4/5- Libro: La historia olvidada del liberalismo de Helena Rosenblatt (por Jan Doxrud)

Otra celebre obra y autor destacado por Rosenblatt es “La democracia en América” (1835) de Alexis de Tocqueville (1805-1859). Tocqueville fue parte de una misión para viajar a los Estados Unidos para estudiar su sistema penitenciario, pero finalmente su estadía en el país terminó por ser un agudo análisis de sus sistema político y social. Como señala Rosenblatt, si bien Tocqueville compartía los temores de los liberales respecto a la democracia, tenía claro que el avance de la igualdad era imparable, por lo que había que preparar a Francia para las consecuencias que traía consigo tal avance. En virtud de lo anterior, Estados Unidos podía servir como referencia para Francia, esto es, que esta adoptara ciertas instituciones, valores y formas de organización político-territoriales tales como la descentralización administrativa, la separación entre política y religión, libertad de asociación, etc.

3/5-Libro: La historia olvidada del liberalismo de Helena Rosenblatt (por Jan Doxrud)

Como es sabido, en Francia comenzó a sobresalir la figura del corso Napoleón Bonaparte como Primer Cónsul en 1799 y Emperador a partir de 1804. Figuras como Staël y Constant apoyaron en un comienzo al cónsul pero luego se fueron decepcionando por una serie de medidas que tomó. Por ejemplo, Napoleón modificó la Constitución para poder así concentrar el poder en su figura. También llevó a cabo un proceso de centralización de la administración que dependía directamente de él. En tercer lugar declaró la religión católica como la oficial y entabló negociaciones con el Papa. Así, Napoleón se alejaba de los ideales propios de la liberalidad. A esto añade Rosenblatt:

2/5- Libro: La historia olvidada del liberalismo de Helena Rosenblatt (por Jan Doxrud)

Como señalé, Rosenblatt comienza su relato con la figura de Cicerón. En la antigua Roma “liber” significaba tanto “libre” como “generoso” y “liberalis” significaba “propio de una persona nacida libre” (que no es esclavo), esto es, un ciudadano que vivía dentro de una república bajo un Estado de Derecho. En esta época las personas no se autodenominaba como “liberales” y se hablaba, más bien, de “liberalidad”. Rosenblatt se concentra en explicar este concepto de “liberalidad” (liberalitas) que denotaba “una manera noble y generosa de pensar y tratar a los conciudadanos”, de manera que su contrario era el egoísmo. Este egoísmo era lo que los romanos conocían bajo el nombre de servilismo, esto es, pensar y actuar teniendo como referencia sólo a uno mismo.

1/5- Libro: La historia olvidada del liberalismo de Helena Rosenblatt (por Jan Doxrud)

En el presente artículo abordaremos el interesante libro de Helena Rosenblatt titulado “La historia olvidada del liberalismo: Desde la antigua Roma hasta el siglo XXI”. Rosenblatt es profesora de Historia en el Graduate Center de la Universidad de la Ciudad de Nueva York. Es autora de otras obras sobre Benjamin Constant y Jean Jacques Rousseau. El libro constituye una historia y, como tal, una genealogía del alabado, denostado y mal comprendido concepto de liberalismo. Como es sabido, las palabras tienen tanto un anclaje etimológico así como también histórico y, muchas veces, el concepto histórico puede desanclarse de su significado etimológico. Como ya he escrito en mis artículos sobre el lenguaje, tenemos que el análisis etimológico de una palabra ya no solamente es insuficiente, sino que de poca utilidad.

8/8- El Estado emprendedor de Mariana Mazzucato (por Jan Doxrud)

En suma, y como ya dije, la idea de un Estado protagonista y coordinador de la actividad económica no es nueva y no tiene nada de revolucionaria (todo lo contraria fue involucionaría). Ahora bien, no quiero dar a entender que Mazzucato quiera retomar un modelo similar al de sustitución de importaciones, ni a una modalidad de estatismo elefantiásico. Con esto quiero dar a entender que el Estado ya ha asumido en el pasado ese rol preponderante dentro de los sistemas económicos nacionales – desde la planificación central socialista hasta economías mixtas con un peso relativamente mayor del Estado – y que algunos autores reclaman en la actualidad como si no hubiese existido tal experiencia.

7/8- El Estado emprendedor de Mariana Mazzucato. Las críticas al libro. (por Jan Doxrud)

Cabe añadir que las ideas de Mazzucato no tienen nada de nuevas y menos aún son revolucionarias (la misma autora se refiere al Estado desarrollista). Son viejas ideas con ropajes nuevos y en el caso de mi país (y América Latina), ya experimentamos con la idea de un Estado emprendedor, interventor, coordinador y proveedor de recursos dentro del sistema económico. Este proceso fue tomando forma al menos desde la intervención de la oficialidad del Ejército en 1924 que forzaría al Congreso (durante el primer gobierno de Arturo Alessandri) a legislar en materia social.

6/8- El Estado emprendedor de Mariana Mazzucato. Las críticas al libro. (por Jan Doxrud)

Otro tema que aborda el informe es el ejemplo que da Mazzucato es sobre el iPhone. Una idea medular de la economista es la relevancia que tuvieron las inversiones públicas en las revoluciones tecnológicas, incluyendo la computación e internet. Y acá viene la afirmación controversial y es que, si bien el iPhone (diseño y atractivo) provienen del genio de Steve Jobs, la realidad es que “casi todas las tecnologías avanzadas que se encuentran en el iPod, iPhone y iPad representan logros a menudo infravalorados e ignorados de los esfuerzos de investigación y financiación del gobierno y el ejército”. Frente a esto el IJM señala lo contrario y es que es Mazzucato la que sobrevalora el rol del Estado. El informe rechaza la idea de que el Estado jugó un rol clave en transformar la investigación científica en avance técnico como es el caso del disco duro.

5/8- El Estado emprendedor de Mariana Mazzucato. Las críticas al libro. (por Jan Doxrud)

Estamos así ante un constructivismo arrogante y ciego ante el hecho de que las sociedades son complejas, en donde la causalidad es sistémica y la incertidumbre tiene un rol preponderante. En virtud de lo anterior, los autores resaltan que la innovación no es algo que se pueda planificar desde las alturas del poder y es mejor aceptar que opera mejor desde abajo hacia arriba. Frente a lo que ellos denominan como el paradigma del “diseño inteligente”, que abraza Mazzucato, ellos oponen la teoría evolutiva de Darwin en donde no existe ningún cerebro o autoridad celestial que guíe el proceso desde las alturas. Añaden los autores que la planificación es, por definición, un intento por evitar la creatividad puesto que constituye un intento de “por tumbar el futuro por acción de la rutina”. En palabras de McCloskey y Mingardi:

4/8- El Estado emprendedor de Mariana Mazzucato. Las críticas al libro (por Jan Doxrud)

Mazzucato está lejos de lograr proporcionar evidencia en favor de la idea de un Estado dinámico, innovador y emprendedor que pueda equipararse con el sector privado. Sin duda el Estado es capaz de “inventar” utilizando para ello los impuestos obtenidos coactivamente de la sociedad. Como la misma Mazzucato señala, la URSS logró notables avances tecnológicos, pero no tuvo los buenos resultados que, por ejemplo, Japón.