que sustenta todo su legendarium: una triste nostalgia por un mundo que se desvanece”, y en donde la primavera y verano “representan el pasado perdido cuando los elfos caminaban por Inglaterra a la luz del día”. Garth también aventura una vinculación entre este poema y lo que Tolkien vivía en aquel momento:
“Quizá algunas preocupaciones más inmediatas se manifiesten también en el poema de Tolkien. El verano hacia el que vuelve su mirada «Kortirion» puede ser interpretado como símbolo tanto de la infancia como del pasado inmediatamente anterior a la guerra; y el invierno, con su ejército que avanza, podría ser el futuro excepcionalmente letal asignado a la generación de Tolkien”.
A comienzos de 1916, Tolkien envió una colección de poemas, “The Trumpets of Faërie” a Sidgwick & Jackson, la cual decidió no publicarla. Garth destaca las diferencias que había entre Tolkien y su amigo Wiseman: “La discusión trazó una línea divisoria entre el medievalista, místico y católico Tolkien, y el racionalista, humanista y metodista Wiseman”. Wiseman aseveraba que, mientras a Tolkien le gustaban, bonitas y delicadas, a él le conmovían las cosas omnipotentes, enormes y lentas de movimiento
Tolkien fue destinado al 13° batallón y, en Bedford, recibió instrucción y posteriormente asistió a cursos para capacitar a los nuevos reclutas. De acuerdo con Carpenter, Tolkien decidió especializarse en señales, lo que implicaba aprender el código Morse, transmitir señales por medio de lámparas, señalizar con discos y banderas, saber emplear bengalas y teléfonos e incluso saber operar con palomas mensajeras. Como escribió Garth:
“Tolkien siempre se había sentido fascinado por códigos y alfabetos, y en su adolescencia había creado muchos de invención propia; el inicio de una pasión que duraría toda su vida (…) Entrenar resultaría más interesante y estaría jugando con sus puntos fuertes, poniendo sus habilidades únicas a disposición de su país.”
Tolkien – de 24 años – y Edith – de 26 años – decidieron casarse antes de que fuese destinado a Francia. El 22 de marzo de 1916, J. R. R. Tolkien y Edith Bratt contrajeron matrimonio en la iglesia católica de Santa María Inmaculada (St Mary Immaculate Roman Catholic Church), en Warwick, Inglaterra. Como la boda se celebró durante la Cuaresma, no pudo incluir una misa nupcial, por lo que la bendición de los esposos se celebró posteriormente en Great Haywood, en la St John the Baptist Roman Catholic Church. Ocurrió una anécdota: Edith, no le había dicho a Tolkien que era hija ilegítima, y tuvo que escribir en el registro el nombre de su tío y dejó en blanco la el rango o profesión del padre. Posteriormente se dirigieron en tren a Clevedon, en Somerset, en donde permanecieron una semana. El domingo 4 de junio Tolkien tuvo que trasladarse hacia Londres y desde allí rumbo a Francia, llegando a Calais el 6 de junio. En palabras de Garth:
“El domingo 4 de junio de 1916, ya tarde, Tolkien partió a la guerra. No tenía expectativas de sobrevivir. «Los oficiales subalternos eran exterminados, doce por minuto —recordaría más tarde—. Dejar atrás a mi esposa entonces (...) fue como morir»”.
Se estableció en Étaples en donde la vida pasó a ser monótona, sin mucho que hacer. Garth relata que ahí le fue entregada una máscara antiguas, el casco de acero y un fusil. Sumado a esto, todos los días Tolkien debía marchar junto a miles de hombres hacia el estadio Conocido como Plaza de Toros “donde era puesto a prueba sin piedad junto con otros cientos de oficiales”. Como afirmé anteriormente, el TCBS resultó ser un refugio para los amigos que ahora se encontraban en el la guerra. Garth cita la carta escrita a su amigo Gilson:
«Nunca he sentido con más fuerza que en las últimas pocas semanas la verdad de tus palabras sobre el oasis que significa el TCBSianismo. Ahora mismo la vida es un auténtico desierto abrasador (…) Con todo, estoy lo bastante contento, y más agradecido de lo que soy capaz de expresar, por las bocanadas de aire fresco que los otros miembros de la TCBS me han enviado de vez en cuando”.
De acuerdo con Garth, el martes 27 de junio de 1916 Tolkien dejó la polvorienta y ventosa Étaples. Como señala el mismo autor, si bien Tolkien sentía afinidad con los hombres de clase trabajadora, no podía – debido al protocolo militar – establecer lazos de amistad con ellos por pertenecer a otro rango. En palabras de Garth:
“Debía hacerse cargo de ellos, inculcarles disciplina, entrenarlos y, probablemente, censurar sus cartas; el tipo de encargo que llevaría a cabo cualquier oficial disponible, comandante de sección o no. Si era posi-ble, se esperaba de él que inspirase en ellos su afecto y lealtad”.
De ahí fue trasladado junto con los demás soldados a diferentes localidades. El 14 de julio la 11th (Service) Battalion, Lancashire Fusiliers – donde estaba Tolkien – entró en acción y tuvo que adentrarse en el mundo de las trincheras. Estuvo en Ovillers-la-Boisselle, en el Departamento del Somme, donde experimentó la crudeza de la guerra. Como relata Carpenter, Tolkien se encontró con una situación compleja en donde los teléfonos estaban cubiertos de fango, no podía emplearse el Morse por lo que tuvo que hacer uso de luces y banderas. Peor aún eran los muertos, tal como escribió Carpenter:
“(…) en cada rincón había cadáveres espantosamente destrozados por las granadas. Los que aún tenían rostro, miraban con ojos terribles. Más allá, la tierra de nadie estaba sembrada de cuerpos hinchados y descompuestos”.
De acuerdo con Garth, el batallón de Tolkien logró salir del punto muerto el 16 de julio de 1916 cuando el día acababa, logrando que el enemigo alemán se rindiera. Pero no fue su última experiencia en las trincheras ese mes de julio. Por medio de una carta de su amigo G.B Smith se enteró de la muerte de Rob Gilson (a los 24 años) en La Boisselle el 1 de julio de 1916.
Garth cita la siguiente carta de Smith – quien también combatía en el frente occidental – a Tolkien: “Esta noche no puedo dormir a causa de los recuerdos de Rob y de la última vez que lo vi – escribía el 15 de agosto –. Ojalá pudiese encontrarte; te busco por todas partes”. Finalmente ambos pudieron comer juntos, a pesar de ciertas tensiones que habían emergido entre los miembros del TCBS.
La rutina continuó en donde se alternando períodos de descanso con el retorno al frente y a las trincheras. El 27 de octubre Tolkien cayó enfermo y terminó hospitalizado poco más de una semana en el hospital Le Touquet. Como explica Garth, esta fiebre de la trinchera generaba una repentina falta de fuerza y equilibro y que a menudo acompañada de sarpullidos, dolores de cabeza, de espalda y de piernas. Como escribió Garth: “(…) un regalo de los inevitables piojos que habían procreado en las costuras de su ropa, alimentándose de su carne y transmitiendo una bacteria, la Rickettsia quintana, a su torrente sanguíneo”. Desde el hospital fue enviado por tren a Le Havre y desde allí se embarco en el “Asturias” rumbo a Inglaterra, hacia Southhampton.
Tolkien tuvo que pasar tiempo en el hospital universitario – la Universidad de Egbanton – en Birmingham donde se reunió con Edith. Ya en diciembre pudo abandonar el hospital y pasar la Navidad con Edith. El 16 de diciembre de 1916 Tolkien recibió una carta de su amigo Christopher Wiseman – quien servía en la Marina – informándole de la muerte de G.B Smith. Garth cita las siguientes palabras Wiseman:
«Mi querido JR —escribió—, acabo de recibir noticias de casa sobre GBS, que falleció el 3 de diciembre por las heridas causadas por el impacto de fragmentos de granadas. Ahora mismo no puedo decirte mucho más. Rezo humildemente al Señor Todopoderoso para que me considere digno de él. Chris.»
