En suma, y como ya dije, la idea de un Estado protagonista y coordinador de la actividad económica no es nueva y no tiene nada de revolucionaria (todo lo contraria fue involucionaría). Ahora bien, no quiero dar a entender que Mazzucato quiera retomar un modelo similar al de sustitución de importaciones, ni a una modalidad de estatismo elefantiásico. Con esto quiero dar a entender que el Estado ya ha asumido en el pasado ese rol preponderante dentro de los sistemas económicos nacionales – desde la planificación central socialista hasta economías mixtas con un peso relativamente mayor del Estado – y que algunos autores reclaman en la actualidad como si no hubiese existido tal experiencia.
7/8- El Estado emprendedor de Mariana Mazzucato. Las críticas al libro. (por Jan Doxrud)
Cabe añadir que las ideas de Mazzucato no tienen nada de nuevas y menos aún son revolucionarias (la misma autora se refiere al Estado desarrollista). Son viejas ideas con ropajes nuevos y en el caso de mi país (y América Latina), ya experimentamos con la idea de un Estado emprendedor, interventor, coordinador y proveedor de recursos dentro del sistema económico. Este proceso fue tomando forma al menos desde la intervención de la oficialidad del Ejército en 1924 que forzaría al Congreso (durante el primer gobierno de Arturo Alessandri) a legislar en materia social.
6/8- El Estado emprendedor de Mariana Mazzucato. Las críticas al libro. (por Jan Doxrud)
Otro tema que aborda el informe es el ejemplo que da Mazzucato es sobre el iPhone. Una idea medular de la economista es la relevancia que tuvieron las inversiones públicas en las revoluciones tecnológicas, incluyendo la computación e internet. Y acá viene la afirmación controversial y es que, si bien el iPhone (diseño y atractivo) provienen del genio de Steve Jobs, la realidad es que “casi todas las tecnologías avanzadas que se encuentran en el iPod, iPhone y iPad representan logros a menudo infravalorados e ignorados de los esfuerzos de investigación y financiación del gobierno y el ejército”. Frente a esto el IJM señala lo contrario y es que es Mazzucato la que sobrevalora el rol del Estado. El informe rechaza la idea de que el Estado jugó un rol clave en transformar la investigación científica en avance técnico como es el caso del disco duro.
5/8- El Estado emprendedor de Mariana Mazzucato. Las críticas al libro. (por Jan Doxrud)
Estamos así ante un constructivismo arrogante y ciego ante el hecho de que las sociedades son complejas, en donde la causalidad es sistémica y la incertidumbre tiene un rol preponderante. En virtud de lo anterior, los autores resaltan que la innovación no es algo que se pueda planificar desde las alturas del poder y es mejor aceptar que opera mejor desde abajo hacia arriba. Frente a lo que ellos denominan como el paradigma del “diseño inteligente”, que abraza Mazzucato, ellos oponen la teoría evolutiva de Darwin en donde no existe ningún cerebro o autoridad celestial que guíe el proceso desde las alturas. Añaden los autores que la planificación es, por definición, un intento por evitar la creatividad puesto que constituye un intento de “por tumbar el futuro por acción de la rutina”. En palabras de McCloskey y Mingardi:
4/8- El Estado emprendedor de Mariana Mazzucato. Las críticas al libro (por Jan Doxrud)
Mazzucato está lejos de lograr proporcionar evidencia en favor de la idea de un Estado dinámico, innovador y emprendedor que pueda equipararse con el sector privado. Sin duda el Estado es capaz de “inventar” utilizando para ello los impuestos obtenidos coactivamente de la sociedad. Como la misma Mazzucato señala, la URSS logró notables avances tecnológicos, pero no tuvo los buenos resultados que, por ejemplo, Japón.
3/8- El Estado emprendedor de Mariana Mazzucato. Las críticas al libro (por Jan Doxrud)
Sin lugar a dudas el libro de Mazzucato es una contribución para reanimar el debate en torno a la innovación, así como también acerca del rol del Estado en esta materia de manera que, independiente de si se esté de acuerdo o no con ella, es un libro que debe ser leído. Sin embargo, el libro adolece de problemas relevantes que guardan relación con sus tesis central. Cabe aclarar que aquí no se está en desacuerdo con todo, pero en relación el tema medular sobre el rol que Mazzucato quiere para el estado. Quien escribe es claro en afirmar que no concuerda con este rol que Mazzucato pretende darle al Estado y tampoco concuerda con su visión del panorama económico actual ni con la idea de que el Estado pueda ser igualmente eficiente en manera de innovación que el sector privado.
2/8- El Estado emprendedor de Mariana Mazzucato. Reconstruyendo la narrativa. (por Jan Doxrud)
Dicho esto, el orden de los artículos será el siguiente. En primer lugar expondré las principales ideas expuestas del libro de Mazzucato sobre el Estado emprendedor. Se ha escrito mucho sobre su libro por lo que me referiré a las ideas medulares de la autora y no entraré en detalles sobre las diversas tecnologías a las que se refiere y detalles de cada capítulo. Posteriormente, pasaré a examinar las distintas críticas que se han realizado a la autora. También me referiré brevemente a la experiencia chilena entre las década de 1930 y 1950 en donde el Estado asumió un rol preponderante dentro del sistema económico, pero cuyos resultados fueron mediocres. También me referiré brevemente al libro del economista chileno Hernán Cheyre sobre la revolución del emprendimiento en Chile y el rol del Estado en este.
1/8- El Estado emprendedor de Mariana Mazzucato. Palabras preliminares (por Jan Doxrud)
En esta serie de artículos me referiré a las ideas planteadas por la economista Mariana Mazzucato en su libro “El Estado emprendedor. Mitos del sector público frente al privado”. Este libro es una expansión de su monografía (2011) que se encuentra disponible en el sitio web del think tank “Demos”. Dicho esto, cabe también añadir que estos artículos trascenderán lo planteado específicamente por el libro de Mazzucato para abordar el tema que subyace a su libro. Me refiero al largo y espinoso tema de las relaciones entre mercado y Estado. En virtud de lo anterior se hace necesario delimitar correctamente los conceptos que son clave en este debate y que ya he abordado en otros artículos previos, como por ejemplo: Estado, mercado, innovación y emprendimiento. Para ello, dejaré al final de cada artículo los links para que el lector pueda consultar mis demás escritos relacionados con este tema.
Crisis subprime: ¿de qué estamos hablando? (por Jan Doxrud)
La reciente crisis mundial en torno al mercado inmobiliario dejó en evidencia los avances en materia financiera que pocas personas conocían y, quienes las conocían, en realidad no las comprendían a cabalidad. En resumen, existía una tremenda ignorancia acerca de cómo funcionaban los mercados financieros. Tras la crisis, nombres como hipotecas prime, subprime o nombres de entidades financieras como Bear Stearns Lehman Brothers, Merryl Lynch, Morgan Stanley y Goldman Sachs, estaban en boca de todos.

