Karl Marx (6, El Capital): Concentración, Centralización y la Composición orgánica del capital (por Jan Doxrud)

Concentración, Centralización y la Composición orgánica del capital

Pasemos a examinar la ley general de la acumulación capitalista donde Marx realiza una investigación sobre la influencia que ejerce el crecimiento del capital sobre la suerte de la clase obrera. El factor fundamental en esta investigación es la composición del capital y su variación en el proceso de acumulación. Con el progreso de la acumulación y la concentración que la acompaña, la parte variable del capital disminuye.  Al respecto escribió el autor: “Una vez dadas las bases generales del sistema capitalista, en el curso de la acumulación se llega invariablemente a un punto en que el desarrollo de la productividad del trabajo social se transforma en la palanca más poderosa de la acumulación[1]. Junto al incremento de la productividad del trabajo también crece la masa de los medios de producción y, el crecimiento de este último en comparación a la fuerza de trabajo incorporado a estos, expresa la creciente productividad del trabajo. Tenemos entonces que el capitalista acumula plusvalía y amplía su empresa, y para estar a la altura de la competencia debe aumentar la producción y para ello debe innovar, debe invertir en nuevas tecnologías, principalmente en maquinas, edificios y materias primas, en otras palabras, en capital constante. La composición orgánica del capital es la proporción entre el capital constante y el capital variable, determinada por la proporción entre el volumen de los medios de producción y la fuerza del trabajo vivo.

La siguiente fórmula expresa la composición orgánica del capital:

O’ = c / v

Por ejemplo, tenemos la composición orgánica de una empresa A y B:

Empresa A → O’ = 400 (c) /100 (v) = 4

Empresa B → O’ = 150 (c) /150 (v) = 1

Esto significa que la empresa A utiliza más capital constante que capital variable. En cambio, la empresa B emplea más fuerza de trabajo que se encuentra en igual proporcióncon la cantidad de capital constante. En el proceso de reproducción capitalista aumentan las proporciones de los distintos capitales mediante la concentración y la centralización del capital. La primera se refiere al aumento del volumen del capital como resultado de la acumulación de la plusvalía obtenida en una determinada empresa. La segunda consiste en el aumento del volumen del capital como consecuencia de la fusión de varios capitales en uno. 

Las empresas se arruinan y son adquiridas por otras más competitivas a un precio ínfimo. Las dos palancas más poderosas de la centralización son la competencia y el crédito. Respecto a esta última Marx señala que se “convierte en una nueva y terrible arma en la lucha competitiva, llegando a ser, finalmente, enorme mecanismo social de centralización de capitales[2]. En comparación con la acumulación, es decir, el incremento paulatino del capital por medio de la reproducción, la centralización, ya sea por medio de la violencia competitiva o mediante la creación de sociedades anónimas, se realizó rápidamente, elevando y acelerando el efecto de acumulación, así como también elevando la proporción de capital variable a costa del capital constante, reduciendo así la demanda relativa de fuerza de trabajo. La concentración y centralización del capital tienen como consecuencia una agudización de las contradicciones de clase y abre aún más el abismo existente entre la burguesía y la clase trabajadora. El incremento de la producción va de la mano con un aumento de la composición orgánica del capital, esto es, la disminución relativa del capital variable en proporción al capital constante. Lo anterior significa que la demanda de mano de obra disminuye relativamente de modo que aumenta la masa de obreros que no encuentra trabajo y pasando a formar parte de la superpoblación relativa. En palabras de Marx:

Esta acumulación y centralización crecientes convierten a su vez en fuente de nuevos cambios en la composición del capital o promueven nuevas reducciones aceleradas de su componente variable, en comparación con el constante. Esta reducción relativa de su componente variable, acelerada con el crecimiento del capital total y en proporción mayor que el propio crecimiento de éste, se manifiesta de otro lado, a la inversa, como un crecimiento absoluto de la población obrera cada vez más rápido con respecto al crecimiento del capital variable, osea, de los recursos que permiten su ocupación. Pero la acumulación capitalista produce constantemente…una población obrera adicional relativa, esto es, excesiva para las necesidades medias de valorización del capital y, por tanto, superflua[3].

De acuerdo a Marx, esto constituye una ley de población propia del modo de producción capitalista. Marx critica a Thomas R. Malthus por pretender establecer una ley de carácter ahistórica, ya que para el pensador alemán “todo régimen de producción histórico particular posee sus leyes de población particulares, históricamente válidas. Una ley abstracta de población sólo existe para las plantas y los animales, en la medida en que el hombre no interfiere históricamente en esos terrenos”[4]. En pocas palabras, la ley capitalista de la población consiste en que en la sociedad burguesa, de manera paralela a la acumulación del capital así como del incremento de la riqueza social, deja a una parte de la población trabajadora en un estado de fuerza sobrante, lanzada a la miseria. El fenómeno de la variación de la composición orgánica del capital obedece al peculiarcurso vital de la industria moderna que no se encuentra en ninguna época anterior. Marx distingue entre diferentes formas de sobrepoblación. El primero es la sobrepoblación flotante, formada por aquellos obreros que pierden su trabajo por cierto tiempo como consecuencia de la reducción de la producción, del cierre de empresas o empleo de nueva maquinaria. Marx lo describe de esta forma: “En los centros de la industria moderna…los obreros son en un momento repelidos, en otros de nuevo atraídos en cantidades más grandes, de tal modo que, en suma, aumenta el número de los ocupados, aunque en proporción constantemente decreciente con respecto a la escala de la producción. La sobrepoblación existe aquí en una forma fluctuante[5]. En segundo lugar, Marx destaca la sobrepoblación latente integrada por pequeños productores arruinados como pueden ser los campesinos y jornaleros que trabajan en sus faenas una pequeña parte del año. A diferencia de lo que sucede en la industria, en las zonas rurales la mano de obra disminuye de un modo absoluto con el progreso de la técnica. Al respecto escribió nuestro autor:

No bien la producción capitalista se apodera de la agricultura, total o parcialmente, con la acumulación del capital que funciona en esta esfera disminuye en términos absolutos la demanda de población obrera rural, sin que su repulsión se complemente, como en el caso de la industria no agrícola, por una mayor atracción[6].

La población rural está en vías de transformarse en proletario urbano o manufacturero, esperando las circunstancias favorables para que ocurra tal transición. Más adelante Marx se refiere a este proceso de migración entre campo y ciudad:

“ …su flujo continuo a las ciudades presupone, en el campo, la existencia de una sobrepoblación permanentemente latente, cuya magnitud sólo se vuelve visible cuando los canales de drenaje se abren excepcionalmente en toda su amplitud. El salario del obrero rural se reduce, por consiguiente, a su mínimo y se encuentra constantemente con un pie sumergido en el pantano del pauperismo[7].

Por último tenemos la sobrepoblación estancada, que son aquellas personas que habiendo perdido su trabajo fijo, obtienen empleos irregulares, percibiendo además salarios irrisorios. Con respecto a este grupo Marx escribe que constituye una parte del ejército obrero activo y proporciona al capital un fondo inagotable de fuerza de trabajo disponible. Pero existe un escalón aún más bajo, aquel residuo más profundo de la sobrepoblación relativa que habita en la esfera del pauperismo. Como explica el autor, si prescindimos de vagabundos, criminales, prostitutas, esto es, del lumpenprelotariado propiamente dicho, quedamos con tres categorías: las personas aptas para el trabajo, los huérfanos e hijos de indigentes, candidatos al ejército industrial de reserva y, por último, las personas degradadas, encanallecidas, ineptas para trabajar. Tenemos que los capitalistas cuentan con un ejército industrial de reserva que podrán utilizarlo en aquellos períodos de auge donde se hace necesario ampliar la producción, por lo que el paro forzoso se reduce temporalmente para luego, siguiendo el ciclo económico,  ocurra una crisis de sobreproducción que tenga como consecuencia el que los trabajadores sean lanzados a la calle, despojados de su trabajo. Teniendo en cuenta lo anteriormente señalado se comprende la ley general de la acumulación capitalista: Mientras mayor es la riqueza social, el capital en funciones y el volumen de crecimiento, mayor será el ejéricto de reserva y, mientras mayor sea también la magnitud absoluta del proletariado y la capacidad productiva de su trabajo, tanto mayor es el ejército industrial de reserva. Cuanto mayor sea este ejército de reserva en proporción el ejército de trabajadores activo, más se extiende la sobrepoblación. A su vez esta ley general de la acumulación capitalista es expresión de la acción de la ley económica fundamental del capitalismo: la ley de la plusvalía. Tenemos pues las siguientes fórmulas: 

G = pv / c + v

Recordemos que el capitalista busca incrementar el valor inicialmente adelantado, vale decir, D – M – D’, por lo que:

 

G’ = pv/ c + v =  ∆D/D

Tenemos queG’ es la tasa de ganancia, pv es la plusvalía, c el capital constante y v el capital variable. Lo anterior representa la rentabilidad de la empresa, es decir, la eficiencia en el uso del capital. Mientras que al capitalista le interesa la relación de la plusvalía con el capital total invertido, a los trabajadores les preocupa la relación de la plusvalía con el capital variable. Un antiguo manual de economía política soviético nos puede aclarar lo anterior.  Imaginemos que existen dos fábricas, una de fósforos y otra de tejidos. Supongamos que en ambas fábricas se emplea el mismo número de trabajadores y se los explota en la misma medida. También supongamos que reciben 60,000 escudos de salario y que crean 60,000 escudos de plusvalía. Por último vamos a suponer también que la fábrica de tejidos representa un capital de 600,000 escudos y la de fósforos 300,000 escudos. Tenemos que desde el punto de vista de los trabajadores ambas fábricas descuentan la misma plusvalía, que en este caso pv = 100. Desde el punto de vista del capitalista la fábrica de tejidos le da 60,000 escudos por un capital invertido de 600,000 escudos, es decir, un 10% (RE = beneficio económico/activo total). En cambio, en la fábrica de fósforos tenemos un 20%. (60,000 escudos/300,000 escudos = 20%) Escribe Marx: “Poco le importa al capitalista donde coloca su capital, en una fábrica de clavos o en una funeraria, con tal que saque de él la ganancia máxima[8]. Por su parte, los economistas Wolff y Resnick señalan que se da la situación de que, a pesar de que los trabajadores viven en mejores condiciones y con un mayor poder adquisitivo, es decir, con acceso a mercancías a más bajo precio, sucede que por otra parte la mayor eficiencia en la producción de mercancías se traduce en un menor número de horas para producir las mercancías. Sabemos que pv depende de cuanto valor añaden los trabajadores en promedio durante la jornada de trabajo. Sabemos también que con “valor” se refiere a la cantidad de trabajo socialmente necesario, por lo que se añadirá más valor cuanto más tiempo trabajen los obreros. Así, siguiendo a Wolff y Resnick tenemos que:

  pv = (pv + v) - pv

 

Los autores también aclaran su punto con el siguiente ejemplo donde se representa la extensión de la jornada de trabajo (AB), así como el valor añadido por el obrero:

A___________________________________B

La distancia AB representa todo el valor añadido en un día por un trabajador productivo en 8 hrs.

 

A____________________X______________B

La distancia AX representa la cantidad de valor añadido que iguala al valor de la fuerza de trabajo (v) por lo que podemos señalar que AX = v,  por lo tanto la distancia XB = pv. Como ya indiqué anteriormente, tendríamos que en este ejemplo la tasa de plusvalía o explotacipón es:

   XB/XV = pv/v

Esto se traduce en una constante pugna entre quienes quieren que suba la tasa de explotación y aquellos que luchan por que baje.

 

Hacia el final del primer libro de El Capital, Marx se refiere a algo que ya hicimos alusión anteriormente, que es el tema sobre el origen del capitalista industrial y la teoría moderna de la colonización.  Marx critica a los bancos, el uso de la deuda pública por parte de los gobiernos y la violencia que acompaña la colonización europea de otros continentes. Pero no trata sobre la situación en que se encontraban las colonias, sino que lo que le interesa es “el secreto que la economía política del viejo continente ha descubierto en el Nuevo Mundo y proclamado en voz alta: el modo capitalista de producción y de acumulación y, por tanto, la propiedad privada capitalista implican el aniquilamiento de la propiedad privada fundada en el trabajo personañ, esto es, la expropiación del trabajador[9]. Es importante tener en consideración la variación de la composición orgánica del capital, y preguntarse cuáles serían las consecuencias para el capitalismo el hecho de que la proporción del capital constante sea mayor al capital variable, teniendo en cuenta que para Marx sólo el trabajo es creador de valor.

 

[1] Karl Marx, El Capital, tomo 1., 617.

[2] Ibid., 622.

[3] Ibid., 625.

[4] Ibid., 627.

[5] Ibid., 636.

[6] Ibid., 637.

[7] Ibid., 638.

[8] Lapidus y Ostrovitianov, Manual de Economía Política, Selección y traducción de Marta Harnecker (Santiago: Editorial Universitaria, 1971), 192.

[9] Ibid., 765.