Hasta aquí paréntesis sobre Marshall, ahora contuinuemos con Keynes. Señalamos que Keynes y sus amigos economistas crecieron bajo la sombra de Marshall, pero sería Keynes con su “Teoría General” (en adelante TG) el que desafiaría las enseñanzas del maestro lo cual le valió varias críticas, como las de Arthur Pigou (1877-1959), sucesor de Marshall en la cátedra de Economía en Cambridge. Pero, como apunta Skidelsky, Keynes siguió siendo inequívocamente un “marshalliano”, en el sentido de que la visión económica de Marshall sirvió de instrumento para descubrir la verdad concreta.
6/22- La teoría económica de John Maynard Keynes (por Jan Doxrud)
Más aldeante en su libro, Marshall hace una precisión y es que la Economía no podía compararse con las ciencias físicas exactas, puesto que la Economía tenía que enfrentarse con “las fuerzas siempre variables y sutiles de la naturaleza humana”. Sumado a esto Marshall reconocía una ventaja de la Economía sobre las demás ciencias sociales, ventaja que derivaba del hecho de que su campo especial de trabajo proprcionaba amplias oportunidades para aplicar métodos exactos de manera indirecta, es decir, efectivamente se no podían medir los “afectos”, pero si podían ser medidos indirectamente atendiendo a sus consecuencias. Marshall tiene claro que no se pueden medir los estados mentales de las personas, por ejemplo, el autor señala que no puede medirse directamente el placer que se deriva de fumar, pero sí podemos acercarnos a esto cuando vemos que una persona decide destinar más peniques a fumar que a tomar té o viceversa.
5/22- La teoría económica de John Maynard Keynes (por Jan Doxrud)
Regresemos a Marshall. Tenemos entonces que el economista británico, además de subirse a los hombros de los gigantes que le precedieron como Smith y Ricardo, tuvo también que reorganizar y compatibilizar sus ideas con las nuevas, especialmente la de los marginalistas. El resulatdo fue su obra “Principios de Economía”, publicada por primera vez en 1890. Como explica Skidelsky, Keynes y sus compañeros economistas en Cambridge fueron hombres educados con un solo libro: los “Principios de Economía”. Vale la pena, por lo tanto, detenernos brevemente en la figura y obra de Marshall.
4/22- La teoría económica de John Maynard Keynes (por Jan Doxrud)
El hecho es que Smith y Ricardo dejaron un potente legado materializado en ideas y conceptos que se irían adoptando a la posterioridad, pero también puliendo, corrigiendo y ampliando a otros problemas no atendidos por los autores. No es aquí el lugar para explicar las ideas de estos autores (aunque ya dediqué unos artículos a Adam Smith) pero sí se pueden mencionar algunos puntos medulares.
3/22-La teoría económica de John Maynard Keynes (por Jan Doxrud)
Continuemos ahora con algunos pasajes de la vid de John Maynard Keynes. Keynes nació unos meses después de que falleciera Marx, en junio de 1883 (Marx falleció en marzo). Ese mismo año, en febrero, nacería otro gran economista: Joseph A. Schumpeter. Como nos relata el biógrafo de Keynes, Robert Skidelsky, Keynes nació del matrimonio de John Neville Keynes (1852-1949) y Florence Ada Brown (1861-1958). El matrimonio tuvo otros dos hijos: Margaret (1890-1970) y Geoffrey (1887-1982). Resulta así paradójico que Keynes haya fallecido a los 62 años, cuando su padre falleció a los 97 años y su madre a los 96 años. Lo mismo vale para sus hermanos quienes alcanzaron los 80 años, en el caso de Margaret, y 95 años, en el caso de Geoffrey.
2/22- La teoría económica de John Maynard Keynes (por Jan Doxrud)
Un tema interesante, por ende, es dilucidar qué significa realmente ser “keynesiano” y hasta qué punto los “discípulos” de Keynes fueron realmente fieles a las ideas del maestro. En suma, podemos plantearnos el típico escenario ficticio que podríamos utilizar para otros muchos autores: si Keynes regresase a la vida por unas horas y pudiese atisbar las políticas económicas adoptadas tras su muerte en 1946, ¿estaría dispuesto a reconocer que tales políticas se encuentran inspiradas en sus ideas? Por ejemplo los modelos nacionalistas-proteccionistas de la década de 1950, el modelo de Industrialización por sustitución de importaciones (ISI), el modelo de desarrollo económico coreano de la década de 1960 o las intervenciones estatales tras la crisis subprime (me refiero la política monetaria denominada “flexibilización cuantitativa” o “quantitative easing”. Así, el concepto de “keynesianismo” se ha vuelto difuso, impreciso y tan elástico que hace necesario definirlo o deshacerse de él.
1/22- La teoría económica de John Maynard Keynes (por Jan Doxrud)
En esta serie de 22 artículos, abordaremos la figura y el pensamiento económico de John Maynard Keynes (1883-1946). No será un estudio exhaustivo de su obra ni nada nada cercano a aquello, sino que me centraré, más bien, en su legado en materia económica, específicamente, el legado de su “Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero” (1936). Por ende, este escrito pretende ser una simple introducción o un primer peldaño para aquellos que, posteriormente, quieran profundizar más en las ideas de Keynes y en sus otros escritos económicos que aquí no se abordan, así como también profundizar en su “Teoría General”. Cabe añadir que al final de cada artículo dejaré otros artículos complementarios.
7/7- Repensar la pobreza (por Jan Doxrud)
Relacionado con anterior está el tema del ahorro. Los autores demuestran la falsedad del estereotipo victoriano el cual concebía a los pobres como personas perezosas cortoplacistas, despilfarradores y sin ninguna perspectiva de futuro. En sus investigaciones en terreno los auotres explican que las perosnas pobres tienen diversas estrategias parara ahorrar, tal como lo explica el académico de la Universidad de Manchester, Stuart Rutheford en su libro “Los pobres y su dinero”. Como explica el autor ahorrar significa no consumir, es decir, postergar el consumo presente por un beneficio futuro: idea simple de entender pero no fácil de poner en práctica (no me refiero solamente a las perosnas pobres). Como epxlica Rutheford, tenemos, en primer lugar, la dificultad de encontrar un lugar donde gaurdar el dinero sin que se deteriore o sea robado: billetes enrollados en un bambú ahuecado, madera del techo o enterrados en la tierra. Por lo demás existe otro probllema: e¡la pérdida del pdoer adqusiitvo producto de la inflación.
6/7- Repensar la pobreza (por Jan Doxrud)
Pasemos ahora a la segunda parte del libro que versa sobre las insitituciones. Comencemos sobre cómo los pobres gestionan el riesgo permanente que los acecha. Como explican los autores, los pobres no son gestores de hedge funds o gestores de riesgo puesto que estos estos últimos no solo tienen una mayor renta, sino que también porque no son 100% respondables de las pérdidas. Los pobres viven constanente bajo la sombra del riesgo y, frente a este, intentan desarrollar distintas estrategias. La primera es la creación de una “cartera diversificada” claro que, en este caso, no se trata de isntrumentos financieros, sino que que de sus actividad laboral.


