Pasemos a examinar las críticas que se han realizado a Keynes. Debo advertir que solo me referiré brevemente a algunas, de manera que el examen no será exhaustivo.
13/22- La teoría económica de John Maynard Keynes (por Jan Doxrud)
Es importante considerar que la teoría del interés de Keynes toma distancia de aquella que nos dice que ahorro = inversión y que, por ende, un tipo de interés alto era el reflejo de escasez de ahorros. Como explica José Antonio de Aguirre en su libro “El Capitalismo y la Riqueza de las Naciones” (2009), en la economía clásica se suponía, de manera implícita, que todo ahorro se invertía, de manera que auqellos que ahorraban lo hacían para invertir, por lo que el acto de ahorro implicaba simultáneamente un acto de inversión, proceso que podía verse interrumpido cuando el futuro se volvía incierto y, por consiguiente, el dinero se atesoraba y se habría la posibilidad de una crisis económica. Lo que hizo Keynes fue separar ahorro e inversión, llegando a afirmar que el aumento o disminución del capital no dependía de la cantidad ahorrada
12/22- La teoría económica de John Maynard Keynes (por Jan Doxrud)
Las ideas de Keynes serían retomadas posteriormente por tros economistas fuera de Ingaterra. Tal fue el caso del economista estadounidense Alvin H. Hansen (1887-1975) quien desarrolló su carrera académica en la Univesidad de Brown, Minnesota y Harvard. Se mostró partidario de la pormoción del pleno empleo por parte del gobierno y llegó a escribir “A Guide to Keynes” (1953) en donde se evalúa las contribuciones del británico.
11/22- La teoría económica de John Maynard Keynes (por Jan Doxrud)
Es en este escenario donde el Estado debe entrar en escena a reactivar la actividad económica ya sea aumentando el gasto público o reduciendo los impuestos. En suma el Estado viene a solucionar un problema derivado de errores en la inversión y aquí es donde existen una serie de críticas sobre si tal solución es, efectivamente, una “solución”. En palabras del economista español, Luis Ángel Rojo (1934-2011), en situaciones de crisis, Keynes no confiaba en mecanismos de mercado, por lo que confió en que los Estados ejerciaran un rol estabilizador de la economía. Esto último podría lograrse manteniendo los tipos de interés bajos así como por medio de la socialización de la inversión. Keynes lo plantea de la siguiente manera en el capítulo 24:
10/22-La teoría económica de John Maynard Keynes (por Jan Doxrud)
El tema que subyace a la obra es que existe una relación directa y positiva entre el nivel de gasto agregado y el nivel de empleo en un sistema económico. Sumado a lo anterior, es el Estado el cuenta con las herramientas para estimular la demanda agregada, agrantziando así el pleno empleo. La idea que Keynes pretende mostrar es que el gasto agregado sería insuficente para dar ocupación a todos los factores productivos.
9/22- La teoría económica de John Maynard Keynes (por Jan Doxrud)
En el Prefacio, Keynes escribió que su libro iba dirigido especialmente a sus colega economistas aunque también esperaba que fuese comprensible para quienes no lo eran. Añade que su libro era uno que marcaría nuevas rutas y que su objeto de estudio eran las fuerzas que determinabam los cambios en la escala de producción y de ocupación como un todo. Junto a esto agregaba que el principal objetivo del libro era ocuparse de las difíciles cuestiones teóricas y, solo de manera secundaria, de sus aplicaciones prácticas.
8/22-La teoría económica de John Maynard Keynes (por Jan Doxrud)
Keynes quería evitar que el mundo optara por estos extremos totalitarios. Era un ferviente crítico del marxismo. En la ya citada carta enviada al socialista George B. Shaw, Keynes aseveraba que el valor económico de “Das Kapital” era nulo y, en una segunda carta destaca la manera inmunda de escribir de Marx, y que las ideas de él y de Engels no eran más que discusiones pasadas de moda. En sus “Enayos de Persuasión”, dedica en el capítulo IV a analizar la situación en Rusia (1925) y la “fe comunista”. En palabras de Keynes, el leninismo era una combinación de dos aspectos que los europeos habían mantenido durante siglos en diferentes compartimentos del alma: la religión y los negocios.
7/22-La teoría económica de John Maynard Keynes (por Jan Doxrud)
Hasta aquí paréntesis sobre Marshall, ahora contuinuemos con Keynes. Señalamos que Keynes y sus amigos economistas crecieron bajo la sombra de Marshall, pero sería Keynes con su “Teoría General” (en adelante TG) el que desafiaría las enseñanzas del maestro lo cual le valió varias críticas, como las de Arthur Pigou (1877-1959), sucesor de Marshall en la cátedra de Economía en Cambridge. Pero, como apunta Skidelsky, Keynes siguió siendo inequívocamente un “marshalliano”, en el sentido de que la visión económica de Marshall sirvió de instrumento para descubrir la verdad concreta.
6/22- La teoría económica de John Maynard Keynes (por Jan Doxrud)
Más aldeante en su libro, Marshall hace una precisión y es que la Economía no podía compararse con las ciencias físicas exactas, puesto que la Economía tenía que enfrentarse con “las fuerzas siempre variables y sutiles de la naturaleza humana”. Sumado a esto Marshall reconocía una ventaja de la Economía sobre las demás ciencias sociales, ventaja que derivaba del hecho de que su campo especial de trabajo proprcionaba amplias oportunidades para aplicar métodos exactos de manera indirecta, es decir, efectivamente se no podían medir los “afectos”, pero si podían ser medidos indirectamente atendiendo a sus consecuencias. Marshall tiene claro que no se pueden medir los estados mentales de las personas, por ejemplo, el autor señala que no puede medirse directamente el placer que se deriva de fumar, pero sí podemos acercarnos a esto cuando vemos que una persona decide destinar más peniques a fumar que a tomar té o viceversa.
